2.1. Investigación y Análisis

Establecer un plan de producción

La Tabla 1 enumera los posibles pasos en el proceso de investigación y análisis durante la preparación de un Informe sobre Desarrollo Humano nacional o regional. Al igual que en otros módulos, los pasos no serán necesariamente aplicados en el orden aquí mostrados. La recopilación de datos será, probablemente, continuado. Es más, para facilitar la presentación y la comprensión, los pasos descritos en este módulo están separados de los pasos del módulo sobre redacción y publicación, pero en la práctica, parte de la investigación y el análisis tendrán lugar simultáneamente con el proceso de redacción. Por último, merece la pena repetir que las consultas, la participación activa de todos los actores parte y la promoción deberían estar presentes en todos los pasos de este módulo, al igual que en el resto de módulos.

Tabla 1: Pasos básicos en investigación y análisis
Investigación Recopilación y procesamiento de datos
Análisis Tratar el tema general del desarrollo humano
Tratar el tema específico y las cuestiones relacionadas
Evaluar las políticas de desarrollo nacionales relevantes
Resultados Desarrollar las conclusiones del informe
Producir recomendaciones
Permanente Participación, consultas y alianzas
Promoción

Se debería crear un plan de producción a través de consultas con todos los miembros del equipo IDH nacional o regional, así como con estructuras relacionadas, especialmente el comité directivo. Debería cubrir todas las fases de producción del informe, desde el primer borrador hasta la redacción definitiva. Los plazos para la finalización de cada fase deberían venir determinados por referencias prácticas para que pueda haber unas expectativas razonables que se puedan cumplir.

Designar un/a coordinador/a para monitorizar el cumplimiento del plan de producción y de las fechas. El/la coordinador/a debería trabajar junto con el/la representante institucional o estar dentro de la estructura de la institución principal. El/la coordinador/a debería asistir al equipo y a la institución principal a la hora de gestionar el proceso del IDH y planificar de antemano para seguir cumpliendo los plazos y los presupuestos. El/la coordinador/a debería realizar este trabajo con vistas a respaldar al equipo del IDH y al comité directivo en el seguimiento del marco de gestión basado en resultados del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Introducir un enfoque basado en resultados mejora la efectividad de la gestión y la rendición de cuentas, ya que define de antemano resultados realistas, el progreso de monitorización para la consecución de estos resultados, integrando lecciones aprendidas en las decisiones de gestión y reportando sobre el rendimiento.

Llevar a cabo una recopilación y un procesamiento exhaustivo de datos

La cuidadosa recopilación de datos de gran calidad durante el proceso del IDH es esencial por dos motivos. El primero, la inclusión de datos precisos y actualizados mejora el valor del IDH como fuente de información sobre desarrollo nacional y regional. En segundo lugar, la disponibilidad de datos detallados sirve de apoyo para realizar un análisis preciso durante la preparación del informe.

Una metodología sólida para la recopilación de datos exhaustiva podría incluir al menos los siguientes pasos:

