Informe sobre Desarrollo Humano 1999

La mundialización con rostro humano

Los mercados globales, la tecnología global, las ideas globales y la solidaridad global pueden enriquecer las vidas de las personas en todo el mundo. El reto es garantizar que los beneficios se compartan de manera equitativa y que esta creciente interdependencia sea beneficiosa, no sólo en términos monetarios, sino también en términos humanos.

El Informe de este año sostiene que la mundialización no es nueva, pero que la era actual de globalización, impulsada por mercados globales competitivos, está dejando atrás la gobernabilidad de los mercados y las repercusiones en las personas. Caracterizada por “espacios reducidos, tiempos reducidos y fronteras que desaparecen”, la globalización ha abierto de par en par la puerta a las oportunidades.

Si los grandes adelantos tecnológicos en materia de comunicaciones y biotecnología se orientan hacia las necesidades de las personas, se pueden lograr importantes avances para toda la humanidad.

Pero los mercados pueden ir demasiado lejos y restringir en gran medida las actividades no comerciales que son tan vitales para el desarrollo humano.

Los servicios sociales se ven apremiados por las presiones fiscales. La cantidad y la calidad del trabajo humanitario se reducen por restricciones de tiempo. Asimismo, la reducción de los incentivos tiene un impacto nocivo en el medio ambiente. La globalización también aumenta la inseguridad humana a medida que los delitos mundiales, las enfermedades y la volatilidad financiera superan el ritmo de las acciones que se toman para solucionar estos problemas.

Tal como se plantea en el Informe, la globalización requiere liderazgo porque:

hay un mayor acercamiento entre los habitantes de los distintos países, a raíz de su interés común en eventos que suceden en lugares remotos del mundo;
el decenio de 1990 ha observado una creciente concentración de ingresos, recursos y riqueza entre las personas, las corporaciones y los países;
las personas pobres y los países pobres corren el riesgo de quedar marginados en este régimen propietario que controla el conocimiento del mundo;
con una gobernabilidad más sólida que imponga normas y límites claros, es posible preservar los beneficios de los mercados competitivos y poner en práctica acciones contundentes para satisfacer las necesidades de desarrollo humano;
la reducción de la brecha entre ricos y pobres y de las situaciones extremas entre los países deberían transformarse en objetivos mundiales explícitos y, además,
un aspecto esencial de la gobernabilidad mundial es asumir la responsabilidad de velar por personas, por la igualdad, la justicia y la ampliación de las oportunidades en forma equitativa.

Globalization and Economic Integration