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Informe sobre desarrollo humano - Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

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DESTACADO

Informe 2011

Sostenibilidad y Equidad: Un mejor futuro para todos
está disponible para su descarga gratuita

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre el Índice de Desarrollo Humano (IDH)

  • ¿Qué es el Índice de Desarrollo Humano (IDH)?

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es una medida resumen del desarrollo humano, que refleja los logros medios de un país en tres dimensiones básicas de desarrollo humano: una vida larga y saludable (salud), acceso al conocimiento (educación) y un nivel de vida digno (ingresos). La disponibilidad de datos determina la cobertura de países del IDH. Para posibilitar comparaciones entre países y siempre que sea posible, el IDH se calcula en base a datos disponibles en el momento de redactar el Informe provenientes de las principales agencias internacionales de datos y otras fuentes con credibilidad demostrada. 

  • El IDH 2011 cuente con más países que el IDH 2010. ¿A qué se debe?
El IDH 2011 analiza 187 países y territorios, 18 más que los 169 incluidos en el IDH 2010. Este aumento se debe a los intensos esfuerzos de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano por trabajar con proveedores de datos internacionales y las agencias estadística nacionales para obtener los indicadores de desarrollo necesarios para el IDH que no estaban disponibles en años anteriores. (Para obtener una explicación completa de los resultados y metodologías del IDH 2011 y otros índices recogidos en el Informe sobre Desarrollo Humano, consúltense las Preguntas frecuentes sobre el IDH, el IDH-D, el IDG, y el IPM de la edición 2011.)
  • ¿Qué información ofrece el IDH?
El IDH se creó para enfatizar que las personas y sus capacidades deberían ser el criterio más importante para evaluar el desarrollo de un país, no sólo el crecimiento económico. El IDH también ha solido cuestionar las decisiones políticas nacionales: en numerosas ocasiones, ha planteado cómo dos países con el mismo nivel de INB per cápita pueden mostrar resultados de desarrollo humano tan diferentes. Por ejemplo, Bahamas y Nueva Zelanda tienen similares ingresos per cápita, pero la esperanza de vida y los años de escolarización difieren de forma muy significativa entre los dos países, obteniendo Nueva Zelanda un IDH mucho mayor que Bahamas. Estos contrastes tan llamativos pueden estimular el debate sobre las prioridades políticas de los gobiernos.
  • ¿Por qué se incluyen más países en el IDH 2011 que en el de 2010?
El IDH de este año ha sido calculado para 187 países y territorios, 18 más que los 169 incluidos en el IDH 2010. Siete países se han quedado fuera en 2011 por no contar con datos para uno o más componentes son: Las Islas Marshall, Mónaco, Nauru, la República Democrática Popular de Corea, San Marino, Somalia y Tuvalu. En el caso de muchos países que quedaron excluidos del IDH 2010, al HDRO ha trabajado con proveedores de datos internacionales y agencias de estadística nacionales para calcular los indicadores faltantes, utilizando métodos y modelos recomendados por la Unidad de Estadísticas y el Consejo de Asesores sobre estadísticas del Informe.
  • ¿Han cambiado las clasificaciones del IDH para muchos países respecto a 2010?

Este año contamos con 18 países más en el cuadro del IDH que en 2010, lo que ya supone un cambio significativo en sí mismo. Un mejor rendimiento de otros países también puede ser la causa de algunos de los cambios. No obstante, el principal factor son las revisiones de los indicadores que han realizado los proveedores de datos este año, que afectan al IDH de muchos países.

Debido al aumento en el número de países incluidos en el IDH de este año y a la revisión de los datos realizada en 2010 y 2011, las clasificaciones del IDH de los dos informes no son comparables. Éste es el motivo por el que los asesores utilizan el Informe sobre Desarrollo Humano no para comparar los resultados de diferentes ediciones, sino para utilizar el Cuadro 2 del informe más reciente, que se basa en los datos más actualizados disponibles. Es importante consultar este cuadro del informe a la hora de analizar los cambios en las clasificaciones y los valores del IDH de un año a otro. Es precisamente en este cuadro donde la HDRO presenta las tendencias en IDH, a través de series temporales de datos que sí son comparables.  El verdadero cambio de clasificación se expresa en este cuadro como el número de puestos que un país en concreto ha variado en el índice. Un cambio en la clasificación de 0 indica que, entre 2010 y 2011, un país ni ha mejorado ni ha empeorado en clasificación del IDH en relación a otros países.  

  • ¿Cuáles son los nuevos países en el IDH 2011?
            Clasificación IDH 2011
Palau       49
Cuba       51
Seychelles       52
Antigua y Barbuda       60
Granada       67
Líbano       71
Saint Kitts y Nevis       72
Dominica       81
Santa Lucía       82
San Vicente y las Granadinas       85
Omán       89
Samoa       99
Territorio Palestino Ocupado       114
Kiribati       122
Vanuatu       125
Iraq       132
Bhután       141
Eritrea       177
  • ¿Ha habido revisiones significativas en los indicadores de los componentes para 2011?

Las bases de datos internacionales se actualizan y revisan todos los años. Mucho de ellos realizan también revisiones históricas. Esperanza de vida: La división de población de la ONU se ha encargado de realizar la revisión de las series de esperanza de vida en 2011. Estas revisiones afectan a los valores pasados, actuales y futuros de esperanza de vida. A pesar de que la mayoría de estos cambios son insignificativas, muchos países han variado su clasificación tanto en una dirección como en otra. Años esperados de instrucción y Años de educación promedio: El Instituto de Estadísticas (UIS) de la UNESCO actualiza regularmente sus datos sobre escolarización y logros educativos, los principales indicadores para la valoración de los años esperados de instrucción y los años preeducación promedio. Este año, la HDRO ha actualizado los años de educación promedio para 34 países, para los que se ha dispuesto de nuevos datos censales sobre educación. Para otros ocho países, los Años esperados de instrucción se calcularon en base a los cuadros de logros educativos de la UIS. Ingreso Nacional Bruto: El ingreso nacional bruto per cápita se expresa en términos de USD PPA constantes. Estos cálculos se basan en: el INB per cápita reportado en moneda nacional, el deflactor del PIB, el INB per cápita en USD PPA, y las estimaciones de FMI sobre el crecimiento del PIB real para 2010 y 2011.  Cada una de estas series de indicadores se actualiza o, incluso, se revisa anualmente. Por ejemplo, en 2010 no se reportaron valores INB para el año 2009; en su lugar, se utilizaron las previsiones del FMI. Los valores del INB reportados para 2009 no han estado disponibles hasta 2011 y, en este caso sí, se han utilizado para calcular el INB per cápita de 2011. Asimismo, en 2011 el INB se expresa en USD PPA constantes de 2005, mientras que en 2010 se expresó en USD PPA constantes de 2008. La utilización de distintos años como base hace que estos valores no se puedan comparar directamente. 