  • Llevar a cabo una encuesta sobre los datos disponibles sobre el tema del IDH y cuestiones relacionadas, y sobre indicadores sobre desarrollo humano. Una primera iniciativa lógica para la generación de datos adecuados es revisar los datos ya existentes sobre el tema específico del IDH y sobre el estado del desarrollo humano en el país o la región. Los departamentos de estadística de las comisiones regionales de Naciones Unidas, La Organización Internacional del Trabajo, el PNUD, UNICEF, el Banco Mundial, la Organización Mundial de la Salud y de otras organizaciones internacionales, así como de organizaciones especializadas gubernamentales, no gubernamentales y de la sociedad civil, son repositorios de gran interés para lograr una amplia gama de datos útiles
  • Establecer una alianza internacional sobre los datos con las agencias nacionales de estadística. A nivel local o regional, los datos producidos por organizaciones internacionales podrían no ser suficientemente detallados o matizados. Por lo tanto, la asistencia de las agencias nacionales de estadística es crucial para la recopilación o producción de datos cualitativos y cuantitativos relevantes fiables. Es interesante construir una relación con la agencia nacional de estadística y debatir con ella todos los datos del informe: a menudo es el organismo mejor situado para ayudar a encontrar datos adecuados y alertar sobre eventuales problemas de la información que se pretenden utilizar. En países con una escasa capacidad estadística, el equipo del IDH debería fomentar la participación de estos actores en el proceso del IDH y contactar en segundo término con expertos internacionales en estadística y otras partes interesadas en el tema. De hecho, un objetivo secundario del proceso del IDH podría ser la promoción de las capacidades nacionales para la recopilación y el análisis de datos. El PNUD puede ayudar en esta tarea.
  • Examinar regularmente la disponibilidad, fiabilidad y relevancia de los datos cuantitativos. Revisar os datos cuestionables, actualizar datos y rellenar brechas (figura 1). (El IDH 2004 de Afganistán y el IDH 2004 de Kosovo ofrece ejemplos del éxito en los esfuerzos por rellenar las brechas de información.) Busque siempre formas de utilizar los datos de la mejor forma posible.
  • Explorar niveles provechosos de disgregación de datos. Las medias nacionales o regionales podrían ocultar disparidades significativas de desarrollo y bolsas de privación dentro de la población. Desagregando los datos nacionales o regionales en las distintas categorías poblacionales (género, lugar de residencia, urbano o rural, edad, ubicación regional, afiliación religiosa, grupo étnico, etc.), el equipo del IDH puede comenzar a comprender mejor, por ejemplo, la distribución de la pobreza y la naturaleza de las desigualdades de desarrollo. (Véase el IDH 2002 de Bulgaria, el IDH 2002/2003 de Egipto y el IDH 2001 de Nepal.) El equipo del IDH también puede desagregar series temporales para evaluar el desarrollo de las tendencias dentro de cada grupo poblacional, o por regiones o sectores. (Un ejemplo del uso de datos desagregados para ofrecer apoyo a las recomendaciones políticas se recoge en el IDH 2006 de Croacia).
  • Identificar los datos cualitativos no estadísticos necesarios y llevar a cabo entrevistas, encuestas, sondeos, estudios de percepción, grupos de trabajo, etc., para conocer las necesidades. La evaluación cualitativa participativa representa una forma de comprender las perspectivas de las personas sobre el desarrollo dentro de su propia realidad (cuadro 1). (El caso de Chile es sumamente interesante.) Es más, las encuestas y otros métodos de sondeo, por ejemplo, ofrecen a las personas la oportunidad de expresar sus aspiraciones y participar en la promoción de políticas que reflejen estas aspiraciones. Los datos contextuales no estadísticos también resultan útiles a la hora de llevar análisis de actores parte e instituciones para formular recomendaciones políticas, así como para identificar cuestiones críticas que requieren respuestas políticas inmediatas. (El IDH 2003 Comunidad Rom es un buen ejemplo.)

Establecer amplias consultas

El vínculo existente entre la participación, las consultas y el apoderamiento local es evidente en la investigación y los análisis llevados a cabo durante el proceso del IDH. Los mecanismos participativos formados por estructuras participativas para el diálogo son necesarios para perfilar y mejorar de otra forma la rigurosa investigación y el análisis que engrana con la evidencia sobre las necesidades, puntos de vista y experiencias de los actores parte y tienen en cuenta la perspectiva directa de los actores parte sobre el tema y otras cuestiones relacionadas. Estos mecanismos conllevan la realización de consultas, que podrían incluir conferencias, reuniones ad hoc, talleres, sesiones de lluvia de idas, grupos de trabajo, entrevistas, etc., con personas de los distintos grupos identificados por localización urbana o rural, edad, género, estatus socio-económico, etc. (Uno de los IDH de Tailandia ofrece un buen ejemplo.)

Estos mecanismos participativos y de consultas promueven el apoderamiento local del proceso del IDH. También ayudan a generar interés público por el informe, comprometer a los actores parte en los esfuerzos por ofrecer validación para los resultados del informe y representar un primer paso en la movilización de la acción público para implementar las recomendaciones del informe.

