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Informe sobre desarrollo humano - Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

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Informe 2013

El ascenso del Sur: Progreso humano en un mundo diverso
está disponible para su descarga gratuita

Preguntas frecuentes

HDR 2013 FAQ HDR Spanish [97 KB]

HDR 2013 FAQ HDI Spanish [66 KB]

HDR 2013 FAQ IHDI Spanish [55 KB]

HDR 2013 FAQ MPI Spanish [53 KB]

HDR 2013 FAQ GII Spanish [23 KB]

Preguntas frecuentes sobre el Informe sobre Desarrollo Humano 2013

  • ¿Cuál es el tema principal del Informe sobre Desarrollo Humano 2013?

El Informe sobre Desarrollo Humano 2013 examina el profundo cambio de las dinámicas globales impulsadas por los nuevos poderes que emergen rápidamente en el mundo en desarrollo, y sus implicaciones a largo plazo para el desarrollo humano. China ha superado a Japón como segunda mayor economía del mundo, al tiempo que ha conseguido sacar a cientos de millones de chinos de la pobreza. India trabaja activamente para replantear su futuro con la nueva creatividad empresarial y las innovaciones en políticas sociales. Brasil se ha convertido en un impulsor esencial del crecimiento de Sudamérica, a la par que implementa efectivos programas para la erradicación de la pobreza que son emulados por todo el mundo. Pero el “Ascenso del Sur” analizado en el Informe es un fenómeno a mayor escala: Turquía, Tailandia, Sudáfrica, México, Indonesia y otras muchas naciones que se desarrollan dinámicamente también se han convertido en actores protagonistas en el escenario mundial.

El Informe muestra cómo esta creciente diversidad en cuanto a presencia y poder está transformando la política y la economía mundial, y desafiando las ideas preconcebidas que han orientado las principales instituciones internacionales después de la Segunda Guerra Mundial. Los líderes del Sur están demandando mayor representatividad en las estructuras de gobernanza internacionales, y que incorporen mejor los principios de democracia y equidad. Los países del Sur impulsan cada vez más el crecimiento económico global y los cambios sociales de mayor alcance

El Informe demuestra que el ascenso del Sur es el resultado no de la adherencia a un conjunto fijo de prescripciones políticas, sino a políticas pragmáticas que responden a las circunstancias y oportunidades locales—incluyendo una profundización del papel desarrollista de los estados, una dedicación a mejorar el desarrollo humano (por ejemplo, a través de mejor educación, sanidad y programas de bienestar social) a través de la innovación política, y un aperturismo para participar con la economía mundial a través del comercio y la inversión.

Aun así, el futuro progreso requerirá que los políticos del Sur, así como los del Norte, planteen soluciones para los desafíos como la equidad, la rendición de cuentas, los riesgos medioambientales, la cambiante demografía y la participación significativa de la sociedad.
  • ¿El ascenso del sur es una situación pasajera o una tendencia a largo plazo?

El informe describe un cambio global de poder y recursos en una escala histórica que debería continuar hasta bien entrado el siglo XXI. Por primera vez desde el siglo XIX, la producción combinada de las tres principales economías de los países en desarrollo, a saber, Brasil, China e India, está a punto de igualar el PIB de las tradicionales potencias industriales de Europa Occidental y Norte América, es decir, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia y Reino Unido. Representa un replanteamiento drástico del equilibrio de las fuerzas económicas globales. El Informe muestra que las tres mayores economías del Sur superarán a las seis potencias industriales tradicionales antes de finales de la década (calculando el PIB en términos de poder adquisitivo), y seguirán expandiéndose más allá de 2020.

  • Entonces, ¿no se limita solo China, India y, quizás, Brasil, los denominados BRIC?

No, esta tendencia trasciende a los países BRIC. El Informe expone claramente que el fenómeno del “Ascenso del Sur” abarca a más de 40 países en desarrollo que han acelerado notablemente su avance en el desarrollo humano en los últimos años. Algunos de los mayores países han hecho avances especialmente rápidos, sobre todo Brasil, China, India, Indonesia, Sudáfrica y Turquía. No obstante, también ha habido un progreso impresionante en cuanto a desarrollo humano en economías de menor tamaño como Bangladesh, Chile, Ghana, Ruanda y Túnez.

  • ¿Cómo identifica el informe los países con mejor rendimiento en el IDH?
Una forma de identificar los países con mejor rendimiento en el IDH (Índice de Desarrollo Humano) es mirar a los que tienen un crecimiento de ingresos positivo y unos buenos resultados en medidas como salud y educación en relación a otros países con niveles de desarrollo comparables. Entre ellos se incluyen algunos de los países más grandes — Brasil, China, India, and Indonesia— así como economías de menor tamaño, a saber, Bangladesh, Chile, Ghana, Malaysia, Mauricio, México, Tailandia, Túnez, Turquía, Uganda y Vietnam. Otra forma de identificar a estos países con gran rendimiento en desarrollo humano es buscar países que hayan tenido éxito en cerrar las “brechas de desarrollo humano”, tomando en consideración la reducción de su déficit en IDH (la distancia respecto a la puntuación máxima del índice IDH). También hemos identificado países con un rendimiento alto en IDH por los “derivados” positivos y estadísticamente significativos obtenidos de una regresión del cambio registrado en el IDH entre 2012 respecto al registro de 1990 en una muestra transversal de 132 países. De esta forma, se han identificado más de 40 países en desarrollo con un rápido progreso en el IDH entre 1990 y 2012, en relación a países que contaban con niveles IDH similares en 1990.
  • ¿Qué es un “estado desarrollista?” ¿Cómo contribuye el gobierno a dicho desarrollo?

El término se refiere a un estado con un gobierno proactivo que persigue el crecimiento económico como un camino para el desarrollo humano. Un estado desarrollista se caracteriza por las intervenciones estratégicas que modelan el futuro de un país: promoción de sectores económicos concretos; articulación clara de los objetivos socioeconómicos, y planteamiento de medidas burocráticas competentes para lograr dichos objetivos. En definitiva, el estado desarrollista deriva su legitimidad política de la prestación de mejores servicios sociales y de impulsar la calidad de la vida de sus ciudadanos.

  • ¿Qué éxitos nacionales y políticos destaca el Informe?

El informe analiza y reporta políticas relacionadas con un amplio espectro de temáticas – salud, educación, sociedad, economía, industria – de todas las regiones. A menudo, se trata de una combinación de políticas en lugar de una única política. Estos son algunos de los ejemplos:

La política industrial y comercial de Brasil: Cuando la economía de Brasil, orientada al mercado interno, cambió para centrarse en la exportación, empresas concretas que se beneficiaban de los grandes mercados nacionales se beneficiaron de las capacidades construidas durante décadas. Por ejemplo, Embraer es ahora el principal productor mundial de aeronaves comerciales a reacción de ámbito regional de hasta 120 pasajeros. La industria acerera del país tiene una historia similar. La intervención del gobierno ha supuesto que la tecnología agrícola también haya sido una de las fortalezas de Brasil. El Sistema de Investigación e Innovación Agrícola ha contribuido a casi cuadruplicar el crecimiento en la eficiencia agrícola por trabajador.

El apoyo de chile a la agricultura y la alimentación: Las empresas chilenas han tenido un gran éxito en ampliar sus exportaciones de productos alimentarios agrícolas procesados, y productos forestales y pesqueros. El apoyo de una corporación sin ánimo de lucro, Fundación Chile, ha ayudado a que la cría de salmón comercial del país se haya convertido en una de las mayores de todo el mundo.

La política industrial, social y educativa de Bangladesh: Bangladesh sacó partido de los cambios drásticos experimentados por el comercio textil mundial, y aprendió a cómo tener éxito en los mercados internacionales, combinando un crecimiento de la competitividad con las preferencias de los mercados mundiales por los países menos desarrollados. Para 2010, su porcentaje en las exportaciones de textiles había aumentado hasta casi el 4,8%, en comparación con el 0,8% de 1990. Más del 95% de las mujeres que trabajan en la industria textil son migrantes de áreas rurales. Esta oportunidad de empleo sin precedentes para mujeres jóvenes ha reducido las brechas de género en el empleo y los ingresos. Al mismo tiempo, organizaciones no gubernamentales como BRAC han ayudado a aumentar la participación de las niñas en la educación formal. Uno de los resultados ha sido reducir a la mitad la mortalidad infantil.

La política tecnológica de Indonesia: Indonesia utilizó las telecomunicaciones para conectar su gran número de distantes y dispersas islas, y abrió el país al resto del mundo. Han sido necesarias orientación política y grandes inversiones, tanto públicas como privadas. Se calcula que en 2010 el 85 de los adultos tenían teléfono, gracias a los esfuerzos del gobierno y a que la competencia del sector redujo drásticamente el precio de los terminales y de los servicios telefónicos. En julio de 2012, había 7,4 millones de usuarios registrados en Facebook solo en la ciudad de Yakarta, colocándose como la segunda ciudad del mundo con más personas inscritas a esta plataforma. 

Las políticas industriales y educativas de la India: La industrialización impulsada por el gobierno que pretendía sustituir las importaciones fue acometida orientando los esfuerzos a construir capacidades humanas e invertir en educación superior de primer nivel. Después de las reformas de la década de 1990, estas inversiones se vieron recompensadas cuando India, inesperadamente, fue capaz de capitalizar su stock de trabajadores capacitados en las emergentes industrias de la información, que para 2011–2012 generaban 70.000 millones de dólares en exportaciones. Sus farmacéuticas también están cortadas por el mismo patrón. 

La política comercial de China: La rápida apertura del mercado en China hubiera abocado las empresas estatales al cierre cerrado sin crear nuevas actividades industriales si no hubiera sido por la decisión del gobierno de hacerlo de forma gradual. Para atraer la inversión extranjera directa, crear empleo y promover las exportaciones, estableció zonas económicas especiales. Al mismo tiempo, aumentó las competencias de sus trabajadores y empresas haciendo que las empresas extranjeras formaran joint ventures, transfirieran tecnología o cumplirán unas exigencias muy rigurosas que satisficieran a la nación. En 2011, China llevaba 10 años como miembro de la Organización Mundial de Comercio y había superado a Alemania como mayor exportador de bienes y servicios. 

Las políticas sociales de México y Brasil: Los programas de transferencia condicional de dinero de México, Brasil y otros países están diseñados para aumentar los ingresos de los beneficiarios y su acceso a la salud y la educación, haciendo transferencias condicionales en base a requisitos como acudir a los centros de salud y asistir a la escuela. Están dirigidos a personas con bajos ingresos o familias desfavorecidas, y ofrecen ayudas económicas. El programa Oportunidades de México, por ejemplo, depende de que los niños acudan a la escuela y pasen revisiones médicas, y que los padres acudan a reuniones comunitarias. En 2012, distribuyó cerca de 3.000 millones de dólares entre cerca de 5 millones de familias beneficiarias. En Brasil, Bolsa Familia y Oportunidades, siendo los dos mayores programas de América Latina, suponen solo algo menos del 1% del PIB. 

La política agrícola y económica de Ghana: En la década de 1970 y 1980, el sector del cacao de Ghana, el principal pilar de su economía, estuvo al borde del colapso. Ghana restauró su competitividad internacional devaluando la moneda, aumentando la capacidad del sector privado y ofreciendo a los agricultores una participación mucho mayor en los precios que recibían. Entre 1983 y 2006, el país dobló su producción de cacao por hectárea y, actualmente, el sector da trabajo a más de 700.000 personas. También se ha invertido en ayudar a los agricultores a conectarse con los mercados mundiales. Una reciente encuesta muestra que cerca del 61% de los agricultores de cacao tienen teléfonos móviles.