  • EE.UU. se encuentra situado en 4ª posición en el IDH 2011, al igual que en el IDH 2010; en IDH anteriores no se encontraba entre los 10 primeros. ¿A qué se debe este cambio?
Elevar el tope de ingresos para los EE.UU. sólo supone una pequeña parte del cambio. Existen ocho países con ingresos superiores que están clasificados por detrás de EE.UU. (Emiratos Árabes Unidos, Hong Kong (región administrativa especial de China), Kuwait, Liechtenstein, Luxemburgo, Qatar, Singapur y el Sultanato de Brunei). Al utilizar los años de educación promedio en lugar de la alfabetización sí que ha tenido un gran peso. Los años de educación promedio en los EE.UU., se sitúa 0,2 años por detrás de Noruega, que encabeza la clasificación. Por su parte, la alfabetización se estableció en un 99%, pero hay otros 25 países muy desarrollados con un 99% de alfabetización, por lo que la alfabetización no sirve como factor diferenciador. En general, la media geométrica favorece el buen rendimiento en las tres dimensiones, lo que perjudicó a algunos competidores de los EE.UU. (Suecia, Alemania e Irlanda).
  • ¿Pueden adaptarse los indicadores del IDH al nivel nacional?
Sí, los indicadores del IDH se pueden adaptar a los correspondientes nacionales siempre que cumplan otros aspectos de la calidad estadística. También se pueden disgregar a nivel subnacional para comparar niveles y diferencias existentes entre los distintos grupos de habitantes de un mismo país, siempre que haya datos adecuados para cada nivel de disgregación que se pretenda obtener; o se pueden calcular utilizando una sólida metodología estadística. En muchos países, destacar las disparidades internas utilizando la metodología del IDH ha dado lugar a constructivos debates políticos.
  • ¿De dónde provienen los datos del IDH?
La esperanza de vida al nacer lo ofrece el Departamento de Economía y Asuntos Sociales de la ONU; los años de educación promedio se basan en Barro y Lee (2010); los años esperados de instrucción los determina el Instituto de Estadísticas de UNESCO; y el INB per cápita proviene del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. Para unos pocos países, los años medios de escolarización se calculan a partir de encuestas nacionales representativas realizadas en los hogares y, en el caso de otros pocos, el INB se ha obtenido de la base de datos de Principales Agregados del SNA de la ONU. De todas formas, todavía existen enormes lagunas estadísticas, incluso en áreas muy básicas de los indicadores de desarrollo humano. Aunque se abogue activamente por mejorar la calidad de los datos sobre el desarrollo humano, tanto como principios como por razones prácticas, la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano no recoge directamente los datos de los países.
  • ¿Por qué es importante expresar el INB per cápita en USD de Paridad del Poder Adquisitivo (PPA)?
El IDH intenta evaluar a 187 países y áreas, muy distintas entre sí, con niveles de precios muy diferentes. Para comparar las estadísticas económicas entre estos países, en primer lugar, los datos tienen que convertirse a una divisa común. Al contrario que los tipos de cambio del mercado, los tipos del PPA permiten que esta conversión tenga en cuenta las diferencias de los precios existentes entre los países. De esta manera, el INB per cápita (USD PPA) refleja mejor los estándares de vida de las personas. En teoría un USD PPA (o dólar internacional) tiene el mismo poder adquisitivo en la economía doméstica de un país que 1 USD en la economía de los Estados Unidos. Los nuevos valores PPA vienen utilizándose desde 2008. La última Encuesta de Comparación Internacional (ICP), a partir de los que se calculan los PPA, se realizó en 2005; 146 países tomaron parte en la encuesta, 26 más que en el anterior. Para obtener más información sobre el PPA, consúltense Human Development Indices – A statistical update 2008 (Apartado 2). Para calcular el IDH 2011, el INB se expresa en USD PPA constantes para 2005. Supone un cambio respecto a 2010, cuando el INB se expresó en USD PPA constantes para 2008. Uno de los motivos fue cumplir completamente con los estándares del Banco Mundial y del FMI para expresar las variables monetarias en dólares internacionales constantes (PPA) para 2005. Este cambio ha tenido un impacto diferente sobre los países, pero de media, el cambio es mínimo.
  • ¿Qué es un indicador “asignado” y para qué países se han utilizado estas estadísticas asignadas?
Cuando falta algún indicador, la HDRO calcula este valor faltante utilizando una fuente alternativa o un modelo de regresión transnacional. Los valores estimados junto con el método y/o el modelo utilizados se comunican en primer lugar al país afectado, antes de utilizarlos para calcular el IDH. Los años de educación promedio (MYS) para Andorra y Liechtenstein se han basado en los MYS de los países vecinos, España y Suiza, respectivamente. En el caso de 27 países, los MYS se calculó a partir de encuestas nacionales representativas realizadas en hogares – Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) de UNICEF, Encuesta Mundial de Salud (EDS) y la Base de Datos de Distribución Internacional de los Ingresos del Banco Mundial. En el caso de ocho países, a saber, Antigua y Barbuda, Eritrea, Granada, Kiribati, St. Kitts y Nevis, Sta. Lucía. San Vicente y las Granadinas y Vanuatu, los años de escolarización promedio se calcularon mediante la regresión transnacional. Este mismo modelo se ha utilizado para calcular los años esperados de instrucción se cuatro países: Barbados, Montenegro, Singapur y Turkmenistán.
  • ¿Puede utilizarse el INB per cápita para medir el desarrollo humano el lugar del IDH?
No. El INB per cápita sólo refleja los ingresos medios nacionales. No ofrece ninguna información sobre cómo se invierten esos ingresos, si en salud universal, educación o gasto militar. Comparar las clasificaciones basadas en el INB per cápita con las basadas en el IDH puede revelar mucho sobre los resultados de las opciones políticas de un país. Por ejemplo, un país con un INB per cápita muy alto, como Kuwait, que cuenta con un valor de años de educación promedio relativamente bajo para su población adulta, puede tener una clasificación más baja en el IDH que, digamos Barbados, que tiene un INB per cápita un 40% inferior que Kuwait.
  • El Índice de Desarrollo Humano 2011 está dividido en cuatro cuartilos, que van desde un desarrollo humano “Muy alto” a uno “Bajo”, modelo presentado por primera vez en el IDH 2010. ¿Por qué?
Los puntos de corte de los IDH anteriores a 2010 se establecían como valores absolutos lo que, inevitablemente, resultaba arbitrario. Con la nueva clasificación, el enfoque es explícitamente relativo, basado en cuartilos. La nueva clasificación también reduce la cantidad de variación dentro de cada grupo. Anteriormente, el grupo de desarrollo humano medio englobaba a los países con valores entre 0,500 y 0,799, mientras que ahora el rango efectivo va desde 0,522 hasta 0,698. Sin embargo, no significa que el tamaño de cada grupo dependa del número total de países clasificados ni que algunos países hayan tenido este año una clasificación inferior, incluso si han seguido progresando, como es el caso de las Islas Salomón, Santo Tomé y Príncipe, y Pakistán, por ejemplo. En estos casos, hay que destacar el cambio de valor del IDH en el tiempo (consúltese Cuadro 2) y cabe recordar que las calificaciones son relativas, no absolutas. El grupo de desarrollo humano bajo cuenta con 46 países, mientras que el año pasado eran 42 los que formaban parte de este grupo. En el grupo de desarrollo humano medio hay 47 países, etc. En resumen, los países de desarrollo alto y muy alto ocupan la mitad superior de la clasificación, y los de medio y bajo la parte baja.
  • ¿Cómo es posible que el IDH 2011 incluya el año 2011?
El IDH 2011 se ha elaborado en 2011 a partir de los datos más recientes disponibles. Dos indicadores se refieren a 2011 (a saber, esperanza de vida y INB) y los dos indicadores de educación al año más reciente para el que se cuenta con estos indicadores, a fecha 15 de mayo de 2011. Disponíamos de los datos del INB correspondientes a 2009 gracias a los indicadores de desarrollo mundial del Banco Mundial. Las tasas de crecimiento anual estimadas para el PIB per cápita utilizadas para calcular el INB de 2011 se han tomado de la Previsión Económica Mundial para 2010 y 2011 del FMI.
  • ¿Es suficiente el IDH para medir el nivel de desarrollo de un país?
No. El concepto del desarrollo humano es mucho más amplio de los indicadores que recoge el IDH o cualquier otro índice compuesto del Informe sobre Desarrollo Humano (IDH ajustado por la Desigualdad, Índice de Desigualdad de Género e Índice de Pobreza Multidimensional). El IDH, por ejemplo, no refleja la participación política ni las desigualdades de género. El IDH y los demás índices compuestos sólo ofrecen un representación amplia sobre algunas de las cuestiones clave del desarrollo humano, las desigualdades de género y la pobreza humana. Para obtener una idea más completa del nivel de desarrollo humano de un país es necesario analizar los demás indicadores y datos presentados en el anexo estadístico del Informe (consúltese la Guía del Lector del Informe).
  • La metodología original del IDH fue revisada en 2010 para la edición del vigésimo aniversario del Informe sobre Desarrollo Humano. ¿En qué difiere?

El IDH sigue siendo un índice compuesto que mide el progreso en tres dimensiones básicas, a saber, salud, conocimiento e ingresos. Con el anterior planteamiento del IDH, la salud se medía en base a  la expectativa de vida al nacer; la educación o el “conocimiento” con la tasa de alfabetización y de escolarización (desde la educación primaria hasta la universitaria); y los ingresos o estándares de vida mediante el PIB per cápita ajustado para la paridad de poder adquisitivo (PPA en USD).

La salud todavía se mide en base a la esperanza de vida al nacer. Sin embargo, el IDH 2010 reflejó los avances obtenidos en el conocimiento mediante una combinación de los años esperados de instrucción para un niño que actualmente se encuentra en edad escolar, y la media de años de la escolarización disfrutados en el pasado por los adultos que tienen 25 o más años de un país en concreto. La medición de los ingresos, por su parte, ha dejado de utilizar como referencia el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita ajustado según el poder adquisitivo para reflejar el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita ajustado según el poder adquisitivo; el INB incluye algunas remesas, con lo que se ofrece una perspectiva económica más exacta de muchos países en desarrollo. 

