El enfoque de desarrollo humano siempre ha buscado ir un paso adelante en las mediciones que utiliza, no sólo por el hecho de medir un fenómeno, sino por el propósito de alimentar el pensamiento innovador en torno a la idea de que el desarrollo es mucho más que sólo el nivel de ingresos. A través del tiempo, el Informe sobre Desarrollo Humano ha presentado nuevos indicadores que permiten observar los avances en la reducción de la pobreza y en el empoderamiento de la mujer. Sin embargo, el principal obstáculo en esta tarea ha sido la falta de datos fiables.
Este año, introducimos tres nuevos índices que capturan aspectos importantes de la distribución del bienestar en la desigualdad, la equidad de género y la pobreza. Su formulación también responde a métodos estadísticos más avanzados y una mayor disponibilidad de datos. El IDH mismo ha sido revisado: se han corregido algunos aspectos que habían sido objeto de críticas válidas, pero se mantienen las mismas tres dimensiones originales y se utilizan indicadores más acertados para evaluar los avances a futuro.