La política sanitaria de Ruanda: Ruanda presentó un seguro sanitario comunitario para impulsar el acceso a los servicios sanitarios. Como resultado, la sanidad se hizo más asequible en áreas rurales, y la mortalidad de los menores de cinco años descendió de 196 fallecimientos por cada 1.000 bebés nacidos vivos de 2000 a los 103 de 2007, y el porcentaje de mortalidad materna descendió más de un 12% anual entre 2000 y 2008. Ruanda está en el buen camino para lograr el Objetivo de Desarrollo del Milenio sobre salud materna.
  • ¿Se están beneficiando los más pobres del Ascenso del Sur?

La repercusión del desarrollo humano del ascenso del Sur han sido profundas: la proporción de personas que viven en extrema pobreza se redujo del 43% de 1990 al 22% de la población mundial en 2008, con más de 500 millones de personas que han salida de la pobreza solo en China. Como resultado, la comunidad mundial ha logrado antes de los previsto el objetivo de erradicación de la pobreza del primero de los ocho Objetivo de Desarrollo del Milenio, que era reducir a la mitad la proporción de personas que vivían con menos de 1,25$/día entre 1990 y 2015.

El número de países con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) inferior al 25º percentil de 1990 pasó de 33 a 30 entre 1990 y 2000, y se redujo hasta 15 entre 2000 y 2012. Entre 1990 y 2012, casi todos los países avanzaron significativamente en términos de desarrollo humano, según el IDH. De hecho, ningún país para los que se disponga de datos completos tuvo un valor IDH inferior en 2012 al de 2000.
  • ¿Aumentar la riqueza del Sur no crea más desigualdad en esos países?

La desigualdad de ingresos está creciendo en muchos países. Entre 1990 y 2005, el IDH ajustado por la desigualdad calculado para 66 países mostró que, en general, la desigualdad caía solo marginalmente, ya que la disminución de la desigualdad en salud y educación se compensaba con el aumento de la desigualdad en ingresos.

A nivel mundial, durante las últimas dos décadas, ha habido una mayor reducción de las desigualdades en salud y educación que en el ámbito de los ingresos. En parte se debe a las medidas utilizadas: la expectativa de vida y la media de años de escolarización tienen límites superiores en los que todos los países convergen eventualmente, pero en cuanto a los ingresos, no hay límites superiores. Prácticamente todos los estudios coinciden en que la desigualdad de ingresos mundial es alta, aunque no existe consenso sobre las tendencias más recientes. Un estudio que analizó la distribución de ingresos de 138 países en el periodo 1970–2000 arrojó que a pesar de que los ingresos medios per cápita hayan aumentado, no ha ocurrido lo mismo con la desigualdad. Otros estudios concluyen justo lo contrario. Incluso los hay que no observan ningún cambio. La desigualdad no es una característica exclusiva de los países en desarrollo. La creciente desigualdad de ingresos en los Estados Unidos y algunos países europeos ponen de relieve la justicia con la que se distribuyen los ingresos y quiénes se benefician realmente del crecimiento. 

En cualquier caso, todavía hay mucho por hacer para mejorar estas brechas. En América Latina, durante mucho tiempo la región con mayores desigualdades, la tendencia ha comenzado a revertirse gracias a los incentivos de reducción de la pobreza y otras intervenciones gubernamentales, como importantes gastos públicos ayudados por los elevados precios de los bienes a nivel internacional. Brasil y México encabezan esta tendencia, utilizando programas de transferencia de dinero y otros mecanismos para elevar los estándares de vida de las comunidades pobres.
  • El informe aboga por favorecer la educación como contribución más crítica para el progreso del desarrollo humano y, especialmente, la educación de las mujeres. ¿Por qué?

La educación es uno de los instrumentos más poderosos para avanzar en la igualdad y el desarrollo humano, afirma el Informe. Construye las capacidades de las personas y amplía sus libertades. La educación impulsa la estima de las personas y les facilita encontrar mejores empleos, participar en el debate público y reclamar a los gobiernos sus derechos como a la salud, la seguridad social, etc. La educación también tiene beneficios importantes para la salud y la reducción de la mortalidad. La educación es un denominador común de muchas historias de éxito de distintos países, como la República de Corea, China, India y Ghana, entre otros.

Existen innumerables evidencias de la importancia de la educación para las mujeres. Las mujeres formadas contribuyen a la sociedad de múltiples formas, como ciudadanas, como miembros altamente productivos de la mano de obra, y como madres, hermanas e hijas. Las madres con estudios suelen tener menos hijos, más saludables y mejor educados. Las mujeres con formación tienen un mejor acceso a medidas de contracepción. La educación de las madres es sumamente importante para la supervivencia de los hijos que para los ingresos o la riqueza familiar, según los datos del Informe. Una previsión realizada por el Informe calcula el impacto de las diferencias en los niveles educativos en la mortalidad infantil en el periodo 2010-2050 en dos escenarios posibles. El “básico” asume las que continúan las actuales tendencias de logros educativos. El escenario “avanzado” presupone un aumento de objetivos ambiciosos en políticas educativas, similares a las logradas en las últimas décadas en la República de Corea. Los resultados del escenario avanzado demuestran un número sustancialmente menor de fallecimientos infantiles gracias al aumento del nivel de escolarización de las madres. Los cálculos del Informe estiman que entre 2045 y 2050, en la India, seis millones de niños podrían morir antes de tener cinco años en el escenario básico, cifra que se reduciría a los tres millones en el escenario avanzado.
  • El Informe muestra que los países en desarrollo están aumentando su cuota en el comercio mundial. ¿Seguirá esta tendencia por el mismo camino? ¿Cuál es la relación entre el comercio exterior y el desarrollo humano?

Entre 1980 y 2010, los países en desarrollo aumentaron su participación en el comercio de mercancías mundial del 25% al 47%, y su porcentaje de producción mundial del 33% al 45%.  Una de las principales contribuciones a esta tendencia es que las naciones en desarrollo del Sur están comerciando no solo con el Norte, sino que cada vez más entre ellos. Entre 1980 y 2011, el comercio Sur-Sur pasó de ser de algo menos del 8% del comercio de mercancías mundial a más del 26%, con un crecimiento especialmente remarcable en la década de 2000. Durante el mismo periodo, el porcentaje de comercialización Norte-Norte disminuyó del 46% a menos del 30%. Las estimaciones muestran que el comercio entre países en desarrollo pronto superará el comercio entre países desarrollados. 

Según el Informe, si el comercio exterior se gestiona adecuadamente, y los resultados se orientan al beneficio a largo plazo de la sociedad en general, esta relación con la economía mundial puede tener un efecto positivo sobre el desarrollo humano. Los datos muestran una correlación en los países en desarrollo entre logros de desarrollo humano y aumento del comercio exterior de la economía nacional.

Incluso más importante que estar integrado en los mercados globales son los términos de la relación con estos mercados. Sin invertir en las personas, los retornos de los mercados globales pueden ser limitados y pasajeros. Es más probable tener éxito si no es una apertura repentina, sino una integración gradual y secuencial con la economía mundial, adaptada a las circunstancias nacionales, y acompañada por una inversión en personas, instituciones e infraestructuras. Una serie de economías menores han tenido éxito en centrarse en productos nicho, cuyo éxito es a menudo fruto de años de apoyo estatal construido sobre las competencias existentes o la creación de otras nuevas.
  • ¿Qué hay de la inversión extranjera? ¿Es también un factor positivo para el desarrollo humano?

El Informe muestra que la inversión extranjera directa (IED), como el comercio exterior, puede contribuir al desarrollo humano siempre que esté estratégicamente gestionada para responder a las necesidades y aprovechar el potencial específico de cada país, por ejemplo a través de la creación de oportunidades formativas y otros servicios públicos. Tener éxito en el comercio, la inversión y la producción internacional depende en último término de elevar los niveles de desarrollo humano, tal y como lo demuestra la asociación entre los ingresos elevados por exportaciones per cápita y la consecución de logros en educación y salud. Las economías mejor integradas a nivel global suelen ofrecer mejores oportunidades a las mujeres.

La capacidad de las personas y las instituciones también afecta a los beneficios de la IED. Los países receptores necesitan invertir en la capacidad de sus personas para identificar, asimilar y desarrollar el conocimiento útil que acompaña al capital y las ideas procedentes del extranjero. De hecho, una mano de obra formada y saludable suele ser a menudo el factor clave para influir en la decisión de los inversores extranjeros sobre dónde invertir. Un estudio sobre 137 países realizado para el Informe demostró la correlación positiva entre los flujos de la IED y los logros en salud y educación.
  • ¿Por qué se centra el Informe en el crecimiento de las reservas y los fondos mantenidos por los países en desarrollo?

A medida que sus economías han despegado, muchos países han acumulado enormes cantidades de reservas en divisas. Supone un cambio en la economía global, pero también en el equilibrio de poder económico mundial. Entre 2000 y el tercer trimestre de 2011, las reservas de divisas aumentaron de 1,9 a 10,1 billones de dólares, con un porcentaje significativo del aumento acumulado por países emergentes y en desarrollo (incluyendo Brasil, China, India, Indonesia, República de Corea, Malasia, México, Tailandia, etc.), cuyas reservas ascendieron a 6,8 billones de dólares. Solo China cuenta con reservas de divisas por valor de 3 billones de dólares.

Los países en desarrollo también han amasado fondos soberanos, que según los datos del Instituto de Fondos Soberanos, ascienden a 4,3 billones de dólares en activos a finales de 2010, con 3,5 billones mantenidos por economías en desarrollo y emergentes, y 800.000 millones de dólares solo en Asia Oriental.

El Informe argumenta que esta enorme cantidad de dinero podría utilizarse mejor si se invirtiera en desarrollo. Los recursos podrían utilizarse de forma más productiva para respaldar la prestación de servicios, ofrecer capital a proyectos que mejoren las capacidades productivas y económicas, y el desarrollo humano en general, y para promover la estabilidad económicas regional y subregional. Afirma que con solo asignar el 3% de las reservas internacionales líquidas de los nueve países del Sur del G20 aumentaría el porcentaje de inversión pública en estos países entre el 4,1%–11,7% del PIB, casi al nivel de la media de inversión pública en los países en desarrollo.

  • ¿Acelerar el desarrollo de los países con bajos ingresos no supondrá una amenaza para el medio ambiente?
El Informe también defiende que todos los países en desarrollo tienen derecho a perseguir y lograr mayores niveles de desarrollo humano, y que esto puede, y de hecho debe, lograrse sin poner en peligro el medio ambiente. El crecimiento basado en los combustibles fósiles no es un requisito indispensable para lograr una vida mejor, según se ha definido el desarrollo humano en sus términos más amplios. Las inversiones que mejoran la equidad relacionadas con el acceso a energías renovables, agua y saneamientos, junto con la salud reproductiva, podrían ayudar a avanzar tanto en la sostenibilidad como en el desarrollo humano. También se pueden mejorar los resultados implementando procesos democráticos y de rendición de cuentas más sólidos, que se puede lograr en parte a través de la ayuda ofrecida para lograr una sociedad civil y unos medios de comunicación más activos. El Informe sobre Desarrollo Humano 2011 analiza estas cuestiones en profundidad.
  • El Informe 2013 hace un llamamiento para lograr una nueva “Comisión del Sur”. ¿Por qué? ¿Cuál es el propósito y la repercusión de la anterior Comisión del Sur?