  • ¿Por qué ha cambiado el Informe los indicadores para medir la educación y los ingresos?

El cambio se debe a varios factores. Por ejemplo, la alfabetización de los adultos utilizado en el IDH anterior (que es simplemente una variable binaria, a saber, alfabetizado o analfabeto, sin graduación alguna) es un dato insuficiente para medir avances logrados en conocimiento. Al incluir los años de educación promedio y los años esperados de instrucción, se puede capturar mejor el nivel de educación y los cambios recientes.

El Producto Interior Bruto (PIB) es el valor monetario de los bienes y servicios producidos en un país, indistintamente de la cantidad de los mismos que se queda en el país. El Ingreso Nacional Bruto (INB) expresa los ingresos obtenidos por los residentes de un país, incluyendo algunos flujos internacionales, y excluyendo los ingresos que se generan en el país, pero que terminan por salir al extranjero. Así, el INB es una medida más ajustada del bienestar económico de un país. Tal y como muestra el Informe de 2010, pueden existir diferencias significativas entre el ingreso de los residentes de un país dependiendo de si se utiliza el INB o el PIB.

  • El cálculo del IDH ahora es “geométrico” en lugar de “aritmético” y los márgenes han variado ligeramente. ¿Qué supone esto?
Anteriormente, el IDH tenía una forma de media aritmética de índices dimensionales obtenidos de los indicadores correspondientes mediante una normalización, utilizando mínimos y máximo fijos. La normalización se refiere a la transformación de indicadores expresados en diferentes unidades a cantidades sin unidad, tomando valores entre 0 y 1. El IDH que se presentó en 2010 tiene forma de media geométrica de índices dimensionales obtenidos de los indicadores mediante una normalización basada en mínimos y máximos observados a lo largo del periodo para el que se ha computado y recogido el IDH. Así, el “tope” aplicado anteriormente al componente de ingresos se sustituyó en el IDH 2010 por un “máximo observado” del nivel de ingresos per cápita. Adoptando la media geométrica se obtienen valores IDH más bajos y los mayores cambios se observan en países con desarrollos desiguales en las distintas dimensiones. En cualquier caso, la media geométrica sólo tiene un efecto moderado en las clasificaciones del IDH.
  • ¿Por qué se ajusta mejor al IDH la media geométrica que la media aritmética?
Al contrario que el IDH anterior, el nuevo IDH basado en la media geométrica tiene en cuenta las diferencias en los avances obtenidos en las distintas dimensiones. Así, un rendimiento deficiente en cualquier dimensión queda ahora reflejado en el nuevo IDH, que muestra el rendimiento de un país en las tres dimensiones. Es decir, obtener malos resultados en una dimensión ya no queda linealmente compensado si se obtiene un mejor resultado en otra dimensión. La media geométrica reduce el nivel de sustituibilidad entre las dimensiones y, al mismo tiempo, garantiza que una disminución del, digamos, 1% en el índice de esperanza de vida al nacer tiene el mismo impacto sobre el IDH que una disminución del 1% en el índice de educación o ingresos. Por consiguiente, como referencia para comparar los logros, este método también es más respetuoso con las diferencias intrínsecas entre las dimensiones que una media simple.
  • ¿Por qué se ha elevado el “tope” del en el IDH y cuál a sido su repercusión?

Los ingresos son fundamentales para el desarrollo humano, pero su peso específico disminuye a medida que los ingresos aumentan. El tope del PIB en el IDH se situó en 40.000 USD y se transformaba logarítmicamente. El IDH original estableció este tope sobre los ingresos para reflejar la idea de que, a partir de cierta cantidad, superar ese límite de ingresos no ampliaban las oportunidades de desarrollo humano.  Otro argumento era que, a pesar de que las tasas de alfabetización y escolarización, así como la esperanza de vida tienen topes “naturales” (100%, límites de mortalidad, etc.), los ingresos más elevados pueden seguir aumentando, induciendo que, con el tiempo, los rangos superiores del IDH se conviertan en valores y clasificaciones cada vez más dependientes de los ingresos.

Existen otros motivos por los que se ha elevado el tope de ingresos. En primer lugar, los países se iban amontonando en el tope, por lo que no podíamos diferenciar los logros de un creciente número de países situados en el nivel máximo de la distribución. En 2007, el PIB de 13 países sobrepasaba ya ese tope. Por lo tanto, el poder de diferenciación de los ingresos limitados se ha debilitado, especialmente para la diferenciación entre países muy desarrollados. En segundo lugar, originalmente pretendía ser vinculante en el sentido de desatender totalmente los ingresos que superaran un nivel concreto. Por ejemplo, el tope de ingresos PPA de 40.000 USD no era vinculante en los países  en los que se introdujo a mediados de la década de 1990, sino más bien un límite superior utilizado para normalizar el índice de la dimensión de ingresos. En tercero, la media geométrica utilizada intensifica los retornos decrecientes de la transformación logarítmica del INB en comparación de la media aritmética. En cuarto lugar, sin ser por ello menos importante, el uso de valores máximos reales en lugar de topes permite que los índices dimensionales resultantes varíen en rangos similares, por lo que sus pesos implícitos son más similares que de haberse utilizado el método anterior.

El nuevo IDH utiliza el logaritmo natural en lugar del logaritmo de base 10 utilizado anteriormente. Este cambio menor no tiene efectos sobre el valor del índice de ingresos y está motivado por el hecho de que la mayoría de la literatura económica utiliza el logaritmo natural de ingresos. Los topes de cada dimensión se elevan para que se pueda decir que son iguales a los máximos observados a lo largo del periodo analizado (1980-2011) para los que se presentan las tendencias del IDH. 

  • ¿Ha cambiado también la metodología para calcular los subíndices de las dimensiones?
Sí. Este año, los indicadores de las dimensiones se transforman utilizando los niveles máximos observados para los subcomponentes durante el periodo para el que se presentan las tendencias del IDH (desde 1980). Los niveles mínimos para los indicadores de las dimensiones se establecen de la siguiente manera: esperanza de vida a los 20 años; ambas variables de educación en 0; y el INB per cápita en un PPA de 100 USD, que es inferior al mínimo observado y, se considera un mínimo natural absoluto. La elección de los valores mínimos está motivada por el principio de ceros naturales, por debajo de los cuales no hay posibilidad de que exista desarrollo humano. Como se ha mencionado antes, esta forma de normalización implica que los subíndices que componen estas dimensiones varíen proporcionalmente.
  • ¿Cuál es el motivo de cambiar el valor mínimo para la esperanza de vida de los 25 a los 20 años?

Se basa en una evidencia histórica (Maddison, 2010, y Riley, 2005), que indica que le mínimo se sitúa en los 20 años. Si una sociedad o un subgrupo de la sociedad tiene una esperanza de vida por debajo de la edad reproductiva típica, dicha sociedad podría desaparecer. Se han observado valores inferiores durante algunas situaciones de crisis, como el genocidio de Ruanda, pero fueron casos excepcionales que no son sostenibles. Consúltese:

Maddison, A. 2010. Historical Statistics of World Economy: 1-2008 AD. París: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Riley, J.C. 2005. Poverty and Life Expectancy. Cambridge, Reino Unido: Cambridge University Press.

Noorkbakhsh (1998). “The Human Development Index: Some Technical Issues and Alternative Indices”. Journal of International Development 10, 589-605.

