Índices compuestos: Más allá del IDH

El enfoque de desarrollo humano siempre ha buscado ir un paso adelante en las mediciones que utiliza, no sólo por el hecho de medir un fenómeno, sino por el propósito de alimentar el pensamiento innovador en torno a la idea de que el desarrollo es mucho más que sólo el nivel de ingresos. A través del tiempo, el Informe sobre Desarrollo Humano ha presentado nuevos indicadores que permiten observar los avances en la reducción de la pobreza y en el empoderamiento de la mujer.

  • El Índice de Desarrollo Humano (IDH) mide el progreso medio conseguido por un país en tres dimensiones básicas del desarrollo humano: disfrutar de una vida larga y saludable, acceso a educación y nivel de vida digno. La cantidad de países cubierta por el IDH es determinada por la disponibilidad de datos. Con el fi n de permitir comparaciones entre países, el IDH se calcula, en la medida de lo posible, sobre la base de datos de los principales organismos internacionales de estadísticas y de otras fuentes confiables disponibles cuando se redacta el Informe.
  • El Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH-D) ajusta el IDH según la desigualdad en la distribución de las dimensiones entre la población. El IDH-D da cuenta de las desigualdades en las dimensiones del IDH “descontando” el valor promedio de cada dimensión según su nivel de desigualdad. El IDH-D será idéntico al IDH si no existe desigualdad entre las personas, pero desciende por debajo del IDH a medida que aumenta la desigualdad. En este sentido, el IDH-D es el nivel real de desarrollo humano (considerando su desigualdad), mientras que el IDH puede considerarse como un índice de desarrollo humano “potencial” (o el nivel máximo del IDH-D) que podría lograrse de no haber desigualdad. La “pérdida” en desarrollo humano potencial debido a la desigualdad está dada por la diferencia entre el IDH y el IHD-D y puede expresarse en términos porcentuales.
  • El Índice de Desigualdad de Género (IDG) refleja la desventaja de la mujer en tres dimensiones: salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral, para la mayor cantidad posible de países según lo permita la calidad de los datos. El índice muestra la pérdida en desarrollo humano debido a la desigualdad entre logros de mujeres y hombres en dichas dimensiones. Varía entre cero, cuando a las mujeres les va tan bien como a los hombres, y 1, cuando a las mujeres les va tan mal como sea posible en todas las dimensiones medidas.
  • El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) identifi ca múltiples privaciones individuales en materia de educación, salud y nivel de vida. Este índice utiliza microdatos de encuestas de hogares y, a diferencia del Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad, todos los indicadores necesarios para construir la medida deben provenir de la misma encuesta. Cada persona de un determinado hogar se clasifi ca como pobre o no, dependiendo de la cantidad de privaciones a las que está sometida su familia. Luego, estos datos se agregan en la medición nacional de la pobreza.

Antecedentes

El Informe sobre Desarrollo Humano presenta herramientas de análisis de las opciones en las políticas. Estas herramientas son algunas de las contribuciones más importantes del Informe. Proporcionan métodos fáciles de utilizar para el análisis del desarrollo humano en los ámbitos internacional, nacional y subnacional y los medios necesarios para evaluar tendencias y deficiencias en el desarrollo humano.

Para los encargados de la formulación de las políticas y los profesionales del desarrollo, las herramientas de análisis que se incluyen en los Informes tienen la ventaja de ser sencillas. Requieren sólo de conocimientos estadísticos y matemáticos básicos. Son fáciles de comprender para las personas que no son especialistas y facilitan resultados reveladores que atraen apoyo para el desarrollo humano y ayudan a los encargados de la formulación de las políticas a determinar prioridades y formular políticas relacionadas con el desarrollo humano.

En los Informes mundiales, estas herramientas se aplican generalmente en el ámbito internacional. Si hay datos disponibles, también son aplicables en el ámbito nacional y en el subnacional. El ámbito subnacional incluye: regiones, urbano/rural, masculino/femenino, grupos etarios, nivel de ingreso, grupos étnicos, etc. Esta nota presenta brevemente las herramientas de análisis desarrolladas en los Informes sobre Desarrollo Humano y describe los usos posibles para el contexto nacional.

Desarrollo humano: el concepto

El concepto de desarrollo humano se concentra en los fines y no en los medios de desarrollo y progreso. El objetivo verdadero del desarrollo debería apuntar a crear un ambiente propicio para que la gente disfrute de una vida larga, saludable y creativa. Esto parece una verdad sencilla, pero muchas veces se pasa por alto por dar prioridad a cuestiones más inmediatas.

El desarrollo humano denota tanto el proceso de ampliar las opciones de las personas como la optimización de su bienestar. Los aspectos cruciales del desarrollo humano son: una vida prolongada y saludable, la educación y un nivel de vida digno. Otras cuestiones incluyen las libertades sociales y políticas. El concepto distingue dos partes del desarrollo humano. Por un lado es la formación de las capacidades humanas, como la mejora en la salud o en la educación. La otra parte comprende disfrutar las capacidades adquiridas, ya sea para trabajar o para disfrutar del tiempo libre.

En reiteradas ocasiones, el desarrollo humano se ha malinterpretado y se ha confundido con los siguientes conceptos y enfoques de desarrollo.

  • El crecimiento económico es un medio y no un fin del desarrollo. Además, un PIB alto no significa necesariamente que haya progreso en términos de desarrollo humano. La experiencia mundial ha demostrado que los ingresos y el desarrollo humano no van siempre juntos. Algunos países tienen niveles relativamente altos de desarrollo humano en comparación con sus ingresos y viceversa.
  • Las teorías de formación de capital humano y desarrollo de recursos humanos ven a las personas como un medio de obtener mayores ingresos y más riqueza en lugar de verlas como un fin. Estas teorías consideran a los seres humanos factores para aumentar la producción.
  • El enfoque de bienestar humano considera a las personas como beneficiarios y no participantes del proceso de desarrollo.
  • El enfoque de necesidades básicas se concentra en el conjunto de bienes y servicios que necesita la población con privaciones: alimento, vivienda, indumentaria, salud y agua. Se dedica al suministro de estos bienes y servicios y no a lo que implican para las opciones humanas.

Por lo tanto, el concepto de desarrollo humano es holístico y sitúa a las personas en el centro de todos los aspectos del proceso de desarrollo.