El Informe defiende que la formación de una nueva Comisión del Sur es una forma de mirar cómo los países del Sur pueden desarrollar nuevas instituciones y alianzas, y compartir conocimiento, experiencias y tecnología. En 1987 se formó la primera Comisión del Sur bajo el liderato de Julius Nyerere, entonces Presidente de Tanzania, y el renombrado economista Manmohan Singh, que es ahora Primer Ministro de la India. Su informe de 1990 “El desafío del Sur” fue un documento que marcó un hito, donde se urgía a los países del Sur a que actuaran solidariamente en las negociaciones Norte-Sur, se promovió el desarrollo centrado en las personas, se presagiaba que el cambio climático sería una amenaza de desarrollo a largo plazo y se identificaron los desafíos sociales como la pobreza endémica, la exclusión social y la desigualdad.

Desde entonces, el mundo y el Sur han cambiado significativamente. Las posibilidades de cooperación son mayores que nunca, pero el contexto político es muy diferente. La descolonización es ahora un vago recuerdo en la mayoría de estados; la Guerra Fría, que ayudó a formar el Movimiento de Países no Alineados, terminó hace tiempo; y muchos de los estados del Sur están emergiendo como superpotencias políticas y económicas. Una nueva Comisión del Sur, que se base en el legado de la primera comisión, pero que refleje las fortalezas y las necesidades actuales del Sur, podría ofrecer una visión renovada, afirma el Informe, basado en el reconocimiento de cómo la diversidad del sur puede ser una fuerza para un nuevo tipo de solidaridad, dirigido a acelerar el desarrollo humano en las próximas décadas.

Las instituciones dominantes en la gobernanza global, como Naciones Unidas, el FMI y el Banco Mundial, fueron creadas hace mucho y son el reflejo de una época muy diferente. El Sur está infrarrepresentado en estos organismos. Los países emergentes del Sur se encuentran ahora buscando mecanismos alternativos para la cooperación en comercio, finanzas, desarrollo y ayudas, incluyendo acuerdos regionales y alianzas bilaterales. La gobernanza global se está convirtiendo en un mosaico de nuevos acuerdos y viejas estructuras, que necesitan interactuar y cooperar de forma más sistemática y eficiente en lo que el Informe denomina “pluralismo coherente”

Pero algunas cuestiones urgentes como el cambio climático se pueden resolver solo globalmente. Aquí, lo importante es que los estados del Sur tienen menos representación que el que les corresponde por su tamaño en cuanto a población y méritos económicos. Por ejemplo, China, que es la segunda mayor economía del mundo y el mayor depósito de reservas de divisa, tiene un peso menor en las votaciones del Banco Mundial que Francia o Reino Unido.

De forma semejante, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas toma decisiones sobre la paz y la seguridad mundial con un grupo permanente que refleja la estructura geopolítica de 1945, inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial, excluyendo así a toda África y América Latina, así como a la India, que pronto sobrepasará a China como país más poblado del mundo. Las principales instituciones internacionales necesitan ser más representativas, transparentes y responsables, defiende el Informe. Las instituciones Bretton Woods, los bancos de desarrollo regionales y el sistema de Naciones Unidas se ven abocados a perder relevancia si no consiguen representar adecuadamente a todos los estados miembros y sus ciudadanos.

  • ¿Cuál es el origen y la finalidad del Informe sobre Desarrollo Humano?

El Informe sobre Desarrollo Humano es una publicación que el PNUD ha encargado y publicado desde 1990 como un análisis intelectualmente independiente y empírico sobre cuestiones, tendencias, progresos y políticas en torno al desarrollo. El objetivo último del Informe es ayudar a avanzar en el desarrollo humano, lo que supone prestar una especial atención a la salud, la educación y la ampliación de las libertades y habilidades humanos, como el crecimiento económico. La frase inicial del primer Informe sobre Desarrollo Humano de 1990 afirmaba que “la verdadera riqueza de una nación son sus personas”.

Los Informes anuales y los recursos contextuales relacionados están disponibles en hdr.undp.org, incluyendo los textos completos o los resúmenes en diez idiomas; libros electrónicos; Documentos de Investigación sobre Desarrollo Humano; además de recientemente actualizados indicadores estadísticos; herramientas de visualización de datos; mapas interactivos; y perfiles de datos de todos los estados miembros de Naciones Unidas.
  • ¿Cuál es el paradigma del desarrollo humano y cómo se refleja en los informes?
El enfoque del desarrollo humano se basa en la idea del desarrollo que fue planteada por primera vez por Mahbub ul Haq, principal autor de los Informes sobre Desarrollo Humano iniciales, y Amartya Sen, Premio Nobel en Economía, quien asesoró y ayudó a Haq a la hora de desarrollar el enfoque filosófico general del informe y del que es su buque insignia, a saber, el Índice de Desarrollo Humano. El Informe de 1990 afirmó que el objetivo del desarrollo humano es “ampliar las oportunidades de las personas”, incluyendo la capacidad de disfrutar de vidas saludables, recibir formación y contar con un nivel de vida aceptable. Pero los primeros Informes también hicieron hincapié en que el desarrollo humano y el bienestar van más allá de estas dimensiones, integrando un mayor rango de capacidades, incluyendo las libertades políticas y los derechos humanos. De hecho, el “concepto” de desarrollo humano es mucho más amplio que la “medida” del desarrollo humano en sí (por ejemplo, mediante el IDH). El buen recibimiento que tuvo entre gobiernos, sociedad civil, investigadores y medios de comunicación demostró la enorme resonancia que tuvo este innovador enfoque, no sólo entre la comunidad de desarrollo, sino en la sociedad en general.
  • Cómo puede ser el Informe sobre Desarrollo Humano “independiente” del PNUD y de Naciones Unidas cuando está respaldado por el Administrador del PNUD y lo lanzan las diferentes oficinas que tiene desplegadas por el mundo la ONU?

Desde su presentación en 1990, el Informe ha sido intelectual y editorialmente independiente, y a menudo ha sido provocador, aunque siempre con una sólida base de investigaciones empíricas. El Informe sobre Desarrollo Humano es un encargo que realiza el PNUD, pero no representa sus políticas o los puntos de vista oficiales del consejo ejecutivo o de la dirección del Programa. El Informe depende de las estadísticas obtenidas a partir de una amplia gama de agencias multilaterales y de Naciones Unidas, pero su análisis y las conclusiones son responsabilidad exclusiva de sus autores. Su autonomía editorial está protegida por una resolución de la Asamblea General (A/RES/57/264), que reconoce que el Informe sobre Desarrollo Humano es “un ejercicio intelectual independiente” y “una herramienta importante de concienciación sobre el desarrollo humano en todo el mundo”.

  • ¿Cómo han contribuido los Informes sobre Desarrollo Humano al progreso del desarrollo?
Con toda su riqueza de datos empíricos y enfoques innovadores para medir el desarrollo, los Informes sobre Desarrollo Humano han tenido una profunda repercusión en los conceptos de desarrollo en todo el mundo. Los Informes han planteado e informado discusiones y debates, y han sido pioneros en ideas que, después de su presentación, se han generalizado a nivel mundial. Por ejemplo, el concepto de los Objetivos de Desarrollo de Milenio (ODM) ya quedó reflejado en parte en el Informe de 1991, que versaba sobre desarrollo económico. El concepto de seguridad humana, tema del Informe de 1994, también ha influido mucho en los posteriores debates sobre desarrollo. El Informe de 1999 destacó los diversos efectos que tiene la globalización sobre el bienestar humano, incluyendo el a menudo olvidado tema de la ayuda y la solidaridad. Los Informes sobre Desarrollo Humano también han hecho hincapié en la importancia de la sostenibilidad. El Informe de 1994 recalcó la importancia de la sostenibilidad para el enfoque de desarrollo humano, es decir, que el principal objetivo fueran las personas en sí, y no el crecimiento económico. El primer Informe de 1990 avisaba sobre los daños en la capa de ozono y la polución urbana, así como otros peligros medioambientales. El Informe 2007/8 trató las consecuencias del cambio para los pobres del mundo. El Informe 2011, aprovechando este legado, identificó las políticas que pueden aportar simultáneamente sostenibilidad y equidad, tanto local como globalmente.  El Informe de 2013 sigue la tradición y examina el efecto que ha tenido hasta la fecha “El Ascenso del Sur” y el que tendrá en el futuro.
  • ¿Cuál es la relación entre el Informe sobre Desarrollo Humano y los diversos Informes sobre Desarrollo Humano nacionales y regionales, como los Informes sobre Desarrollo Humano Árabes?
En las últimas dos décadas, se han publicado más de 40 Informes sobre Desarrollo Humano editorialmente autónomos, que han contado con el apoyo de las direcciones regionales del PNUD. A menudo con análisis y puntos de vista provocadores, estos Informes han examinado cuestiones críticas como las libertades civiles y el empoderamiento de las mujeres en los estados árabes, la corrupción en la región Asia-Pacífico, el trato que reciben los rom y otras minorías en Europa Central y las desigualdades sociales en América Latina. Estos Informes regionales reflejan la tradición de los informes regionales, a saber, autonomía intelectual y perspectiva de desarrollo humano, anteponiendo las personas a todo lo demás. Además, se han elaborado muchos Informes nacionales, hasta el momento más de 650 en 140 países, por equipos editoriales locales con el apoyo del PNUD. Estos informes han llevado la perspectiva del desarrollo humano a las preocupaciones políticas nacionales a través de consultas y estudios gestionados localmente. Los Informes nacionales han solido centrarse en cuestiones de género, étnicas, o divisiones rural/urbano, con el objetivo de ayudar a identificar desigualdades, medir el progreso e identificar las señales tempranas de potenciales conflictos. Dado que estos informes se basan en las necesidades y perspectivas nacionales, muchos han tenido una significativa importancia en las políticas naciones, incluyendo las estrategias para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio y otras prioridades de desarrollo humano. Para obtener más información sobre Informes sobre Desarrollo Humano nacionales y regionales, consúltese hdr.undp.org/en/nhdr/.
  • ¿Qué es el Índice de Desarrollo Humano (IDH)?

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es una medida compuesta del desarrollo humano, que refleja los logros medios de un país en tres dimensiones básicas de desarrollo humano: una vida larga y saludable (salud), acceso al conocimiento (educación) y un nivel de vida digno (ingresos). La disponibilidad de datos determina la cobertura de países del IDH. Para posibilitar comparaciones entre países, el IDH se calcula en base a los datos más recientes disponibles a nivel mundial provenientes de las principales agencias internacionales de datos y otras fuentes con credibilidad demostrada, en lugar de utilizar directamente datos procedentes de fuentes nacionales.