  • ¿Cuál es el criterio para establecer los valores mínimos de otros indicadores?
Por lo general, los valores mínimos se establecer en los valores que una sociedad necesita para sobrevivir en el tiempo. Para ambos indicadores de educación, el mínimo se establece en 0, ya que las sociedades pueden subsistir sin educación formal. Para los ingresos, se establece en un INB de 100 USD per cápita, que inferior al valor más bajo marcado por cualquier país en la historia reciente (Zimbabue en 2008). Los valores mínimos responden esencialmente a la observación. En caso de que algún país tuviera un INB inferior a los 100 USD, el mínimo se variaría acordemente.
  • Utilizar “máximos observados” ¿significa que se cambiarán anualmente?
Los valores mínimos se observan durante el periodo para el que se presentan las tendencias del IDH (desde 1980), por lo que a pesar de que podrían existir variaciones interanuales de los valores máximos, estos cambios no tendrán ningún impacto sobre las clasificaciones. Esto se debe a la naturaleza multiplicativa del nuevo IDH, que preserva la posición relativa de los países cuando cambian los valores máximos, aunque los valores del IDH se vean afectados por la elección de los parámetros de normalización.
  • ¿Dificultan estas variaciones interanuales de los valores máximos el seguimiento del progreso?
No, cada año, las tendencias del IDH se recalculan desde 1980 con base en los datos de series temporales consistentes y los nuevos valores máximos. En cualquier caso, el IDH no pretende monitorizar el progreso a corto plazo; hace falta tiempo antes de que las intervenciones políticas se reflejen en los indicadores como los años de educación promedio y la esperanza de vida al nacer. Éste es el motivo por el que las tendencias del IDH se ofrecen en intervalos de cinco años.
  • ¿Por qué no se ha aplicado el principio de “retornos decrecientes” a otros indicadores?
Existen argumentos a favor y en contra de transformar las variables de salud y educación para tener en cuenta los retornos decrecientes. Es verdad que la salud y la educación no sólo son valores intrínsecos; al igual que los ingresos, son fundamentales para otras dimensiones del desarrollo humano no incluidas en el IDH (Sen 1999). Por lo tanto, la posibilidad de utilizarlos para otras finalidades podría incurrir, posiblemente, en retornos decrecientes. El planteamiento por el que se ha optado es otorgar el mismo valor a cada año de edad o de educación y, por lo tanto, el principio sólo se ha aplicado al indicador de ingresos.
  • ¿Tienen las distintas dimensiones el mismo peso en el IDH?

El nuevo IDH otorga el mismo valor a los tres índices dimensionales; los dos subíndices de ecuación también se ponderan igual. Esto difiere del IDH anterior, donde se ponderaban de forma diferente. Este cambio se basa en la valoración normativa que otorga igual importancia a las tres dimensiones. Noorkbakhsh (1998), y Decanq y Lugo (2009) ofrecen una justificación estadística para este enfoque. El nuevo IDH tiene rangos de variación más equitativos que el previo para los índices dimensionales, lo que implica que la ponderación efectiva es más justa de lo que era antes. Consúltese:

Decanq, K. y Lugo, M.A. 2009. “Weights in Multidimensional Indices of Well-Being”. Documento de trabajo Nº 18 de la OPHI (Pendiente de Publicación en Economic Reviews)

  • ¿Por qué el IDH no incluye dimensiones de participación, género e igualdad?
Como índice resumen, el IDH está diseñado para reflejar los logros medios en tres aspectos básicos del desarrollo humano, a saber, disfrutar de una vida larga y saludable, tener conocimientos y disfrutar de unos estándares de vida adecuados. La política de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano siempre ha sido la de elaborar índices compuestos complementarios para cubrir algunas de las dimensiones “faltantes” del IDH. Las diferencias de género, la desigualdad y las privaciones causadas por cuestiones de género se miden mediante otros índices (consúltese el Índice de Desigualdad de Género, el Índice de Pobreza Multidimensional y el IDH ajustado por la Desigualdad). La participación y otros aspectos también se miden con una serie de indicadores objetivos y subjetivos, que igualmente quedan reflejados en el Informe. Las cuestiones de medición relacionadas con estos aspectos del desarrollo humano ponen de manifiesto los desafíos conceptuales y metodológicos a los que hay que prestar una mayor atención.
  • ¿Cuáles son las repercusiones de los cambios en los indicadores del IDH y de la agregación geométrica?
Los cambios en los indicadores y en el método de agregación han supuesto cambios sustanciales para un buen número de países. Adoptar una media geométrica de agregación conlleva que los valores sean inferiores para todos los países, ya que se reduce la sustituibilidad: es decir, lograr un buen resultado en una dimensión ya no puede compensar como antes unos resultados inadecuados obtenidos en otra de las dimensiones. El descenso es cercano al 7% y los más afectados son aquellos países que muestran unos resultados más irregulares en las distintas dimensiones.
  • ¿Cuáles son los criterios para incluir un país en el IDH?
La Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano se esfuerza por incluir en el IDH tantos países miembro de Naciones Unidas como resulte posible. Para incluir un país en el IDH, necesitamos datos recientes, fiables y comparables para las tres dimensiones del Índice. Además, lo ideal es que las estadísticas las ofrezcan agencias de datos internacionales relevantes. Este año, contábamos con tres indicadores disponibles como estimaciones iniciales para 2010 – esperanza de vida, media de años de escolarización y años esperados de escolarización. Disponíamos de los datos del INB correspondientes a 2008 gracias a los indicadores de desarrollo mundial del Banco Mundial. Las tasas de crecimiento anual estimados para el PIB per capita se han tomado del World Economic Outlook para 2009 y 2010 del FMI para calcular el INB de 2010.

Preguntas frecuentes sobre el IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D)

  • ¿Qué es el IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D)?

El Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH-D) adapta el Índice de Desarrollo Humano (IDH) en base a la desigualdad de distribución en cada dimensión existente entre toda la población. El IDH-D recoge las desigualdades en las dimensiones del IDH “rebajando” la media del valor de cada dimensión según su nivel de desigualdad. El IDH-D es igual al IDH cuando no existen desigualdades entre las personas, pero será inferior al IDH en la medida que crezca dicha desigualdad. En este sentido, el IDH-D es el nivel real de desarrollo humano (teniendo en cuenta esta desigualdad), mientras que el IDH puede considerarse el índice de desarrollo humano “potencial” (o el nivel máximo de IDH) que puede lograrse en caso de que no existan desigualdades. La “pérdida” de potencial de desarrollo humano debida a la desigualdad queda reflejada en la diferencia existente entre el IDH y el IDH-D, y puede expresarse en forma de porcentaje. 