La comunidad de desarrollo humano

Se deberían fortalecer las alianzas de desarrollo humano y otros vínculos consultivos que hayan tomado parte en la conformación de la comunidad de desarrollo humano durante los primeros pasos del proceso del IDH en el país o región a través del componente de investigación y análisis del proceso del IDH.

Así, se debería hacer un llamamiento para que se el gobierno y la Oficina de País, la Dirección Regional o el Centro Regional del PNUD se conviertan en socios para la investigación y el análisis. También pueden canalizar la experiencia nacional, regional e internacional. Para los informes nacionales, se anima a las Oficinas de País a que se basen en la experiencia de las Direcciones Regionales, Centros Regionales y asesores políticos en puntos críticos durante el proceso del IDH. Las Direcciones Regionales y los Centros Regionales deberían ejercer un control editorial y de calidad sobre los IDH regionales. Asimismo, se debería tantear a los socios institucionales y actores internacionales como PNUD, UNICEF, la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial, así como actores de desarrollo nacionales no gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil de todos los niveles para conocer sus puntos de vistas y experiencias, recabar de ellos datos relevantes, experiencias y casos prácticos útiles. Los mecanismos adecuados podrían incluir consultas puntuales, contactos periódicos, investigaciones y recopilaciones de datos conjuntas, etc. El objetivo también debería buscar fomentar los intercambios frecuentes de datos, análisis, experiencias y buenas prácticas a nivel de país o de región, con el objetivo de nutrir el trabajo continuo de la comunidad de desarrollo humano local durante y después de la preparación del informe.

Buenas prácticas para las consultas

Implementar buenas prácticas para las consultas requiere contar con herramientas adecuadas para que el equipo del IDH pueda comprometer a los actores parte y gestionar efectivamente el proceso, mientras establece un entorno que fomente la escucha activa, la comprensión del valor positivo de las sugerencias y la acción sobre todas las recomendaciones sólidas. A continuación se muestran algunas posibles vías para poder lograrlo:

  • La Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano y la Dirección de Políticas de Desarrollo del PNUD pueden ofrecer orientación y apoyo práctico extensivo en el proceso de consulta. Podría incluir contactos con expertos relevantes.
  • Los materiales de referencia para las consultas deberían prepararse con cuidado y distribuirse de antemano. Lo participantes podrían recibir, por ejemplo, una nota contextual y una nota de progreso sobre el proceso del IDH, una agenda para las consultas, una nota conceptual sobre la finalidad de la consulta, materiales de investigación relevantes, todas de referencia para cualquier grupo de trabajo, y cuestionarios para conocer los puntos de vista de los participantes sobre el proceso de consulta que pudieran ser utilizados para mejorar futuros procesos consultivos.
  • Los miembros del equipo, incluyendo autores y coautores, deberían tomar parte en las consultas, que podrían organizarse por separado para las distintas cuestiones relacionadas con el tema. (Véase el módulo sobre primeros pasos para conocer ejemplos de los actores parte a los que se podría acudir.) Garantizar que los distintos componentes del equipo del informe nacional o regional se reúnan regularmente para debatir sobre los influjos recibidos. El/la líder del equipo, los redactores y editores, el grupo principal de investigadores y analistas, el/la especialista en cuestiones de género y el/la experto en estadística, el/la representante institucional, los representantes de la institución principal, el grupo de lectores y revisores, el comité asesor, el comité de dirección, y otros consultores y asesores deberían reunirse todos juntos o por separado, según sea necesario, para que puedan estar siempre informados y participar activamente a la hora de tratar las necesidades que vayan surgiendo y otros asuntos que tengan que ver con la preparación del informe y las consiguientes iniciativas.
  • Crear un sitio web dedicado y estar presente en las redes sociales. Utilizando el sitio web, directorios de correo electrónico y las redes sociales, establecer comunidades de práctica y redes de conocimiento para compartir información y debatir sobre los resultados. Celebrar periódicamente reuniones públicas, consultas y talleres, y buscar oportunidades adicionales de comunicación y consulta. Las redes sociales y las consultas frecuentes deberían estar vinculadas con los esfuerzos de investigación y la redacción del informe. Deberían ser inclusivos y participativos, y englobar a todos los actores parte. También deberían incluir sesiones de lluvia de ideas sobre la aplicación del enfoque de desarrollo humano al tema del IDH y a las cuestiones relacionadas. Los informes sobre los resultados de las consultas deberían publicarse en el sitio web para solicitar comentarios, asesoramiento y feedback.