  • ¿Qué es el IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D)?
El Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH-D) adapta el Índice de Desarrollo Humano (IDH) en base a la desigualdad de distribución en cada dimensión existente entre toda la población. El IDH-D recoge las desigualdades en las dimensiones del IDH “rebajando” la media del valor de cada dimensión según su nivel de desigualdad. El IDH-D es igual al IDH cuando no existen desigualdades entre las personas, pero será inferior al IDH en la medida que crezca dicha desigualdad. En este sentido, el IDH-D es el nivel real de desarrollo humano (teniendo en cuenta esta desigualdad), mientras que el IDH puede considerarse el índice de desarrollo humano “potencial” (o el nivel máximo de IDH) que puede lograrse en caso de que no existan desigualdades. La “pérdida” de potencial de desarrollo humano debida a la desigualdad queda reflejada en la diferencia existente entre el IDH y el IDH-D, y puede expresarse en forma de porcentaje.
  • ¿Qué es el Índice de Desarrollo Humano (IDH)?
El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es una medida compuesta del desarrollo humano, que refleja los logros medios de un país en tres dimensiones básicas de desarrollo humano: una vida larga y saludable (salud), acceso al conocimiento (educación) y un nivel de vida digno (ingresos). La disponibilidad de datos determina la cobertura de países del IDH. Para posibilitar comparaciones entre países, el IDH se calcula en base a los datos más recientes disponibles a nivel mundial provenientes de las principales agencias internacionales de datos y otras fuentes con credibilidad demostrada, en lugar de utilizar directamente datos procedentes de fuentes nacionales.
  • ¿Qué es el IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D)?
El Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH-D) adapta el Índice de Desarrollo Humano (IDH) en base a la desigualdad de distribución en cada dimensión existente entre toda la población. El IDH-D recoge las desigualdades en las dimensiones del IDH “rebajando” la media del valor de cada dimensión según su nivel de desigualdad. El IDH-D es igual al IDH cuando no existen desigualdades entre las personas, pero será inferior al IDH en la medida que crezca dicha desigualdad. En este sentido, el IDH-D es el nivel real de desarrollo humano (teniendo en cuenta esta desigualdad), mientras que el IDH puede considerarse el índice de desarrollo humano “potencial” (o el nivel máximo de IDH) que puede lograrse en caso de que no existan desigualdades. La “pérdida” de potencial de desarrollo humano debida a la desigualdad queda reflejada en la diferencia existente entre el IDH y el IDH-D, y puede expresarse en forma de porcentaje.
  • Qué es el Índice de Desigualdad de Género (IDG)?
El Índice de Desigualdad de Género (IDG) refleja la desventaja de las mujeres en tres dimensiones, a saber, salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral, para tantos países como datos de calidad razonable se dispongan. El índice muestra la pérdida de desarrollo humano causada por la desigual existente entre los logros de mujeres y varones en estas dimensiones. Varía entre el 0, que indica que mujeres y varones presentan un desarrollo igual, y el 1, que supone que las mujeres registran el peor desarrollo posible en todas las dimensiones medidas.
  • ¿Qué es el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM)?
El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) identifica las diversas privaciones a nivel individual en salud, educación y nivel de vida. Utiliza los microdatos de las encuestas familiares y, al contrario que el Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad, todos los indicadores necesarios para elaborar la medida deben provenir de la misma encuesta. Cada miembro de una misma familia se clasifica como pobre o no pobre, dependiendo del número de privaciones que sufra su familia. Estos datos se agregan entonces a las medidas nacionales de pobreza.
  • ¿Qué tipo de estadísticas se utilizan en el Informe sobre Desarrollo Humano?

El Informe sobre Desarrollo Humano presenta dos tipos de información estadística: las estadísticas de sus índices y sus correspondientes Cuadros estadísticas, que ofrecen una evaluación global de los logros del país en las diferentes áreas del desarrollo humano, y las evidencias estadísticas de los análisis temáticos de los capítulos, que pueden estar basados en datos internacionales, nacionales o subnacionales. La base de datos de los Informes sobre Desarrollo Humano disponible en Internet contiene un conjunto de datos temporalmente completo para todos los indicadores incluidos en la edición impresa del Informe.

  • ¿Cómo se determinan las clasificaciones regionales y nacionales incluidas en el Informe?
El Informe 2013 divide los países en cuatro grupos, según su desarrollo humano y, en consecuencia, su clasificación en el IDH: Muy alto, Alto, Medio y Bajo. Cada grupo representa un cuartilo del IDH anual, que en 2013 cuenta con 187 países y territorios. El Informe también clasifica los países en desarrollo por regiones, concretamente, Estados Árabes, Asia y el Pacífico, Europa y Asia Central, América Latina y el Caribe, y África subsahariana, en consonancia con las Direcciones Regionales del PNUD. (Debido a su tamaño y diversidad, y para fines estadísticos del Informe, la región de Asia-Pacífico está dividida a su vez en Sur de Asia por un lado y Este de Asia y el Pacífico por otra.)
  • ¿Se incluyen en el informe datos sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio?

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) son un conjunto de objetivos cuantificables y específicos para un periodo de tiempo, derivados de la Declaración del Milenio, que fue aprobada por los estados miembro de la ONU en marzo de 2002. El Informe sobre Desarrollo Humano incorpora algunos indicadores utilizados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio en sus Cuadros estadísticos anuales, pero no reporta expresamente sobre los logros de los países respecto a los ODM. La Base de Datos de Indicadores del Milenio (http://mdgs.un.org) de la División de Estadísticas de Naciones Unidas es la principal fuente de datos de la ONU sobre los ODM y remite estadísticas actualizadas para la elaboración del informe anual del Secretario General sobre el progreso respecto a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, al igual que para otros informes anuales entre los que se incluyen los Informes sobre Desarrollo Humano y los informes con los Indicadores de Desarrollo Mundial del Banco Mundial. La División de Estadísticas de Naciones Unidas, el Banco Mundial y otros proveedores de datos internacionales, como el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), el Instituto de Estadísticas (UIS) de la UNESCO, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), y la Organización Mundial de la Salud (OMS), posibilitan que el Informe incluya las cifras más recientes sobre los ODM. Estos datos se pueden encontrar en:

1)         Monitor de los ODM: Seguimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio: http://www.globalgovernancewatch.org/resources/mdg-monitor--tracking-the-millennium-development-goals

2)         Esfuerzos globales y nacionales

3)         Base de datos de Indicadores del Milenio de la UNSD:

 http://unstats.un.org/unsd/mdg/Default.aspx

Preguntas frecuentes sobre el Índice de Desarrollo Humano (IDH)

  • ¿Qué es el Índice de Desarrollo Humano (IDH)?

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) es una medida compuesta sobre salud, educación e ingresos, que fue presentada en el primer Informe sobre Desarrollo Humano, publicado en 1990. Se presentó como una alternativa a las mediciones puramente económicas del progreso nacional, como el crecimiento del PIB. Pronto se convirtió en la medida de este tipo más aceptada y citada, y se ha adaptado para utilizarla a nivel nacional en muchos países. Los valores y clasificaciones del IDH recogidos en el Informe sobre Desarrollo Humano se calculan utilizando los datos más recientes comparables a nivel mundial provenientes de fuentes internacionales de datos. Los valores y las clasificaciones de IDH anteriores se han vuelto a calcular retroactivamente utilizando las mismas series de datos actualizadas y las metodologías actuales, y se presentan en el Cuadro 2 del Anexo de estadísticas del Informe 2013. Por lo tanto, las clasificaciones y los valores del Informe sobre Desarrollo Humano 2013 no se pueden comparar directamente con las clasificaciones y los valores IDH publicados en Informes sobre Desarrollo Humano anteriores.

  • ¿Cuántos países están incluidos en el IDH 2012?

El IDH incluye 187 países, el mismo número que en 2011, frente a los 169 que formaron parte del IDH 2010. Esta significativa ampliación de la cobertura del IDH es el resultado de la intensificación de los esfuerzos por parte de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano para trabajar con proveedores internacionales de datos y agencias nacionales de estadística para obtener los indicadores de desarrollo necesarios para el IDH, información que no se dispuso para algunos países en años anteriores.

Las limitaciones de datos han dejado fuera de los cálculos del presente IDH a estados miembros como Islas Marshall, Mónaco, Nauru, República Popular Democrática de Corea, San Marino, Somalia, Sudán del Sur y Tuvalu.
  • ¿Por qué se han introducido vínculos en la clasificación IDH de este año?

Las nuevas clasificaciones del IDH introducen el concepto del vínculo estadístico por primera vez desde que se presentó el IDH en el primer Informe sobre Desarrollo Humano en 1990, para aquellos países con valores IDH que son idénticos al menos en tres puntos decimales. Por ejemplo, Irlanda y Suecia, ambos con un valor IDH de 0.019, están clasificados en el 7º puesto, aunque los valores del IDH de ambos países divergen si se calcula con cuatro o más puntos decimales.

Después de consultar con muchos expertos destacados en medición del desarrollo, concluimos que las diferencias entre milésimas de un porcentaje son estadísticamente insignificantes. Cuando dos países se encuentran tan cerca en sus valores IDH, compartir la misma clasificación es lo más exacto y justo. (Para obtener más información, consulte Aguna y Kovacevic, 2011: http://hdr.undp.org/en/reports/global/hdr2010/papers/HDRP_2010_47.pdf)
  • ¿Qué información ofrece el IDH?
El IDH se creó para enfatizar que las personas y sus capacidades deberían ser el criterio más importante para evaluar el desarrollo de un país, no sólo el crecimiento económico. El IDH también ha solido cuestionar las decisiones políticas nacionales: en numerosas ocasiones, ha sacado a la luz cómo dos países con el mismo nivel de INB per cápita pueden mostrar resultados de desarrollo humano tan diferentes. Por ejemplo, el INB per cápita de Bahamas es superior al de Nueva Zelanda (en un 17%), pero la esperanza de vida al nacer es 5 años menor, los años de educación promedio son 4 años menor y los años esperados de instrucción difieren de forma muy significativa entre los dos países, por lo que Nueva Zelanda obtiene a la postre un IDH mucho mayor que Bahamas. Estos contrastes tan llamativos pueden estimular el debate sobre las prioridades políticas de los gobiernos.
  • En 2012, ¿han cambiado las clasificaciones del IDH para muchos países?
Las clasificaciones han cambiado para un número significativo de países. Dado que la clasificación es relativa, el mejor rendimiento de otros países puede explicar algunos de los cambios. No obstante, el principal factor han sido las revisiones de los datos que han realizado los proveedores de datos. Este es el motivo por lo que las clasificaciones de los IDH de dos informes no son directamente comparables,  por lo que se aconseja a los usuarios del IDH que no comparen los resultados de diferentes Informes, sino que utilicen el Cuadro 2 del informe más reciente, que se basa en los datos más actualizados disponibles. En este cuadro, la HDRO presenta las tendencias en IDH, a través de series temporales de datos que sí son comparables y consistentes. El verdadero cambio de clasificación se expresa en este cuadro como el número de puestos que un país en concreto ha variado en el índice. Un cambio en la clasificación de 0 indica que, entre 2011 y 2012, un país ni ha mejorado ni ha empeorado en clasificación del IDH en relación a otros países.
  • ¿Ha habido revisiones significativas en los indicadores de los componentes para 2012?

Salud (Esperanza de vida): La División de Población de Naciones Unidas revisa sus series de esperanza de vida bienalmente, lo que a veces crea tanto aumentos como disminuciones para muchos países. Al igual que en 2011, los datos sobre esperanza de vida al nacer utilizados para este IDH y sus tendencias pertenecen de la Revisión de 2010 de las Previsiones de Población Mundial.

Educación (Años esperados de instrucción y Años de educación promedio): Debido a que la HDRO debe basarse en datos de organizaciones internacionales que ofrecen información comparable entre países, los datos que contiene el Informe 2013 podrían no coincidir con los de las encuestas nacionales. A menos que se especifique lo contrario, los datos sobre años de educación promedio (para la actual población adulta de 25 años o más) son similares a los utilizados en el Informe 2011 y, por lo tanto, se refieren al año 2010.

Ingreso Nacional Bruto: El ingreso nacional bruto per cápita se expresa en términos de paridad de poder adquisitivo constante (PPA$). Estos cálculos se basan en: el INB per cápita reportado en moneda nacional, el deflactor del PIB, el INB per cápita en PPA$ corriente, y las estimaciones de FMI sobre el crecimiento real del PIB para 2011 y 2012.  Cada una de estas series de indicadores se actualiza o se revisa anualmente. Por ejemplo, en 2011 no se reportaron valores INB de varios países para el año 2010; en su lugar, se utilizaron las previsiones del FMI. Algunos de estos valores para 2010 se han hecho públicos en los Principales Agregados del Sistema de Cuentas Nacionales de Naciones Unidas y se han utilizado para calcular el INB 2012 per cápita, véase: http://data.un.org/Explorer.aspx?d=SNAAMA. Al igual que en 2011, los cálculos del INB per cápita para 2012 se expresa en PPA$ constantes de 2005.
  • ¿Pueden adaptarse los indicadores del IDH al nivel nacional?