  • ¿Cuál es el propósito de un IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D)?
El IDH representa una media nacional de los avances de desarrollo obtenidos en las tres dimensiones básicas que conforman en IDH, a saber, salud, educación e ingresos. Como todas las medias, no muestra las disparidades en desarrollo humano existentes dentro de la población de un mismo país. Dos países con diferente distribución de logros puede tener el mismo valor de IDH. El IDH-D toma en consideración no sólo los logros medios de un país en el ámbito de la salud, la educación y los ingresos, sino cómo se distribuyen estos avances entre los ciudadanos “descontando” a la media de cada dimensión un valor que depende del nivel de desigualdad del país.
  • ¿Cuáles son los resultados del IDH-D en relación a los logros del IDH tanto a nivel global como regional?
La pérdida media global en IDH causada por la desigualdad es de alrededor del 23%, con el 5% de la República Checa como mínima y el 43,5% de Namibia como valor máximo. Los habitantes del África subsahariana sufren la mayor pérdida por la desigualdad observada en las tres dimensiones, seguidos por los del Sur de Asia y los Estados Árabes. El África Subsahariana también sufre la mayor desigualdad en cuanto a salud, Mientras que el Sur de Asia y los Estados árabes padecen considerables pérdidas debibas a la distribución desigual de la educación. América Latina y el Caribe muestran una mayor pérdida como región, principalmente a causa de la desigualdad de ingresos (39,3%).
  • ¿Refleja el IDH-D si la desigualdad disminuye o aumenta?
A pesar de que éste sea el segundo año en el que se ha calculado el IDH-D, no hemos recalculado el IDH-D de 2010 a partir de series consistentes, tal y como hemos hecho en el caso de las tendencias del IDH. Ello se debe principalmente a que las desigualdades existentes en educación e ingresos en muchos países se calcularon utilizando las mismas fuentes en los dos casos. Las futuras versiones del IDH-D permitirán realizar estas comparaciones temporales.
  • ¿Cómo se mide el IDH-D?
El enfoque se basa en una clase sensible a la distribución de índices compuestos propuesta por Foster, López-Calva, y Szekely (2005), que a su vez se basa en la familia de medidas de desigualdad de Atkinson (1970). Se computa como una media geométrica de índices dimensiónales ajustada por la desigualdad. La desigualdad en cada dimensión se calcula por la medida de desigualdad de Atkinson, que se basa en la asunción de que una sociedad tiene cierto nivel de aversión a la desigualdad. (Para más información, consúltese Alkire y Foster (2010) y la Notas técnicas [266 KB])
  • ¿Cuáles son las fuentes de datos utilizadas para calcular el IDH-D?
El IDH-D se basa en datos sobre ingresos/consumo y años de escolarización obtenidos de las principales bases de datos públicas, que contienen encuestas familiares nacionales armonizadas según los estándares internacionales: Encuesta de Ingresos y Condiciones de Vida de Eurostat, Estudio de Ingresos de Luxemburgo, International Income Distribution Database del Banco Mundial, Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) de UNICEF, Encuesta Demográfica y de Salud de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los EE.UU., Encuesta de Salud Mundial de la Organización Mundial de la Salud, y World Income Inequality Database de la Universidad de las Naciones Unidas. Para la desigualdad en la dimensión de la salud, utilizamos las tablas de vida resumidas de la División de Población de las Naciones Unidas. Consúltese List of surveys used for 2011 IHDI estimation [277 KB].
  • ¿Cuál es la fecha de referencia para el IDH-D?
El IDH-D utiliza los indicadores del IDH referentes a 2011 y las medidas de desigualdad que se basan en encuestas familiares realizadas entre 2000 y 2009, y tablas de vida del periodo 2010-2015. Por lo tanto, la lógica era utilizar el año a los que se refieren los indicadores IDH, concretamente porque reportamos indicadores/índices ajustados por la desigualdad en tablas.
  • ¿Cómo se debería interpretar el IDH-D?
Aunque el IDH puede ser considerado un índice del desarrollo humano “potencial” que se podría obtener en caso de que los avances estuvieran distribuidos de forma homogénea, el IDH-D es el nivel real de desarrollo humano (teniendo en cuenta la desigualdad existente en la distribución de los logros entre las personas de una misma sociedad). El IDH-D será igual al IDH cuando no existan desigualdades en la distribución de los logros entre las personas de dicha sociedad, pero quedará por debajo del IDH en la medida que existan desigualdades. La pérdida de desarrollo humano potencial debido a la desigualdad es la diferencia entre el IDH y el IDH-D, expresado como porcentaje.
  • ¿Cuáles son las limitaciones del IDH-D?
El IDH-D refleja la desigualdad en la distribución de las dimensiones del IDH. Sin embargo, no es sensible a la asociación, es decir, no toma en consideración las desigualdades superpuestas. Dicho en otras palabras, si las personas padecen una o varias privaciones. Asimismo, los valores individuales de los indicadores como lo ingresos pueden ser cero o incluso negativos, por lo que han sido ajustados según valores no negativos y distintos a cero uniformemente en los distintos países.
  • ¿Cuál es la relevancia política del IDH-D?
El IDH-D permite establecer un vínculo directo con las desigualdades en las dimensiones del IDH para la pérdida resultante de desarrollo humano y, por lo tanto, puede ayudar a la hora de elaborar políticas dirigidas a la reducción de la desigualdad y a la hora de evaluar el impacto de las distintas opciones políticas dirigidas a la reducción de la desigualdad.
  • ¿Es útil el enfoque del IDH-D para el PNUD a nivel de país?
El IDH-D y sus componentes pueden ser útiles como guía para ayudar a los gobiernos a entender mejor las desigualdades existentes entre los habitantes del país y el peso que tienen éstas en la pérdida general de desigualdad.
  • ¿Pueden adaptarse los indicadores al nivel nacional?
El IDH-D, en su forma actual, fue inspirado por un índice similar elaborado por el INDH de México. El IDH-D puede adaptarse para comparar las desigualdades existentes en diferentes grupos poblacionales dentro de un país, siempre que existan datos adecuados. Los equipos nacionales pueden utilizar la distribuciones de representación para los indicadores, que podría tener más sentido en su caso particular.
  • ¿Se convertirá el IDH-D un elemento permanente de los IDH globales del PNUD?
El IDH-D es uno de los tres índices experimentales incluidos en 2010, junto con el Índice de Desigualdad de Género y el Índice de Pobreza Multidimensional. Se revisará en base al feedback y a los datos disponibles en cada momento.
  • ¿Cómo se evalúa la desigualdad en la distribución de la esperanza de vida al nacer?
Éste es el aspecto más difícil, ya que los datos de esperanza de vida son indicadores agregados. Sin embargo, la desigualdad se calcula a partir de datos de la tabla de vida abreviada (por lo general, de forma quinquenal), y refleja la actual desigualdad en los patrones de mortalidad: hay personas que mueren antes de cumplir un año y otros que viven más allá de los 75 años. Sin duda, la calidad de estos cálculos no es mejor que los datos incluidos en la propia tabal de vida.
  • ¿Cuáles son las propiedades más importantes de esta metodología?
Una de las principales características del enfoque es que es “consistente para los subgrupos”. Esto significa que si la desigualdad desciende en un subgrupo y permanece invariable en el resto de la población, la desigualdad general descenderá también. La segunda particularidad es que el IDH-D puede obtenerse computando primero la desigualdad para cada dimensión y después observar la existente entre las distintas dimensiones, lo que además supone que se puedan combinar datos procedentes de diferentes fuentes.
  • ¿No es suficiente el coeficiente de Gini para medir la desigualdad? ¿En qué se diferencian el Gini de las medidas de desigualdad de Atkinson?
El índice de Gini se suele utilizar como medida de desigualdad en el ámbito de los ingresos, el consumo o la riqueza. Hubo un intento de aplicar el índice Gini para medir la desigualdad multidimensional (Hicks, 1998). No obstante, el índice resultante no era consistente para todos los subgrupos. Es más, el índice de Gini no refleja bien la situación de la parte inferior de la distribución, sino que otorga el mismo valor a los distintos tramos de la distribución.
  • ¿Refleja el IDH-D todas las desigualdades en las dimensiones del IDH?
No. Debido a la limitación de datos, el IDH-D no refleja todas las desigualdades superpuestas, es decir, si una misma persona padece una o varias privaciones simultáneamente.
  • Para algunos países la evaluación de la desigualdad en la dimensión de ingresos se basa en el consumo familiar, y para otros en la distribución de ingresos. ¿Son estas desigualdades comparables?
Por su propia naturaleza, los ingresos y el consumo producen diferentes niveles de desigualdades, siendo la desigualdad de ingresos mayor que la desigualdad en el consumo. Los ingresos parecen corresponder más naturalmente a la noción de “control sobre los recursos”. Podría decirse que los datos sobre el consumo son más exactos en los países en desarrollo, menos influenciados por los valores elevados, y reflejan directamente la conversión de recursos. Los datos sobre ingresos también plantean retos técnicos, debido a la mayor presencia de valores negativos e iguales a cero. En un mundo ideal, en un escenario ideal, se podría ser consistente tanto si se utilizaran los datos de ingresos como los de consumo para calcular la desigualdad. Sin embargo, para poder suficientes países en el Índice, fue necesario utilizar ambos elementos. Los cálculos finales están ligeramente influidos dependiendo de si los datos se refieren a los ingresos o al consumo.
  • ¿Cómo se calcula de desigualdad en educación?
La desigualdad en la dimensión de la educación sólo es aproximada a la desigualdad en los años de escolarización de la población adulta. Para simplificar, la estimación de la desigualdad en educación se basa sólo en la distribución de años de escolarización de toda la población, basándose en encuestas familiares nacionales representativas.
  • ¿Cambiarían los resultados si se incluyeran los años de escolarización previstos para los niños?
Los años de escolarización previstos son una medida agregada y la desigualdad en su distribución se reflejaría en las ratios de escolarización actuales. Ciertamente, existe una diferencia en la desigualdades en las dos distribuciones, siendo más baja la distribución de años de escolarización previstos en toda la población en edad escolar. Por lo tanto, se puede especular y afirmar que la desigualdad general en la distribución del IDH se reduciría si se utilizaran los años de escolarización previstos.
  • ¿Se pueden comparar los cálculos sobre las desigualdades de distribución de años de escolarización para la población adulta de distintos países, cuyos sistemas escolares pueden no ser iguales?
Los años de escolarización de adultos deriva principalmente del mayor nivel de escolarización logrado. Utilizando la información sobre la duración de la educación necesaria, que ofrece la UNESCO para cada país, el mayor nivel de escolarización se convierte en un valor medible linealmente, es decir, en años. Aunque la duración de la educación primaria, secundaria y universitaria está más o menos estandarizada, los mayores niveles, estudios doctorales y de maestría, varían de un país a otro. Sin embargo, la medición de desigualdad de Atkinson que se utiliza para evaluar la desigualdad en los componentes de educación del IDH es menos sensible a las diferencias en el extremo superior de las distribuciones.
  • ¿Qué países y regiones son los menos y los más desiguales?
Por lo general, los países con menor desarrollo humano también muestran una mayor desigualdad multidimensional, por lo que el factor que más influye en las pérdidas de desarrollo humano es, precisamente, esta desigualdad. Los habitantes de los países desarrollados son los que tienen menores desigualdades en cuanto al desarrollo humano. La Región del Este de Asia y el Pacífico muestran un buen comportamiento en cuanto al IDH-D, especialmente en el acceso a la sanidad y la educación, y los países ex soviéticos de Europa y Asia Central tienen distribuciones relativamente igualitarias en las tres dimensiones.