Medición del Desarrollo Humano

Los IDH globales pueden versar sobre cuestiones de desarrollo y aplicar análisis del Índice de Desarrollo Humano en países o regiones individuales de forma genérica. Los equipos de los informes nacionales y regionales se encuentran en una posición más privilegiada para identificar los patrones locales de desigualdad y exclusión, y en definitiva proponer medidas políticas específicas y concretas basadas en este esfuerzo. Por lo tanto, es fundamental que estos equipos incluyan un enfoque sobre un análisis del Índice de Desarrollo Humano nacional o regional que refleje mejor la situación local, nacional o regional.

Los equipos del IDH nacionales y regionales también están mucho mejor posicionados para impulsar la monitorización de los desafíos planteados al desarrollo humano a nivel nacional o regional, ofreciendo datos que estén desagregados que permitan identificar disparidades críticas entre los distintos grupos sociales definidos por su ubicación geográfica, afiliación religiosa, género, estatus socioeconómico, o identidad racial o étnica.

Es importante permanecer alerta dentro de estos esfuerzos por lograr enfoques innovadores para la medición del desarrollo que respondan de forma más precisa a las necesidades particulares del país o la región. Se deberían examinar la edición más reciente del IDH global y el sitio web del PNUD dedicado al IDH para obtener información útil e ideas sobre planteamientos innovadores.

También se podría utilizar el Informe sobre Desarrollo Humano 2010, La verdadera riqueza de las naciones: Caminos al desarrollo humano, que analiza conceptos alternativos para la medición del desarrollo humano, como el Índice de Desigualdad de Género, el IDH ajustado por la desigualdad y el Índice de Pobreza Multidimensional. Asimismo, otros índices de desarrollo podrían ser reveladores, especialmente si pueden asociarse con la presentación de datos precisos, aunque sean limitados. Estos índices podrían incluir el índice de pobreza humana, el índice de desarrollo por género y el nivel de empoderamiento de género.

También sería interesante contar con encuestas adicionales sobre aspectos críticos del desarrollo humano, entre los que se podría incluir los derechos humanos, las libertades políticas, otras áreas de empoderamiento, participación, sostenibilidad, seguridad humana, o una agenda más amplia para la investigación de políticas para responder mejor a los desafíos de desarrollo nacionales o regionales.

Consultar con la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano de forma periódica sobre todos los indicadores para garantizar que se utilicen adecuadamente.

Como parte de la planificación general de la estrategia de comunicación y medios, ya en este momento se deberían tomar decisiones para elegir las mediciones del desarrollo humano y la vinculación entre estos datos y los objetivos de promoción específicos.

La Tabla 2 ofrece algunos ejemplos de las innovaciones en la medición del desarrollo realizados por equipos IDH.