Sí, los indicadores del IDH se pueden adaptar a nivel nacional siempre que cumplan otros aspectos de la calidad estadística. También se pueden disgregar a nivel subnacional para comparar niveles y diferencias existentes entre los distintos grupos de habitantes de un mismo país, siempre que haya datos adecuados para cada nivel de disgregación que se pretenda obtener; o se pueden calcular utilizando una sólida metodología estadística. En muchos países, destacar las disparidades internas utilizando la metodología del IDH ha dado lugar a constructivos debates políticos.

  • ¿De dónde provienen los datos del IDH?
La esperanza de vida al nacer la ofrece el Departamento de Economía y Asuntos Sociales de la ONU; los años de educación promedio se basan los datos sobre logros educativos del Instituto de Estadísticas (UIS) de la UNESCO, y de la metodología Barro y Lee (2010); los años esperados de instrucción los determina el UIS; y el INB per cápita proviene del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional. Para unos pocos países, los años de educación promedio se calculan a partir de encuestas nacionales representativas realizadas en los hogares y, en el caso de otros pocos, el INB se ha obtenido de la base de datos de Principales Agregados del SNA de la ONU. De todas formas, todavía existen enormes lagunas estadísticas, incluso en áreas muy básicas de los indicadores de desarrollo humano. Aunque se abogue activamente por mejorar la calidad de los datos sobre el desarrollo humano, tanto por principios como por razones prácticas, la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano no recoge directamente los datos de los países.
  • ¿Por qué es importante expresar el INB per cápita en dólares estadounidenses de Paridad del Poder Adquisitivo (PPA$)?
El IDH intenta evaluar a 187 países y áreas muy distintas entre sí, con niveles de precios muy diferentes. Para comparar las estadísticas económicas entre estos países, en primer lugar, los datos tienen que convertirse a una divisa común. Al contrario que los tipos de cambio del mercado, los tipos del PPA permiten que esta conversión tenga en cuenta las diferencias de los precios existentes entre los países. De esta manera, el INB per cápita (PPA$) refleja mejor los estándares de vida de las personas. En teoría un PPA$ (o dólar internacional) tiene el mismo poder adquisitivo en la economía doméstica de un país que 1 USD en la economía de los Estados Unidos. Los nuevos valores PPA vienen utilizándose desde 2008. La última Encuesta de Comparación Internacional (ICP), a partir de los que se calculan los PPA, se realizó en 2005; 146 países tomaron parte en la encuesta, 26 más que en el anterior. Para obtener más información sobre el PPA, consúltense Human Development Indices – A statistical update 2008 (Apartado 2). Para calcular el IDH 2011, el INB se expresa en USD PPA constantes para 2005. Supone un cambio respecto a 2010, cuando el INB se expresó en PPA$ constantes para 2008. Uno de los motivos fue cumplir completamente con los estándares del Banco Mundial y del FMI para expresar las variables monetarias en dólares internacionales constantes (PPA) para 2005. Este cambio ha tenido un impacto diferente sobre los países, pero de media, el cambio es mínimo.
  • ¿Qué es un indicador “asignado” y para qué países se han utilizado estas estadísticas asignadas?
Cuando falta algún indicador, la HDRO calcula este valor faltante utilizando una fuente alternativa o un modelo de regresión transnacional. Los valores estimados junto con el método y/o el modelo utilizados se comunican en primer lugar al país afectado, antes de utilizarlos para calcular el IDH. Los años de educación promedio (AEP) para Andorra y Liechtenstein se han basado en los AEP de los países vecinos, España y Suiza, respectivamente. En el caso de 20 países, los AEP se calcularon a partir de encuestas nacionales representativas realizadas en hogares – Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) de UNICEF, Encuesta Mundial de Salud (EDS) y la Base de Datos de Distribución Internacional de los Ingresos del Banco Mundial. En el caso de ocho países, a saber, Cabo Verde, Eritrea, Granada, Kiribati, St. Kitts y Nevis, Sta. Lucía. San Vicente y las Granadinas y Vanuatu, los años de escolarización promedio se calcularon mediante la regresión transnacional. Este mismo modelo se ha utilizado para calcular los años esperados de instrucción de once países: Alemania (educación superior), Bahréin, Estados Federados de Micronesia, Haití, Liberia, Palaos, Papúa Nueva Guinea, República Árabe Siria Sierra Leona, Sudáfrica, y Turkmenistán.
  • ¿Puede utilizarse el INB per cápita para medir el desarrollo humano en lugar del IDH?
No. El INB per cápita sólo refleja los ingresos medios nacionales. No ofrece ninguna información sobre cómo se invierten esos ingresos, si en salud universal, educación o gasto militar. Comparar las clasificaciones basadas en el INB per cápita con las basadas en el IDH puede revelar mucho sobre los resultados de las opciones políticas de un país. Por ejemplo, un país con un INB per cápita muy alto, como Kuwait, que cuenta con un valor de años de educación promedio relativamente bajo para su población adulta, puede tener una clasificación más baja en el IDH que, digamos Barbados, que tiene un INB per cápita un 30% inferior que Kuwait.
  • El Índice de Desarrollo Humano 2012 está dividido en cuatro cuartilos, que van desde un desarrollo humano “Muy alto” a uno “Bajo”, modelo presentado por primera vez en el IDH 2010. ¿Por qué?
Los puntos de corte de los IDH anteriores a 2010 se establecían como valores absolutos lo que, inevitablemente, resultaba arbitrario. Con la nueva clasificación, el enfoque es explícitamente relativo, basado en cuartilos. La nueva clasificación también reduce la cantidad de variación dentro de cada grupo. Anteriormente, el grupo de desarrollo humano medio englobaba a los países con valores entre 0,500 y 0,799, mientras que ahora el rango efectivo va desde 0,536 hasta 0,710. Sin embargo, no significa que el tamaño de cada grupo dependa del número total de países clasificados ni que algunos países hayan tenido una clasificación inferior, incluso si han seguido progresando. En estos casos, hay que destacar el cambio de valor del IDH en el tiempo (consúltese Cuadro 2) y cabe recordar que las calificaciones son relativas, no absolutas. Al igual que en 2011, el grupo de desarrollo humano bajo engloba a 46 países.
  • ¿Es suficiente el IDH para medir el nivel de desarrollo de un país?
No. El concepto del desarrollo humano es mucho más amplio de los indicadores que recoge el IDH o cualquier otro índice compuesto del Informe sobre Desarrollo Humano (IDH ajustado por la Desigualdad, Índice de Desigualdad de Género e Índice de Pobreza Multidimensional). El IDH, por ejemplo, no refleja la participación política ni las desigualdades de género. El IDH y los demás índices compuestos sólo ofrecen una representación amplia sobre algunas de las cuestiones clave del desarrollo humano, las desigualdades de género y la pobreza humana. Para obtener una idea más completa del nivel de desarrollo humano de un país es necesario analizar los demás indicadores y datos presentados en el anexo estadístico del Informe.
  • La metodología original del IDH fue revisada en 2010 para la edición del vigésimo aniversario del Informe sobre Desarrollo Humano. ¿En qué difiere?

El IDH sigue siendo un índice compuesto que mide el progreso en tres dimensiones básicas, a saber, salud, conocimiento e ingresos. Con el anterior planteamiento del IDH, la salud se medía en base a la expectativa de vida al nacer; la educación o el “conocimiento” con la tasa de alfabetización y de escolarización (desde la educación primaria hasta la universitaria); y los ingresos o estándares de vida mediante el PIB per cápita ajustado para la paridad de poder adquisitivo (PPA en dólares estadounidenses).

La salud todavía se mide en base a la esperanza de vida al nacer. Sin embargo, desde 2010, el componente de conocimientos del IDH se mide mediante una combinación de los años esperados de instrucción para un niño que actualmente se encuentra en edad escolar, y los años de educación promedio disfrutados en el pasado por los adultos que tienen 25 o más años de un país en concreto. La medición de los ingresos, por su parte, ha dejado de utilizar como referencia el Producto Interior Bruto (PIB) per cápita ajustado según el poder adquisitivo para reflejar el Ingreso Nacional Bruto (INB) per cápita ajustado según el poder adquisitivo; el INB incluye algunas remesas, con lo que se ofrece una perspectiva económica más exacta de muchos países en desarrollo.

  • ¿Por qué ha cambiado el Informe los indicadores para medir la educación y los ingresos?

El cambio se debe a varios factores. Por ejemplo, la alfabetización de los adultos utilizado en el IDH anterior (que es simplemente una variable binaria, a saber, alfabetizado o analfabeto, sin graduación alguna) es un dato insuficiente para medir avances logrados en conocimiento. Al incluir los años de educación promedio y los años esperados de instrucción, se puede capturar mejor el nivel de educación y los cambios recientes.

El Producto Interior Bruto (PIB) es el valor monetario de los bienes y servicios producidos en un país, indistintamente de la cantidad de los mismos que se queda en el país. El Ingreso Nacional Bruto (INB) expresa los ingresos obtenidos por los residentes de un país, incluyendo algunos flujos internacionales, y excluyendo los ingresos que se generan en el país, pero que terminan por salir al extranjero. Así, el INB es una medida más ajustada del bienestar económico de un país. Tal y como muestra el Informe de 2010, pueden existir diferencias significativas entre el ingreso de los residentes de un país dependiendo de si se utiliza el INB o el PIB.
  • El cálculo del IDH ahora es “geométrico” en lugar de “aritmético” y los márgenes han variado ligeramente. ¿Qué supone esto?
Anteriormente, el IDH tenía una forma de media aritmética de índices dimensionales obtenidos de los indicadores correspondientes mediante una normalización, utilizando mínimos y máximo fijos. La normalización se refiere a la transformación de indicadores expresados en diferentes unidades a cantidades sin unidad, tomando valores entre 0 y 1. El IDH que se presentó en 2010 tiene forma de media geométrica de índices dimensionales obtenidos de los indicadores mediante una normalización basada en mínimos y máximos observados a lo largo del periodo para el que se ha computado y recogido el IDH. Así, el “tope” aplicado anteriormente al componente de ingresos se sustituyó en el IDH 2010 por un “máximo observado” del nivel de ingresos per cápita. Adoptando la media geométrica se obtienen valores IDH más bajos y los mayores cambios se observan en países con desarrollos desiguales en las distintas dimensiones. En cualquier caso, la media geométrica sólo tiene un efecto moderado en las clasificaciones del IDH.
  • ¿Por qué se ajusta mejor al IDH la media geométrica que la media aritmética?
Al contrario que el IDH anterior, el nuevo IDH basado en la media geométrica tiene en cuenta las diferencias en los avances obtenidos en las distintas dimensiones. Así, un rendimiento deficiente en cualquier dimensión queda ahora reflejado en el nuevo IDH, que muestra el rendimiento de un país en las tres dimensiones. Es decir, obtener malos resultados en una dimensión ya no queda linealmente compensado si se obtiene un mejor resultado en otra dimensión. La media geométrica reduce el nivel de sustituibilidad entre las dimensiones y, al mismo tiempo, garantiza que una disminución, digamos, del 1% en el índice de esperanza de vida al nacer tiene el mismo impacto sobre el IDH que una disminución del 1% en el índice de educación o ingresos. Por consiguiente, como referencia para comparar los logros, este método también es más respetuoso con las diferencias intrínsecas entre las dimensiones que una media simple.
  • ¿Por qué se ha elevado el “tope” del IDH y cuál ha sido su repercusión?