Preguntas frecuentes sobre el Índice de Desigualdad de Género (IDG)

  • Qué es el Índice de Desigualdad de Género (IDG)?
El Índice de Desigualdad de Género (IDG) refleja la desventaja de las mujeres en tres dimensiones, a saber, salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral, para tantos países como datos de calidad razonable se dispongan. El índice muestra la pérdida de desarrollo humano causada por la desigual existente entre los logros de mujeres y varones en estas dimensiones. Varía entre el 0, que indica que mujeres y varones presentan un desarrollo igual, y el 1, que supone que las mujeres registran el peor desarrollo posible en todas las dimensiones medidas.
  • ¿Cómo se calcula el IDG y cuáles son los principales resultados en términos de patrones de desigualdad nacionales y regionales?

No existe ningún país con una igualdad de género perfecta, dicho de otra manera, todos los países sufren de cierta pérdida en los resultados  obtenidos en el IDH desde el momento en el que se tiene en cuenta la desigualdad de género, a través del uso del método del IDG. El Índice de Desigualdad de Género es similar en cuanto a método al Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH-D), consúltese la Nota Técnica 3 para obtener más información. Puede ser interpretada como una pérdida porcentual del potencial de desarrollo humano debido a las carencias en las dimensiones incluidas. Dado que el Índice de Desigualdad de Género engloba diferentes dimensiones a las recogidas en el IDH, no se puede interpretar como una pérdida en el IDH en sí. Al contrario que el IDH, una valor mayor en el IDG indica una peor actuación.

La puntuación media global en el GII es 0,492, lo que refleja una pérdida porcentual en los avances obtenidos en las tres dimensiones a causa de la desigualdad de género, que es del 49,2%. Las medias regionales van desde el 31% de Europa y Asia Central, hasta el 61% del África subsahariana.  A nivel de país, las pérdidas atribuibles a la desigualdad de género oscilan entre el 4,9% de Suecia y el 76,9% de Yemen. El África subsahariana, el Sur de Asia y los Estados Árabes sufren las mayores pérdidas por cuestiones de desigualdad de género (61%, 60,1% y 56,3%, respectivamente) . Los patrones regionales muestran que la salud reproductiva es la principal causante de la desigualdad de género en todo el mundo. Las mujeres que viven en el África subsahariana, con una brutal pérdida del 73%, se ven afectadas principalmente en esta dimensión,  seguido por las habitantes del Sur de Asia (65,9%), y los Estados Árabes y América Latina y el Caribe (ambas con una pérdida del 62,5%).  Los Estados Árabes y el Sur de Asia están también caracterizados por un relativamente débil empoderamiento femenino.

  • ¿Cuáles son las limitaciones del Índice de Desigualdad de Género?
El Índice de Desigualdad de Género padece de importantes limitaciones de datos, lo que limita la elección de indicadores. Por ejemplo, utilizamos la representación parlamentaria nacional, que excluye la participación a nivel de gobiernos locales y en otros ámbitos de la vida comunitaria y pública. La dimensión del mercado laboral no cuenta con suficiente información sobre ingresos, empleo y trabajo no remunerado realizado por mujeres. El Índice no incluye otras dimensiones importantes, como el uso del tiempo: el hecho de que muchas mujeres tienen la carga adicional de los cuidados y las tareas domésticas, que se descuentan del tiempo de ocio, y aumentan el estrés y el cansancio físico. La propiedad de bienes, la violencia de género y la participación en la toma de decisiones comunitarias tampoco se reflejan en el Índice, principalmente debido a la disponibilidad limitada de datos.
  • ¿Cuáles son las fuentes de los datos utilizados para calcular el Índice de Desigualdad de Género?
El Índice de Desigualdad de Género se basa en datos incluidos en las principales bases de datos públicas: la tasa de mortalidad maternal de The State of the World’s Children de UNICEF, la tasa de fecundidad adolescente del World Population Prospects del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas, las estadísticas sobre escolarización de los cuadros de logros de escolarización del Instituto de Estadísticas de la UNESCO y el conjunto de datos Barro-Lee, la representación parlamentaria de la Unión Parlamentaria Internacional, y la participación en el mercado laboral a través de la base de datos LABORSTA de la Organización Internacional del trabajo.
  • ¿Cuáles son los criterios para utilizar los indicadores para salud que no cuentan con equivalentes para los varones?
Es verdad que los indicadores de salud reproductiva utilizados en el Índice de Desigualdad de Género no tienen indicadores equivalentes para los varones, por lo que, en esta dimensión, la salud reproductiva de las niñas y las mujeres se compara a lo que deberían ser objetivos sociales, es decir, que no haya muertes maternales ni embarazos de adolescentes. La razón es que al maternidad refleja la importancia que la sociedad le confiere a la función reproductiva de las mujeres. La maternidad temprana, medida por la tasa de fecundidad adolescente, está asociada con mayores riesgos para la salud de las madres y de los bebés. Asimismo, las madres adolescentes suelen quedar excluidas de la educación y se ven obligadas a desempeñar labores de perfil bajo.
  • ¿Por qué indicadores del IDG tienen un valor igual a cero?
Este año, sólo 2 de los 46 países incluidos en el IDG tienen una representación parlamentaria de mujeres igual a cero. Hemos sustituido el valor cero por un 0,1% para poder hacer los cálculos. La razón es que aunque no exista representación femenina en el parlamento, tienen cierta influencia política. La clasificación relativa de estos países es sensible a la elección del valor de sustitución. La representación parlamentaria más baja observada distinta a cero ha sido 0,7.
  • ¿Existe algún cambio en 2011 en relación al cálculo del IDG?
Sí, se ha añadido una normalización a la tasa de mortalidad maternal, que entra en el IDH dividido por 10, lo cual afecta a los valores del Índice de Desigualdad de Género, que teóricamente debería estar entre 0 y 1. Este hecho se corrige normalizando la tasa de mortalidad maternal dividiéndola entre 10. Esta intervención ha reducido en general los valores del Índice de Desigualdad de Género. Para facilitar la comparación, se ha calculado una tendencia del Índice de Desigualdad de Género. Por favor, consúltese List of surveys used for 2011 IHDI estimation [277 KB].
  • ¿Por qué ha sustituido el Índice de Desigualdad de Género el Índice de Desarrollo relativo al Género y El Índice de Potenciación de Género utilizado en Informes anteriores?

La presentación del Índice de Desarrollo relativo al Género (antiguo IDG) y el Índice de Potenciación de Género (IPG) en 1995 coincidió con la creciente concienciación internacional sobre la importancia de hacer un seguimiento del progreso de los esfuerzos dirigidos a eliminar las brechas de género en todos los aspectos de la vida. A pesar de que el antiguo IDG y el IPG hayan contribuido enormemente al debate de género, tienen limitaciones conceptúales y metodológicas. El Índice de Desigualdad de Género se presentó como un índice experimental en la edición del vigésimo aniversario del Informe sobre Desarrollo Humano. Al igual que el IDH sigue evolucionando, también habrá que mejorar el Índice de Desigualdad de Género.

El IDG no se planteó como una medida de la desigualdad de género, más bien como el IDH ajustado por las desigualdades de género en sus componentes básicos y no puede interpretarse independientemente del IDH. La diferencia entre el IDH y el IDG parece pequeña, ya que las diferencias capturadas en las tres dimensiones tienden a serlo también, dando la impresión equivocada de que las brechas de género son irrelevantes. Además, hay que calcular los ingresos disgregados por género de forma muy extrema, utilizando asunciones poco realistas debido a la falta de datos sobre ingresos diferenciados por género para más de tres cuartas partes de los países.