Tabla 2: Ejemplos seleccionados de enfoques innovadores para medir el desarrollo
País/región, año Descripción
Índice de Desarrollo Humano Índice de Desarrollo Humano
Argentina, IDH 2002 Se amplió el Índice de Desarrollo Humano añadiendo mediciones cuantitativas de la mortalidad infantil, el desempleo y la calidad de la educación
Colombia, IDH 2003 Se ajustó el Índice de Desarrollo Humano para incluir una medida de los efectos de la violencia
Costa Rica, IDH 2005 Se ajustó el Índice de Desarrollo Humano para explorar la relación entre la inseguridad ciudadana y el desarrollo humano
Europa del Este y Asia Central, IDH 2003 Se llevaron a cabo encuestas transfronterizas sobre la comunidad rom para crear un Índice de Desarrollo Humano específico sobre este grupo étnico en cinco países de Europa Central y Oriental
Mongolia, IDH 2003 Se utilizó un Índice de Desarrollo Humano que diferenciaba la población entre áreas urbanas y rurales, y entre provincias y ciudades
Índice de empoderamiento humano
República Dominicana, IDH 2008 Se creó un índice compuesto por un subíndice que media el empoderamiento individual y otro que media el empoderamiento colectivo
Nepal, IDH 2004 Se planteó un índice de empoderamiento humano para identificar áreas empobrecidas y grupos excluidos, y se recomendaron acciones políticas adecuadas
IDH ajustado por la desigualdad Índice de Desarrollo Humano ajustado por la desigualdad
América Latina y el Caribe, IDH 2010 Se utilizaron datos de encuestas familiares de 18 países de la región para desarrollar un índice de desarrollo humano ajustado por la desigualdad
México, IDH 2002 Se creó un índice sensible a las desigualdades de ingresos, educación y salud
México, IDH 2010 Se calculó un IDH ajustado por la desigualdad para cada municipio y, posteriormente, para cada estado en base a las desigualdades medidas en cada uno de los municipios del estado
Índice de Pobreza Multidimensional Índice de Pobreza Multidimensional
Colombia, 2011 El Gobierno lanzó una medida de pobreza multidimensional que cubre media docena de dimensionales a través de 15 indicadores (la medición no es el principal planteamiento de un IDH)
México, 2009 El Gobierno lanzó un medida de pobreza multidimensional que combinaba dos compontes: los derechos sociales y el bienestar económico (la medición no es el principal planteamiento de un IDH)
Otros índices Índice de Desigualdad de Género
Distrito de Bankura, Bengala Occidental, India, IDH 2007 Se utilizó el concepto de radar de desarrollo humano para medir y comparar ocho indicadores de desarrollo humano; asimismo se midieron otros indicadores
Bosnia y Herzegovina, IDH 2003, IDH 2007 Se realizó un esfuerzo combinado en la monitorización de políticas y el uso de indicadores especialmente diseñados sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio y sobre exclusión social
Tailandia, IDH 2003 Se creó un índice de logros humanos que combinó 40 indicadores específicos en ocho componentes de desarrollo humano

Tratar el tema específico del IDH y otras cuestiones relacionadas

Identificar e implementar métodos adecuados para llevar a cabo la investigación sobre el tema. En cierta medida, estos métodos podrían reflejar el marco conceptual adoptado en la presentación del análisis del tema dentro del informe escrito. (Véase el módulo de producción.) Los siguientes pasos podrían ayudar a promover un fructífero proceso analítico:

  • • Definir claramente el tema y destacar las principales cuestiones relacionadas con el tema; establecer un marco conceptual que vincule el tema y las preocupaciones de desarrollo humano. Este esfuerzo debería ser el resultado natural de las iniciativas llevadas a cabo durante la elección del tema. El IDH 2007 de Mongolia ofrece un buen ejemplo de un marco conceptual que vincula el tema y el desarrollo. Algunos de los IDH destacados en la Tabla 2 representan otros ejemplos.
  • Llevar a cabo una revisión de la literatura de referencia, y crear y mantener un repositorio de documentación básica de fuentes locales y externas sobre el tema y las cuestiones relacionadas.
  • Organizar consultas y seminarios sobre el tema y cuestiones relacionadas. Los participantes podrían incluir lectores, y expertos técnicos internos y externos. El objetivo debería ser identificar y explorar los aspectos fundamentales del tema, las políticas estratégicas en el área del tema, experiencias relevantes de otros países, y subtemas y otras cuestiones relacionadas. Las consultas deberían celebrarse en una atmósfera que favorezca el debate abierto sobre un tema, independientemente de lo sensible que sea. Este tipo de planteamiento también puede avanzar el esfuerzo de promoción y fortalecer el interés por el proceso del IDH.
  • Realizar entrevistas y encuestas para capturar las perspectivas de las personas que tratan con las cuestiones analizadas en el IDH en su día a día. (Los IDH 2002/2003 de Letonia representa un ejemplo.) También incluye a quienes tradicionalmente podrían estar excluidos, como mujeres, pobres, minorías étnicas, habitantes de comunidades remotas, niños, mayores, personas con VIH/SIDA, discapacitados, etc.
  • Encargar a expertos la realización de una investigación contextual y producir materiales contextuales. Identificar expertos locales que puedan llevar a cabo investigaciones conceptuales, estudios y encuestas conceptuales, y redactor documentos teóricos y documentos sobre cuestiones contextuales para ayudar a profundizar y ampliar el análisis y la cobertura del informe. Un IDH de Afganistán ofrece un caso representativo. Trabajar con expertos locales mejora el apoderamiento local del informe y puede contribuir al debate, la construcción de capacidades y el apoderamiento locales. En el caso de querer contar también con expertos internacionales, se recomienda incluir al comité de dirección en el proceso de selección. El resultado debería contribuir directamente al contenido del análisis evolutivo en la medida de lo posible. Un objetivo debería ser promover la creación de nuevos conocimientos.