Los ingresos son fundamentales para el desarrollo humano, pero su peso específico disminuye a medida que los ingresos aumentan. El tope del PIB en el IDH se situó en 40.000 USD y se transformaba logarítmicamente. El IDH original estableció este tope sobre los ingresos para reflejar la idea de que, a partir de cierta cantidad, superar ese límite de ingresos no ampliaba las oportunidades de desarrollo humano.  Otro argumento era que, a pesar de que las tasas de alfabetización y escolarización, así como la esperanza de vida tienen topes “naturales” (100%, límites de mortalidad, etc.), los ingresos más elevados pueden seguir aumentando, induciendo que, con el tiempo, los rangos superiores del IDH se conviertan en valores y clasificaciones cada vez más dependientes de los ingresos.

Existen otros motivos por los que se ha elevado el tope de ingresos. En primer lugar, los países se iban amontonando en el tope, por lo que no podíamos diferenciar los logros de un creciente número de países situados en el nivel máximo de la distribución. En 2007, el PIB de 13 países sobrepasaba ya ese tope. Por lo tanto, el poder de diferenciación de los ingresos limitados se ha debilitado, especialmente para la diferenciación entre países muy desarrollados. En segundo lugar, originalmente pretendía ser vinculante en el sentido de desatender totalmente los ingresos que superaran un nivel concreto. Por ejemplo, el tope de ingresos PPA de 40.000 USD no era vinculante en los países en los que se introdujo a mediados de la década de 1990, sino más bien un límite superior utilizado para normalizar el índice de la dimensión de ingresos. En tercero, la media geométrica utilizada intensifica los retornos decrecientes de la transformación logarítmica del INB en comparación de la media aritmética. En cuarto lugar, sin ser por ello menos importante, el uso de valores máximos reales en lugar de topes permite que los índices dimensionales resultantes varíen en rangos similares, por lo que sus pesos implícitos son más semejantes que de haberse utilizado el método anterior.

El nuevo IDH utiliza el logaritmo natural en lugar del logaritmo de base 10 utilizado anteriormente. Este cambio menor no tiene efectos sobre el valor del índice de ingresos y está motivado por el hecho de que la mayoría de la literatura económica utiliza el logaritmo natural de ingresos. Los topes de cada dimensión se elevan para que se pueda decir que son iguales a los máximos observados a lo largo del periodo analizado (1980-2012) para los que se presentan las tendencias del IDH.
  • ¿Cuál es el motivo de cambiar el valor mínimo para la esperanza de vida de los 25 a los 20 años?

Se basa en una evidencia histórica (Maddison, 2010, y Riley, 2005), que indica que el mínimo se sitúa en los 20 años. Si una sociedad o un subgrupo de la sociedad tienen una esperanza de vida por debajo de la edad reproductiva típica, dicha sociedad podría desaparecer. Se han observado valores inferiores durante algunas situaciones de crisis, como el genocidio de Ruanda, pero fueron casos excepcionales que no son sostenibles. Consúltese:

Maddison, A. 2010. Historical Statistics of World Economy: 1-2008 AD. París: Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

Riley, J.C. 2005. Poverty and Life Expectancy. Cambridge, Reino Unido: Cambridge University Press.

Noorkbakhsh (1998). “The Human Development Index: Some Technical Issues and Alternative Indices”. Journal of International Development 10, 589-605.

  • ¿Cuál es el criterio para establecer los valores mínimos de otros indicadores?
Por lo general, los valores mínimos se establecen en los valores que una sociedad necesita para sobrevivir en el tiempo. Para ambos indicadores de educación, el mínimo se establece en 0, ya que las sociedades pueden subsistir sin educación formal. Para los ingresos, se establece en un INB de 100 USD per cápita, inferior al valor más bajo marcado por cualquier país en la historia reciente (Zimbabue en 2008). Los valores mínimos responden esencialmente a la observación. En caso de que algún país tuviera un INB inferior a los 100 USD, el mínimo se variaría acordemente.
  • Utilizar “máximos observados” ¿significa que se cambiarán anualmente?
Los valores mínimos se observan durante el periodo para el que se presentan las tendencias del IDH (desde 1980), por lo que a pesar de que podrían existir variaciones interanuales de los valores máximos, estos cambios no tendrán ningún impacto sobre las clasificaciones. Esto se debe a la naturaleza multiplicativa del nuevo IDH, que preserva la posición relativa de los países cuando cambian los valores máximos, aunque los valores del IDH se vean afectados por la elección de los parámetros de normalización.
  • ¿Dificultan estas variaciones interanuales de los valores máximos el seguimiento del progreso?
No, cada año, las tendencias del IDH se recalculan desde 1980 con base en los datos de series temporales consistentes y los nuevos valores máximos. En cualquier caso, el IDH no pretende monitorizar el progreso a corto plazo; hace falta tiempo antes de que las intervenciones políticas se reflejen en los indicadores como los años de educación promedio y la esperanza de vida al nacer. Este es el motivo por el que las tendencias del IDH se ofrecen en intervalos de cinco años.
  • ¿Por qué no se ha aplicado el principio de “retornos decrecientes” a otros indicadores?
Existen argumentos a favor y en contra de transformar las variables de salud y educación para tener en cuenta los retornos decrecientes. Es verdad que la salud y la educación no sólo son valores intrínsecos; al igual que los ingresos, son fundamentales para otras dimensiones del desarrollo humano no incluidas en el IDH (Sen 1999). Por lo tanto, la posibilidad de utilizarlos para otras finalidades podría incurrir, posiblemente, en retornos decrecientes. El planteamiento por el que se ha optado es otorgar el mismo valor a cada año de edad o de educación y, por lo tanto, el principio sólo se ha aplicado al indicador de ingresos.
  • ¿Tienen las distintas dimensiones el mismo peso en el IDH?

El nuevo IDH otorga el mismo valor a los tres índices dimensionales; los dos subíndices de educación también se ponderan igual. Esto difiere del IDH anterior, en el que se ponderaban de forma diferente. Este cambio se basa en la valoración normativa que otorga igual importancia a las tres dimensiones. Noorkbakhsh (1998), y Decanq y Lugo (2009) ofrecen una justificación estadística para este enfoque. El nuevo IDH tiene rangos de variación más equitativos que el previo para los índices dimensionales, lo que implica que la ponderación efectiva es más justa de lo que era antes. Consúltese:

Decanq, K. y Lugo, M.A. 2009. “Weights in Multidimensional Indices of Well-Being”. Documento de trabajo Nº 18 de la OPHI (Pendiente de Publicación en Economic Reviews)
  • ¿Por qué el IDH no incluye dimensiones de participación, género e igualdad?
Como índice resumen, el IDH está diseñado para reflejar los logros medios en tres aspectos básicos del desarrollo humano, a saber, disfrutar de una vida larga y saludable, tener conocimientos y disfrutar de unos estándares de vida adecuados. La política de la Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano siempre ha sido la de elaborar índices compuestos complementarios para cubrir algunas de las dimensiones “faltantes” del IDH. Las diferencias de género, la desigualdad y las privaciones causadas por cuestiones de género se miden mediante otros índices (consúltese el Índice de Desigualdad de Género, el Índice de Pobreza Multidimensional y el IDH ajustado por la Desigualdad). La participación y otros aspectos también se miden con una serie de indicadores objetivos y subjetivos, que igualmente quedan reflejados en el Informe. Las cuestiones de medición relacionadas con estos aspectos del desarrollo humano ponen de manifiesto los desafíos conceptuales y metodológicos a los que hay que prestar una mayor atención.
  • ¿Cuáles son las repercusiones de los cambios en los indicadores del IDH y de la agregación geométrica?
Los cambios en los indicadores y en el método de agregación han supuesto cambios sustanciales para un buen número de países. Adoptar una media geométrica de agregación conlleva que los valores sean inferiores para todos los países, ya que se reduce la sustituibilidad: es decir, lograr un buen resultado en una dimensión ya no puede compensar como antes unos resultados inadecuados obtenidos en otra de las dimensiones. El descenso es cercano al 7% y los más afectados son aquellos países que muestran unos resultados más irregulares en las distintas dimensiones.
  • ¿Cuáles son los criterios para incluir un país en el IDH?
La Oficina del Informe sobre Desarrollo Humano se esfuerza por incluir en el IDH tantos países miembro de Naciones Unidas como resulte posible. Para incluir un país en el IDH, necesitamos datos recientes, fiables y comparables para las tres dimensiones del Índice. Además, lo ideal es que las estadísticas las ofrezcan agencias de datos internacionales relevantes.

Preguntas frecuentes sobre el IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D)

  • ¿Cuál es el propósito de un IDH ajustado por la Desigualdad (IDH-D)?

El IDH representa una media nacional de los avances de desarrollo obtenidos en las tres dimensiones básicas que conforman en IDH, a saber, salud, educación e ingresos. Como todas las medias, no muestra las disparidades en desarrollo humano existentes dentro de la población de un mismo país. Dos países con diferente distribución de logros pueden tener el mismo valor de IDH. El IDH-D toma en consideración no sólo los logros medios de un país en el ámbito de la salud, la educación y los ingresos, sino cómo se distribuyen estos avances entre los ciudadanos “descontando” a la media de cada dimensión un valor que depende del nivel de desigualdad del país.

  • ¿Cuáles son los resultados del IDH-D en relación a los logros del IDH tanto a nivel global como regional?
La pérdida media global en IDH causada por la desigualdad es de alrededor del 23,3%, con el 5,4% de la República Checa como mínima y el 43,9% de Angola como valor máximo. Los habitantes del África subsahariana sufren la mayor pérdida por la desigualdad observada en las tres dimensiones, seguidos por los del Sur de Asia y América Latina y el Caribe. El África Subsahariana también sufre la mayor desigualdad en cuanto a salud (39%), mientras que el Sur de Asia padece una distribución desigual de la educación (42%). América Latina y el Caribe muestran una mayor pérdida como región, principalmente a causa de la desigualdad de ingresos (38,5%).
  • ¿Qué países y regiones son los menos y los más desiguales?
Por lo general, los países incluidos en el grupo de menor desarrollo humano también suelen tender a una mayor desigualdad multidimensional, por lo que el factor que más influye en las pérdidas de desarrollo humano es, precisamente, esta desigualdad. Los países recogidos en el grupo de desarrollo alto son los que tienen menores desigualdades en cuanto al desarrollo humano. La Región del Este de Asia y el Pacífico muestran un buen comportamiento en cuanto al IDH-D, especialmente en el acceso a la sanidad y la educación, y los países ex soviéticos de Europa y Asia Central tienen distribuciones relativamente igualitarias en las tres dimensiones.
  • ¿Refleja el IDH-D si la desigualdad disminuye o aumenta?

A pesar de que éste sea el tercer año en el que se ha calculado el IDH-D, el IDH-D no se ha recalculado para los años anteriores, principalmente por la falta de series temporales de datos sobre las desigualdades existentes en educación e ingresos para la mayoría de países.

  • ¿Cómo se mide el IDH-D?

El enfoque se basa en una clase sensible a la distribución de índices compuestos propuesta por Foster, López-Calva, y Szekely (2005), que a su vez se basa en la familia de medidas de desigualdad de Atkinson (1970). Se computa como una media geométrica de índices dimensiónales ajustada por la desigualdad. La desigualdad en cada dimensión se calcula por la medida de desigualdad de Atkinson, que se basa en la asunción de que una sociedad tiene cierto nivel de aversión a la desigualdad.