Tanto el IDG como el IPG combinaban logros relativos y absolutos. La componente de los ingresos obtenidos utiliza tanto el nivel de ingresos como los porcentajes de ingresos disgregados por género. Sin embargo, los niveles de ingresos tienden a dominar los índices y, por lo tanto, los países con niveles bajos de ingresos no pueden obtener una puntuación elevada, incluso si tienen una igualdad de género absoluta en cuanto a la distribución de los ingresos y otros componentes de los índices. Casi todos los indicadores IPG reflejan una fuerte influencia elitista, por lo que la mediada es más relevante para los países desarrollados y las zonas urbanas de los países en desarrollo.

El Índice de Desigualdad de Género presenta mejoras metodológicas e indicadores alternativos. Mide la desigualdad entre géneros en las tres dimensiones, con indicadores cuidadosamente escogidos para reflejar la salud reproductiva de las mujeres, su empoderamiento y su participación en el mercado laboral en relación a la de los varones. El Índice de Desigualdad de Género combina elementos del IDG y del IPG. Los ingresos, el componente más controvertido del IDG y del IPG, no está incluido den el Índice de Desigualdad de Género.  Es más, el nuevo Índice no permite que los resultados deficientes de una dimensión se compensen con los buenos resultados obtenidos en otra. 

  • ¿En qué medida difiere el IDG de otros índices de género recientemente publicados?
El Índice de Brecha Global de Género (IBGG) del Foro Económico Mundial, publicado el 1 de noviembre de 2011, difiere del IDG del Informe sobre Desarrollo Humano en muchos aspectos. En primer lugar, las dimensiones e indicadores son diferentes. En segundo, el IBGG mide las brechas de género sin tener en cuenta el nivel de desarrollo de un país. Por el contrario, el IDG muestra la pérdida del potencial de los países causado por la desigualdad de género en la salud reproductiva, el empoderamiento y la participación en el mercado laboral. El Índice de Oportunidades Económicas de las Mujeres (WEOI por sus siglas en inglés) del Economist Intelligence Unit también difiere en la medida en que se centra en las leyes y normativas sobre participación de las mujeres en el mercado laboral y las instituciones sociales que afectan a la participación económica de las mujeres. Está formado por cinco dimensiones, políticas y prácticas laborales, oportunidades económicas de las mujeres, acceso a las finanzas, educación y formación, estatus legal y social de las mujeres, y entorno empresarial general. Cada categoría o subcategoría tiene entre cuatro y cinco indicadores. Al igual que el Índice de género e Instituciones Sociales (SIGI) de la OCDE, el WEOI complementa al IDG ayudándonos a entender las causas subyacentes de las desigualdades de género en la participación económica.
  • ¿Cuál es la relevancia política del Índice de Desigualdad de Género?
El Índice de Desigualdad de Género desvela las disparidades de género en salud, empoderamiento y mercado laboral para casi 146 países. Puede resultar útil para ayudar a los gobiernos y otros organismos a comprender las brechas existentes entre mujeres y varones. El Índice de Desigualdad de Género, al igual que otros índices compuestos globales, está limitado por la necesidad de la comparabilidad internacional, pero se puede adaptar rápidamente para utilizarlo a nivel nacional y local.

Preguntas frecuentes sobre el Indice de Pobreza Multidimensional (IPM)

  • ¿Qué es el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM)?

El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) identifica las diversas privaciones a nivel individual en salud, educación y nivel de vida. Utiliza los microdatos de las encuestas familiares y, al contrario que el Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad, todos los indicadores necesarios para elaborar la medida deben provenir de la misma encuesta. Cada persona  de una misma familia se clasifica como pobre o no pobre, dependiendo del número de privaciones que sufra su familia. Estos datos se agregan entonces a las medida nacional de pobreza.

  • ¿Qué mide el IPM?

Tal y como indica el Informe sobre Desarrollo Humano 2011, el IPM recoge las privaciones superpuestas que sufre una familia en las tres dimensiones del Índice de Desarrollo Humano (nivel de vida, salud y educación) y ofrece el número promedio de personas y privaciones con las que cuenta una familia pobre. Para obtener más información, consulte Alkire y Santos 2010.

  • ¿Por qué es mejor que el IPM que el Índice de Pobreza Humana (IPH, utilizado anteriormente en los Informes sobre Desarrollo Humano)?
El IPM ha sustituido al IPH, que se había publicándose desde 1997. Pionero en su día, el IPH utilizó medias nacionales para reflejar las carencias agregadas en salud, educación y calidad de vida, por lo que no podía determinar si personas, familias y grandes grupos concretos sufrían carencias. El IPM da solución a este punto débil reflejando cuántas carencias simultáneas (incidencia) sufren las personas y a cuántas carencias se enfrentan de media (intensidad). El IPM puede desglosarse por indicadores para mostrar cómo cambia la pobreza multidimensional dependiendo de la regiones, el grupo étnicos al que se pertenezca, etc. Además, ofrece útiles aportaciones para la elaboración de políticas.
  • ¿Qué hace que un hogar sea “multidimensionalmente” pobre?
Una sola carencia podría no suponer que se viva en la pobreza. El IPM requiere que un hogar sufra carencias en varios indicadores simultáneamente. Una persona es multidimensionalmente pobre cuando los indicadores ponderados en los que él o ella padezca carencias sumen, al menos, un 33%.
  • ¿Por qué no se incluyen los ingresos?
No hemos podido incluir los ingresos debido a la limitación de datos disponibles. Los datos sobre pobreza de ingresos provienen de distintas encuestas, que normalmente no incluyen información sobre salud y nutrición. Para la mayoría de países, no podemos identificar si una persona es pobre económicamente hablando y, paralelamente, tiene carencias en todos los indicadores el IPM, por lo que no hemos reflejado el aspecto económico.
  • ¿Por qué no está incluido el empoderamiento?
No hemos podido incluir el empoderamiento debido a la limitación de datos disponibles. Las Encuestas Demográficas y de Salud (EDS) recogen datos sobre el empoderamiento de las mujeres para algunos países. Sin embargo, no todas las encuestas EDS incluyen el empoderamiento y las demás encuestas no reflejan estos datos. Por lo tanto, faltarían datos sobre el empoderamiento de los hombres o las libertades políticas.
  • ¿Qué datos se utilizan en el IPM?
El IPM se basa principalmente en tres bases de datos que están disponibles al público y se pueden comparar la mayoría de países en desarrollo: la Encuesta Demográfica y de Salud (EDS), la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) y la Encuesta Mundial de Salud (EMS). Consúltese List of surveys used for 2011 MPI estimations [123 KB].
  • ¿Por qué las estimaciones del IPM 2011 sólo están disponible para 109 países?
No hemos podido incluir otro países debido a la limitación de datos disponibles. No existía información comparable relativo a cada uno de los indicadores para los demás países en desarrollo.
  • ¿Por qué los datos nacionales con los que se ha elaborado el IPM correspondes a años distintos? ¿No resulta injusto comparar a estos países si las estadísticas de un país son de 5 años antes respecto a los de otro país?
El IPM se basa en los datos más recientes y fiables obtenidos desde 2000. Sin embargo, los estudios suelen llevarse a cabo en años distintos y algunos países no tienen datos recientes. Los datos de 82 de estos países son de 2005 o más recientes; 21 países tienen datos de 2003 y 2004, y sólo seis del periodo 2000-2002. La diferencia de fechas limita las comparaciones directas entre países, ya que las circunstancias pueden haber mejorado, o empeorado, desde la fecha en la que se obtuvieron los datos.
  • ¿Por qué existen tales discrepancias en tantos países entre las estimaciones de la pobreza del IPM y los cálculos hechos en base al baremo 1,25 $ por día?
El IPM complementa las medidas de pobreza basada en criterios económicos. Al medir directamente varias carencias a la vez, en la práctica, a pesar de que exista un evidente vínculo general entre el IPM y la pobreza calculada en base al 1,25 $ por día, las estimaciones difieren para muchos países. Se trata de un tema en el que hay que profundizar, pero algunas de las posibles causas de esta situación pueden deberse a los servicios públicos, así como a las diferentes habilidades para convertir los ingresos en resultados tangibles, como puede ser una buena alimentación.
  • ¿Por qué en algunos países las estimaciones del IPM son mayores que las de pobreza nacional?
El IPM, al igual que el planteamiento de 1,25 $ por día, es una medida de pobreza comparable a nivel global. Mide la pobreza multidimensional severa y sólo incluye indicadores que estén disponibles para muchos países. Generalmente, las mediciones de la pobreza llevadas a cabo por los países se suelen basar en criterios económicos y, por lo tanto, reflejan algo diferente. El hecho de que existan diferencias no significa que las cifras de pobreza nacionales o que los valores del IPM estén equivocados, sólo que analizan la pobreza desde distintos puntos de vista. Por contra, la forma de medir la pobreza nacional suele plantearse para que los resultados reflejen la situación nacional de forma más exacta y, a menudo, estos valores difieren de forma significativa de las estimaciones obtenidas al utilizar el criterio del 1,25 $ por día, ya que algunos países podrían desear elaborar un índice de pobreza multidimensional nacional adaptado a su contexto, como complemento del IPM global.
  • ¿Pretende el IPM reemplazar la medición estándar de la pobreza basada en el 1,25 $ por día utilizada en los ODM y para otras finalidades en la escena internacional?
No. El IPM está diseñado para complementar las mediciones económicas de la pobreza, incluyendo los cálculos basados en el 1,25 $ por día. La relación entre estas mediciones, así como sus implicaciones políticas y las eventuales mejoras metodológicas son temas prioritarios en los que hay que profundizar.
  • ¿Cuáles son las implicaciones políticas del IPM?
La metodología del IPM saca a relucir aquellos aspectos en los que los pobre sufren carencias y ayuda a mostrar cómo se interrelacionan dichas privaciones. Esto permite a los políticos mejorar la asignación de recursos y diseñar políticas más efectivas, lo que resulta especialmente útil allí donde el IPM muestre que existen áreas o grupos que padecen graves. Entre los países que han llevado a la práctica el IPM se encuentra México, que lo ha aplicado concretamente en su programa de reducción de la pobreza, tal y como se recoge en el Informe sobre Desarrollo Humano 2011.
  • Según se afirma, el IPM mide la pobreza “severa”. ¿Es distinta a la pobreza “extrema”?
El IPM refleja las carencias graves a las que se enfrentan simultáneamente las personas. Dado que fue diseñado para comparar a los países en desarrollo, resulta más relevante para analizar los países menos desarrollados. Hemos descrito el IPM como una medición de la pobreza “severa” para evitar confusiones con la medida de pobreza “extrema” del Banco Mundial, que se basa en el cómputo de las personas que viven con menos de 1,25 $ al día.
  • ¿Cómo interpreto los distintos valores presentados por el IPM?