Llevar a cabo una evaluación crítica de las políticas de desarrollo del gobierno relevantes

El análisis de políticas debería ser una actividad central de todo proceso IDH. Este análisis supone sintetizar la información, incluyendo la investigación, para escrutar sistemáticamente las causas y consecuencias de las políticas existentes; evaluar el rendimiento de estas políticas y producir opciones políticas. El deseo de influir en el desarrollo de políticas no debería sacrificarse en favor de la credibilidad. Un IDH no debería evitar cuestiones difíciles ni sensibles. Depurar el análisis o buscar amoldarse a posiciones bien conocidas o aceptadas podría suponer la pérdida de importantes conclusiones. Es mejor seguir las evidencias.

Para dar lugar a un análisis de políticas sólido, el equipo del informe podría considerar los siguientes pasos:

  • Celebrar reuniones para determinar las cuestiones políticas que el informe vaya a tratar. Cuestiones relacionadas con el desarrollo humano en el país en general o con el tema específico del informe deberían ser examinados desde el punto de vista de las políticas.
  • Revisar la efectividad de las políticas vigentes y anteriores, incluyendo un examen de los indicadores de monitorización de las políticas que podrían ser trazadas de año a año.
  • Examinar las tradiciones, las normas históricas y culturales, y el contexto socioeconómico para evaluar las limitaciones locales de la elaboración de políticas.
  • Explorar aspectos del contexto regional y global que amplíen o limiten las opciones de las políticas gubernamentales, incluyendo las políticas de otros gobiernos y de instituciones regionales o internacionales.
  • Identificar alternativas políticas. Explorar experiencias de otros países que estén lidiando con cuestiones similares en circunstancias parecidas.
  • Establecer un escenario de referencia que indique los resultados si las tendencias actuales no varían. Realizar análisis estructurados de todas las alternativas, incluyendo análisis de costes-beneficios. (El caso de China puede servir de ejemplo.) Para cada una de las opciones, evaluar las unidades adicionales de buenos resultados que resultarán si se dedican X dólares adicionales por cada Y unidades de servicio. Comparar las contraprestaciones para la eficiencia de los recursos respecto a los diferentes resultados. Identificar potenciales vencedores y perdedores. Proyectar y evaluar posibles repercusiones a nivel micro de los cambios políticos.

En base a las evidencias, desarrollar las correspondientes conclusiones del informe

Probar las conclusiones durante las consultas y seminarios organizados sobre los temas y puntos de vista contenidos en el informe. Todos los miembros del equipo del informe nacional deberían participar, incluyendo lectores, expertos técnicos y revisiones de homólogos.

Producir recomendaciones claras, concretas y prácticas

El resultado del análisis de políticas de desarrollo nacionales relevantes y alternativas debería ser la elaboración de recomendaciones sólidas, bien argumentadas que puedan servir como herramientas para la promoción de un debate público serio sobre cuestiones de desarrollo y la promoción de iniciativas gubernamentales efectivas para fomentar el desarrollo humano.

  • Cada recomendación debería incluir una descripción y un análisis de las estrategias de intervención básica, enumerar las agencias que estarían dispuestas a implementar la estrategia y tratar las probables necesidades de recursos económicas y de otro tipo.
  • El valor de las recomendaciones dependerán de lo exhaustivas que sean las perspectivas de los participantes en el análisis, la claridad del propio análisis y la solidez de la consideración de políticas alternativas.