  • ¿Cuáles son las fuentes de datos utilizadas para calcular el IDH-D?
El IDH-D se basa en datos sobre ingresos/consumo y años de escolarización obtenidos de las principales bases de datos públicas, que contienen encuestas familiares nacionales armonizadas según los estándares internacionales: Encuesta de Ingresos y Condiciones de Vida de Eurostat, Estudio de Ingresos de Luxemburgo, International Income Distribution Database del Banco Mundial, Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) de UNICEF, Encuesta Demográfica y de Salud de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los EE.UU., Encuesta de Salud Mundial de la Organización Mundial de la Salud, y World Income Inequality Database de la Universidad de las Naciones Unidas. Para la desigualdad en la dimensión de la salud, utilizamos las tablas de vida resumidas de la División de Población de las Naciones Unidas.
  • ¿Cuál es la fecha de referencia para el IDH-D?

El IDH-D utiliza los indicadores del IDH referentes a 2012 y las medidas de desigualdad que se basan en encuestas familiares realizadas entre 2002 y 2011, y tablas de vida del periodo 2010-2015. Por lo tanto, hemos utilizado el año a los que se refieren los indicadores IDH, concretamente porque reportamos indicadores/índices ajustados por la desigualdad en tablas.

  • ¿Cómo se debería interpretar el IDH-D?
Aunque el IDH puede ser considerado un índice del desarrollo humano “potencial” que se podría obtener en caso de que los avances estuvieran distribuidos de forma homogénea, el IDH-D es el nivel real de desarrollo humano (teniendo en cuenta la desigualdad existente en la distribución de los logros entre las personas de una misma sociedad). El IDH-D será igual al IDH cuando no existan desigualdades en la distribución de los logros entre las personas de dicha sociedad, pero quedará por debajo del IDH en la medida que existan desigualdades. La pérdida de desarrollo humano potencial debido a la desigualdad es la diferencia entre el IDH y el IDH-D, expresado como porcentaje.
  • ¿Cuáles son las limitaciones del IDH-D?
El IDH-D refleja la desigualdad en la distribución de las dimensiones del IDH. Sin embargo, no es sensible a la asociación, es decir, no toma en consideración las desigualdades superpuestas. Dicho en otras palabras, si las personas padecen una o varias privaciones. Asimismo, los valores individuales de los indicadores, como los ingresos pueden ser cero o incluso negativos, por lo que han sido ajustados según valores no negativos y distintos a cero uniformemente en los distintos países.
  • ¿Cuál es la relevancia política del IDH-D?
El IDH-D permite establecer un vínculo directo con las desigualdades en las dimensiones del IDH para la pérdida resultante de desarrollo humano y, por lo tanto, puede ayudar a la hora de elaborar políticas dirigidas a la reducción de la desigualdad y a la hora de evaluar el impacto de las distintas opciones políticas dirigidas a la reducción de la desigualdad.
  • ¿Es útil el enfoque del IDH-D para el PNUD a nivel de país?
El IDH-D y sus componentes pueden ser útiles como guía para ayudar a los gobiernos a entender mejor las desigualdades existentes entre los habitantes del país y el peso que tienen éstas en la pérdida general de desigualdad.
  • ¿Pueden adaptarse los indicadores al nivel nacional?
El IDH-D, en su forma actual, fue inspirado por un índice similar elaborado por el INDH de México. El IDH-D puede adaptarse para comparar las desigualdades existentes en diferentes grupos poblacionales dentro de un país, siempre que existan datos adecuados. Los equipos nacionales pueden utilizar la distribuciones de representación para los indicadores, que podría tener más sentido en su caso particular.
  • ¿Se convertirá el IDH-D un elemento permanente de los IDH globales del PNUD?
El IDH-D es uno de los tres índices experimentales incluidos en 2010, junto con el Índice de Desigualdad de Género y el Índice de Pobreza Multidimensional. Se revisará en base al feedback y a los datos disponibles en cada momento.
  • ¿Cómo se evalúa la desigualdad en la distribución de la esperanza de vida al nacer?
Éste es el aspecto más difícil, ya que los datos de esperanza de vida son indicadores agregados. Sin embargo, la desigualdad se calcula a partir de datos de la tabla de vida abreviada (por lo general, de forma quinquenal), y refleja la actual desigualdad en los patrones de mortalidad: hay personas que mueren antes de cumplir un año y otros que viven más allá de los 75 años. Sin duda, la calidad de estos cálculos no es mejor que los datos incluidos en la propia tabal de vida.
  • ¿Cuáles son las propiedades más importantes de esta metodología?
Una de las principales características del enfoque es que es “consistente para los subgrupos”. Esto significa que si la desigualdad desciende en un subgrupo y permanece invariable en el resto de la población, la desigualdad general descenderá también. La segunda particularidad es que el IDH-D puede obtenerse computando primero la desigualdad para cada dimensión y después observar la existente entre las distintas dimensiones, lo que además supone que se puedan combinar datos procedentes de diferentes fuentes.
  • ¿No es suficiente el coeficiente de Gini para medir la desigualdad? ¿En qué se diferencian el Gini de las medidas de desigualdad de Atkinson?

El índice de Gini se suele utilizar como medida de desigualdad en ingresos, el consumo o la riqueza. Hubo un intento de aplicar el índice Gini para medir la desigualdad multidimensional (Hicks, 1998).

La elección del índice de Atkinson responde a tres factores: (i) consistencia de los subgrupos, (ii) énfasis en la desigualdad en el extremo más bajo de la distribución, y (iii) sencillez de cálculo y elegancia matemática del Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad compuesto resultante.

(i) La consistencia de los subgrupos significa que si la desigualdad desciende en un subgrupo (región, grupo étnico, etc.) y permanece invariable en el resto de la población, por consiguiente, la desigualdad general también desciende. El coeficiente de Gini no tiene esta propiedad. (ii) Por su construcción, el coeficiente de Gini otorga el mismo peso a la misma distribución, mientras que el índice de Atkinson hace más énfasis en el extremo inferior, por lo que refleja mejor la mortalidad infantil, el analfabetismo y la pobreza de ingresos.

(iii) Por último, la forma geométrica del IDH en combinación con el índice de Atkinson ofrece un IDH-D compuesto sencillo y elegante, obtenido calculando primero la desigualdad para cada dimensión y, posteriormente, entre dichas dimensiones, lo que supone aún más que puede computarse combinando datos de diferentes fuentes (tablas de vida y diferentes encuestas para educación e ingresos).
  • ¿Refleja el IDH-D todas las desigualdades en las dimensiones del IDH?
No. Debido a la limitación de datos, el IDH-D no refleja todas las desigualdades superpuestas, es decir, si una misma persona padece una o varias privaciones simultáneamente.
  • Para algunos países la evaluación de la desigualdad en la dimensión de ingresos se basa en el consumo familiar, y para otros en la distribución de ingresos. ¿Son estas desigualdades comparables?
Por su propia naturaleza, los ingresos y el consumo producen diferentes niveles de desigualdades, siendo la desigualdad de ingresos mayor que la desigualdad en el consumo. Los ingresos parecen corresponder más naturalmente a la noción de “control sobre los recursos”. Podría decirse que los datos sobre el consumo son más exactos en los países en desarrollo, menos influenciados por los valores elevados, y reflejan directamente la conversión de recursos. Los datos sobre ingresos también plantean retos técnicos, debido a la mayor presencia de valores negativos e iguales a cero. En un mundo ideal, en un escenario ideal, se podría ser consistente tanto si se utilizaran los datos de ingresos como los de consumo para calcular la desigualdad. Sin embargo, para poder suficientes países en el Índice, fue necesario utilizar ambos elementos. Los cálculos finales están ligeramente influidos dependiendo de si los datos se refieren a los ingresos o al consumo.
  • ¿Cómo se calcula de desigualdad en educación?
La desigualdad en la dimensión de la educación sólo es aproximada a la desigualdad en los años de escolarización de la población adulta. Para simplificar, la estimación de la desigualdad en educación se basa sólo en la distribución de años de escolarización de toda la población, basándose en encuestas familiares nacionales representativas.
  • ¿Cambiarían los resultados si se incluyeran los años de escolarización previstos para los niños?
Los años de escolarización previstos son una medida agregada y la desigualdad en su distribución se reflejaría en las ratios de escolarización actuales. Ciertamente, existe una diferencia en la desigualdades en las dos distribuciones, siendo más baja la distribución de años de escolarización previstos en toda la población en edad escolar. Por lo tanto, se puede especular y afirmar que la desigualdad general en la distribución del IDH se reduciría si se utilizaran los años de escolarización previstos.
  • ¿Se pueden comparar los cálculos sobre las desigualdades de distribución de años de escolarización para la población adulta de distintos países, cuyos sistemas escolares pueden no ser iguales?
Los años de escolarización de adultos deriva principalmente del mayor nivel de escolarización logrado. Utilizando la información sobre la duración de la educación necesaria, que ofrece la UNESCO para cada país, el mayor nivel de escolarización se convierte en un valor medible linealmente, es decir, en años. Aunque la duración de la educación primaria, secundaria y universitaria está más o menos estandarizada, los mayores niveles, estudios doctorales y de maestría, varían de un país a otro. Sin embargo, la medición de desigualdad de Atkinson que se utiliza para evaluar la desigualdad en los componentes de educación del IDH es menos sensible a las diferencias en el extremo superior de las distribuciones.

Preguntas frecuentes sobre el Índice de Desigualdad de Género (IDG)

  • Qué es el Índice de Desigualdad de Género (IDG)?
El Índice de Desigualdad de Género (IDG) refleja la desventaja de las mujeres en tres dimensiones, a saber, salud reproductiva, empoderamiento y mercado laboral, para tantos países como datos de calidad razonable se dispongan. El índice muestra la pérdida de desarrollo humano causada por la desigual existente entre los logros de mujeres y varones en estas dimensiones. Varía entre el 0, que indica que mujeres y varones presentan un desarrollo igual, y el 1, que supone que las mujeres registran el peor desarrollo posible en todas las dimensiones medidas.
  • ¿Cómo se calcula el IDG y cuáles son los principales resultados en términos de patrones de desigualdad nacionales y regionales?

No existe ningún país con una igualdad de género perfecta, dicho de otra manera, todos los países sufren cierta pérdida en los resultados obtenidos en el IDH desde el momento en el que se tiene en cuenta la desigualdad de género, a través del uso del método del IDG. El Índice de Desigualdad de Género es similar en cuanto a método al Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH-D). Puede ser interpretada como una pérdida porcentual del potencial de desarrollo humano debido a las carencias en las dimensiones incluidas. Dado que el Índice de Desigualdad de Género engloba dimensiones diferentes a las recogidas en el IDH, no se puede interpretar como una pérdida en el IDH en sí. Al contrario que el IDH, un valor mayor en el IDG indica una peor actuación.