El IPM constituye una familia o conjunto de medidas de pobreza, que se pueden aislar para mostrar la  composición de la pobreza tanto entre los niveles nacional, regional y mundial, como dentro de los países, comparando grupos étnicos, zonas rurales y urbanas, así como otras características relevantes de las familias y las comunidades. Éste es el motivo por el que la OPHI define el IPM como una lente de alta resolución para observar la pobreza, ya que puede utilizare como una herramienta analítica con la que identificar las carencias predominantes. A continuación, se explican las medidas del IPM:

Incidencia de la pobreza: proporción de personas pobres según el IPM (que tienen carencias en, al menos, el 33,3% de los indicadores tomados en consideración).

Intensidad media de la pobreza: cantidad media de carencias que sufren simultáneamente las personas.

Valor IPM: Resume la información sobre las múltiples carencias en una única cifra, que se obtiene de multiplicar la incidencia de la pobreza por la intensidad media de la pobreza.

  • ¿Cómo está relacionado el IPM con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)?
Los indicadores del IPM se extraen de los propios ODM en la medida que lo permitan los datos internacionalmente comparables. Los 10 indicadores del IPM son los mimos o tienen que ver con los indicadores de los ODM: alimentación (ODM 1), mortalidad infantil (ODM 4), acceso a agua potable (ODM 7), acceso a instalaciones de saneamiento (ODM 7) y utilización de un mejor combustible para cocinar (ODM 9). El IPM general se puede desglosar en sus componentes, revelando las necesidades superpuestas de las familias y las comunidades en una serie de indicadores que, a menudo, se han presentado de forma aislada. Por lo tanto, ayuda a los políticos a determinar dónde se encuentran los desafíos y cuáles son las cuestiones que hay que tratar.
  • ¿Cuáles son las principales limitaciones del IPM?
El IPM tiene algunas desventajas, principalmente debido a la limitación de datos disponibles. En primer lugar, los indicadores incluyen, resultados (como los años de escolarización) aportes (como el combustible utilizado para cocinar) y un indicador censal (mortalidad infantil, lo que podría reflejar un fallecimiento reciente o sucedido hace tiempo), ya que los datos no está disponible para todas las dimensiones. En segundo lugar, los datos referentes a la salud son relativamente inconsistentes y pasan por alto algunas carencias grupales, especialmente en lo referente a la alimentación, aunque los patrones que emergen son plausibles y resultan familiares. En tercer lugar, en algunos casos, hubo que tener especial cuidado para realizar las valoraciones sobre los datos faltantes. No obstante, para considerar a un hogar multidimensionalmente pobre, debe tener carencias al menos en seis indicadores de la calidad de vida, o en tres indicadores de calidad de vida y un indicador de salud o educación. Este requisito supone que el IPM sea menos sensible a las inexactitudes menores. La cuarta desventaja es que las desigualdades entre hogares podrían ser severas, pero podría no quedar plasmado en el índice. La quinta, aunque el IPM sea mucho más que un mero recuento por incluir la intensidad de la pobreza padecida, no mide la desigualdad entre los pobres, aunque los desgloses por grupo se pueden utilizar para revelar las desigualdades grupales. Por último, las estimaciones presentadas aquí están basadas en datos disponibles públicamente y cubren varios años entre 2000 y 2010, lo que limita la posibilidad de realizar comparaciones directas entre países.
  • ¿Cómo se puede utilizar el enfoque del IPM a nivel de país?
El enfoque de pobreza multidimensional puede ser adaptado utilizando aquellos indicadores y ponderaciones que sean relevantes a nivel nacional, con lo que se pueden crear medidas de pobreza adaptados a cada país. El IPM puede orientar a los gobiernos en la elaboración de medidas de pobreza que reflejen múltiples indicadores y datos locales. En 2009, México se convirtió en el primer país que adoptó una medida de pobreza multidimensional que reflejaran las múltiples carencias a nivel familiar.
  • ¿Se pueden adaptar los indicadores a nivel de país?
Sí. Las estimaciones globales del IPM están limitadas por la necesidad de que sean comparables. Los equipos de cada país deberían utilizar los indicadores y las ponderaciones que les resulten más relevantes. A nivel de país, sin embargo, el enfoque de pobreza multidimensional puede aplicarse a la determinación de las carencias familiares utilizando datos e indicadores específicos para el país, pudiendo así ofrecer una visión más detallada de la pobreza a nivel nacional.
  • ¿Puede adoptarse el IPM para los programas nacionales de erradicación de la pobreza?
Sí. La metodología del IPM puede y debería modificarse para generar Medidas de Pobreza Multidimensional nacionales que reflejen los factores culturales, económicos, climáticos, etc. locales. El IPM internacional fue ideado como una herramienta analítica para comparar la pobreza severa entre distintos países.
  • ¿Cómo responde el IPM al reto que supone disponer de datos que difieren en el tiempo?

Calculamos el IPM en base a la diferencia temporal y realizamos análisis de las tendencias para una serie de países, para los que obtuvimos datos adecuados que están disponibles. Para obtener más información al respecto, consulte página 51 de Alkire y Santos 2010, y página 50 del Informe 2011.

  • ¿Cómo responde el IPM a los efectos de las crisis?
Los efectos de las crisis son difíciles de reflejar en cualquier medida de pobreza. Dado que los datos de las encuestas estándar utilizados para calcular las medidas globales se recogen con poca frecuencia, la capacidad de detectar los cambios está limitada por los datos disponibles. El IPM reflejará aquellas repercusiones de las situaciones de crisis que, por ejemplo, supongan que los niños y niñas dejen recibir educación primaria o que les haga padecer malnutrición. Si a nivel nacional o local se dispone de datos obtenidos con más frecuencia, se pueden utilizar para intentar reflejar los efectos de crisis a mayor escala, tanto si son económicas como de otro tipo.
  • ¿Será el IPM uno de los componentes de los IDH anuales del PNUD?
El IPM es uno de los tres nuevos índices experimentales presentadas en 2010, junto con el IDH ajustado por la desigualdad y el Índice de Desigualdad de Género. El IPM se revisará en base a la disponibilidad de feedback y datos, y se espera que cada informe anual actualice las estimaciones en la medida que lo permitan los datos.

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