La puntuación media global en el IDG es 0,463, lo que refleja una pérdida porcentual en los avances obtenidos en las tres dimensiones a causa de la desigualdad de género, que es del 46,3%. Las medias regionales van desde el 28,0% de Europa y Asia Central, hasta el casi 58% del África subsahariana.  A nivel de país, las pérdidas atribuibles a la desigualdad de género oscilan entre el 4,5% de Países Bajos y el 74,7% de Yemen. El África subsahariana, el Sur de Asia y los Estados Árabes sufren las mayores pérdidas por cuestiones de desigualdad de género (57,7%, 56,8% y 55,5%, respectivamente).
  • ¿Cuáles son las limitaciones del Índice de Desigualdad de Género?
El Índice de Desigualdad de Género padece de importantes limitaciones de datos, lo que limita la elección de indicadores. Por ejemplo, utilizamos la representación parlamentaria nacional, que excluye la participación a nivel de gobiernos locales y en otros ámbitos de la vida comunitaria y pública. La dimensión del mercado laboral no cuenta con suficiente información sobre ingresos, empleo y trabajo no remunerado realizado por mujeres. El Índice no incluye otras dimensiones importantes, como el uso del tiempo: el hecho de que muchas mujeres tienen la carga adicional de los cuidados y las tareas domésticas, que se descuentan del tiempo de ocio, y aumentan el estrés y el cansancio físico. La propiedad de bienes, la violencia de género y la participación en la toma de decisiones comunitarias tampoco se reflejan en el Índice, principalmente debido a la disponibilidad limitada de datos.
  • ¿Cuáles son las fuentes de los datos utilizados para calcular el Índice de Desigualdad de Género?
El Índice de Desigualdad de Género se basa en datos incluidos en las principales bases de datos públicas: la tasa de mortalidad maternal de The State of the World’s Children de UNICEF, la tasa de fecundidad adolescente del World Population Prospects del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas, las estadísticas sobre escolarización de los cuadros de logros de escolarización del Instituto de Estadísticas de la UNESCO y el conjunto de datos Barro-Lee, la representación parlamentaria de la Unión Parlamentaria Internacional, y la participación en el mercado laboral a través de la base de datos LABORSTA de la Organización Internacional del trabajo.
  • ¿Cuáles son los criterios para utilizar los indicadores para salud que no cuentan con equivalentes para los varones?
Es verdad que los indicadores de salud reproductiva utilizados en el Índice de Desigualdad de Género no tienen indicadores equivalentes para los varones, por lo que, en esta dimensión, la salud reproductiva de las niñas y las mujeres se compara a lo que deberían ser objetivos sociales, es decir, que no haya muertes maternales ni embarazos de adolescentes. La razón es que al maternidad refleja la importancia que la sociedad le confiere a la función reproductiva de las mujeres. La maternidad temprana, medida por la tasa de fecundidad adolescente, está asociada con mayores riesgos para la salud de las madres y de los bebés. Asimismo, las madres adolescentes suelen quedar excluidas de la educación y se ven obligadas a desempeñar labores de perfil bajo.
  • ¿Por qué indicadores del IDG tienen un valor igual a cero?
Solo 3 de los 148 países incluidos en el IDG tienen una cuota de representación parlamentaria de mujeres igual a cero. Hemos sustituido el valor cero por un 0,1% para poder hacer los cálculos. La razón es que aunque no exista representación femenina en el parlamento, tienen cierta influencia política. La clasificación relativa de estos países es sensible a la elección del valor de sustitución. La representación parlamentaria femenina más baja observada distinta a cero ha sido el 0,7% de Yemen.
  • ¿Existe algún cambio en 2013 en relación al cálculo del IDG?
No, no ha habido cambios en el método de cálculo. Al igual que en 2011, la tasa de mortalidad maternal, entra en el IDH dividido por 10, lo cual afecta a los valores del Índice de Desigualdad de Género, que teóricamente debería estar entre 0 y 1. Este hecho se corrige normalizando la tasa de mortalidad maternal dividiéndola entre 10. Esta intervención ha reducido en general los valores del Índice de Desigualdad de Género. Para facilitar la comparación, se ha calculado una tendencia del Índice de Desigualdad de Género según unas series de datos temporales consistentes.
  • ¿Por qué ha sustituido el Índice de Desigualdad de Género el Índice de Desarrollo relativo al Género y El Índice de Potenciación de Género utilizado en Informes anteriores?

La presentación del Índice de Desarrollo relativo al Género (antiguo IDG) y el Índice de Potenciación de Género (IPG) en 1995 coincidió con la creciente concienciación internacional sobre la importancia de hacer un seguimiento del progreso de los esfuerzos dirigidos a eliminar las brechas de género en todos los aspectos de la vida. A pesar de que el antiguo IDG y el IPG hayan contribuido enormemente al debate de género, tienen limitaciones conceptúales y metodológicas. El Índice de Desigualdad de Género se presentó como un índice experimental en la edición del vigésimo aniversario del Informe sobre Desarrollo Humano. Al igual que el IDH sigue evolucionando, también habrá que mejorar el Índice de Desigualdad de Género.

El IDG no se planteó como una medida de la desigualdad de género, más bien como el IDH ajustado por las desigualdades de género en sus componentes básicos y no puede interpretarse independientemente del IDH. La diferencia entre el IDH y el IDG parece pequeña, ya que las diferencias capturadas en las tres dimensiones tienden a serlo también, dando la impresión equivocada de que las brechas de género son irrelevantes. Además, hay que calcular los ingresos disgregados por género de forma muy extrema, utilizando asunciones poco realistas debido a la falta de datos sobre ingresos diferenciados por género para más de tres cuartas partes de los países.

Tanto el IDG como el IPG combinaban logros relativos y absolutos. La componente de los ingresos obtenidos utiliza tanto el nivel de ingresos como los porcentajes de ingresos disgregados por género. Sin embargo, los niveles de ingresos tienden a dominar los índices y, por lo tanto, los países con niveles bajos de ingresos no pueden obtener una puntuación elevada, incluso si tienen una igualdad de género absoluta en cuanto a la distribución de los ingresos y otros componentes de los índices. Casi todos los indicadores IPG reflejan una fuerte influencia elitista, por lo que la mediada es más relevante para los países desarrollados y las zonas urbanas de los países en desarrollo.

El Índice de Desigualdad de Género presenta mejoras metodológicas e indicadores alternativos. Mide la desigualdad entre géneros en las tres dimensiones, con indicadores cuidadosamente escogidos para reflejar la salud reproductiva de las mujeres, su empoderamiento y su participación en el mercado laboral en relación a la de los varones. El Índice de Desigualdad de Género combina elementos del IDG y del IPG. Los ingresos, el componente más controvertido del IDG y del IPG, no está incluido den el Índice de Desigualdad de Género.  Es más, el nuevo Índice no permite que los resultados deficientes de una dimensión se compensen con los buenos resultados obtenidos en otra. 

  • ¿En qué medida difiere el IDG de otros índices de género recientemente publicados?
El Índice de Brecha Global de Género (IBGG) del Foro Económico Mundial, publicado el 1 de noviembre de 2011, difiere del IDG del Informe sobre Desarrollo Humano en muchos aspectos. En primer lugar, las dimensiones e indicadores son diferentes. En segundo, el IBGG mide las brechas de género sin tener en cuenta el nivel de desarrollo de un país. Por el contrario, el IDG muestra la pérdida del potencial de los países causado por la desigualdad de género en la salud reproductiva, el empoderamiento y la participación en el mercado laboral. El Índice de Oportunidades Económicas de las Mujeres (WEOI por sus siglas en inglés) del Economist Intelligence Unit también difiere en la medida en que se centra en las leyes y normativas sobre participación de las mujeres en el mercado laboral y las instituciones sociales que afectan a la participación económica de las mujeres. Está formado por cinco dimensiones, políticas y prácticas laborales, oportunidades económicas de las mujeres, acceso a las finanzas, educación y formación, estatus legal y social de las mujeres, y entorno empresarial general. Cada categoría o subcategoría tiene entre cuatro y cinco indicadores. Al igual que el Índice de género e Instituciones Sociales (SIGI) de la OCDE, el WEOI complementa al IDG ayudándonos a entender las causas subyacentes de las desigualdades de género en la participación económica.
  • ¿Cuál es la relevancia política del Índice de Desigualdad de Género?
El Índice de Desigualdad de Género desvela las disparidades de género en salud, empoderamiento y mercado laboral para casi 148 países. Puede resultar útil para ayudar a los gobiernos y otros organismos a comprender las brechas existentes entre mujeres y varones. El Índice de Desigualdad de Género, al igual que otros índices compuestos globales, está limitado por la necesidad de la comparabilidad internacional, pero se puede adaptar rápidamente para utilizarlo a nivel nacional y local.

Preguntas frecuentes sobre el Indice de Pobreza Multidimensional (IPM)

  • ¿Qué es el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM)?

El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) identifica las diversas privaciones a nivel individual en salud, educación y nivel de vida. Utiliza los microdatos de las encuestas familiares y, al contrario que el Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad, todos los indicadores necesarios para elaborar la medida deben provenir de la misma encuesta. Cada persona  de una misma familia se clasifica como pobre o no pobre, dependiendo del número de privaciones que sufra su familia. Estos datos se agregan entonces a las medida nacional de pobreza.

  • ¿Qué mide el IPM?

Tal y como indica el Informe sobre Desarrollo Humano 2011, el IPM recoge las privaciones superpuestas que sufre una familia en las tres dimensiones del Índice de Desarrollo Humano (nivel de vida, salud y educación) y ofrece el número promedio de personas y privaciones con las que cuenta una familia pobre. Para obtener más información, consulte Alkire y Santos (2010).

  • ¿Por qué es mejor que el IPM que el Índice de Pobreza Humana (IPH, utilizado anteriormente en los Informes sobre Desarrollo Humano)?
El IPM ha sustituido al IPH, que se había publicándose desde 1997. Pionero en su día, el IPH utilizó medias nacionales para reflejar las carencias agregadas en salud, educación y calidad de vida, por lo que no podía determinar si personas, familias y grandes grupos concretos sufrían carencias. El IPM da solución a este punto débil reflejando cuántas carencias simultáneas (incidencia) sufren las personas y a cuántas carencias se enfrentan de media (intensidad). El IPM puede desglosarse por indicadores para mostrar cómo cambia la pobreza multidimensional dependiendo de la regiones, el grupo étnicos al que se pertenezca, etc. Además, ofrece útiles aportaciones para la elaboración de políticas.
  • ¿Qué hace que un hogar sea “multidimensionalmente” pobre?
Una sola carencia podría no suponer que se viva en la pobreza. El IPM requiere que un hogar sufra carencias en varios indicadores simultáneamente. Una persona es multidimensionalmente pobre cuando los indicadores ponderados en los que él o ella padezca carencias sumen, al menos, un 33%.
  • ¿Por qué no se incluyen los ingresos?
No hemos podido incluir los ingresos debido a la limitación de datos disponibles. Los datos sobre pobreza de ingresos provienen de distintas encuestas, que normalmente no incluyen información sobre salud y nutrición. Para la mayoría de países, no podemos identificar si una persona es pobre económicamente hablando y, paralelamente, tiene carencias en todos los indicadores el IPM, por lo que no hemos reflejado el aspecto económico.
  • ¿Por qué no está incluido el empoderamiento?
No hemos podido incluir el empoderamiento debido a la limitación de datos disponibles. Las Encuestas Demográficas y de Salud (EDS) recogen datos sobre el empoderamiento de las mujeres para algunos países. Sin embargo, no todas las encuestas EDS incluyen el empoderamiento y las demás encuestas no reflejan estos datos. Por lo tanto, faltarían datos sobre el empoderamiento de los hombres o las libertades políticas.
  • ¿Qué datos se utilizan en el IPM?
El IPM se basa principalmente en tres bases de datos que están disponibles al público y se pueden comparar la mayoría de países en desarrollo: la Encuesta Demográfica y de Salud (EDS), la Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados (MICS) y la Encuesta Mundial de Salud (EMS). Consúltese List of surveys used for 2011 MPI estimations [123 KB].
  • ¿Por qué las estimaciones del IPM 2012 sólo están disponibles para 104 países?

No hemos podido incluir otros países debido a la limitación de datos disponibles. No existía información comparable relativa a cada uno de los indicadores para los demás países en desarrollo. También se ha realizado un esfuerzo deliberado para no utilizar datos de encuestas realizadas antes de 2002.

  • ¿Por qué los datos nacionales con los que se ha elaborado el IPM correspondes a años distintos? ¿No resulta injusto comparar a estos países si las estadísticas de un país son de 5 años antes respecto a los de otro país?
El IPM se basa en los datos más recientes y fiables obtenidos desde 2000. Sin embargo, los estudios suelen llevarse a cabo en años distintos y algunos países no tienen datos recientes. Los datos de 82 de estos países son de 2005 o más recientes; 21 países tienen datos de 2003 y 2004, y sólo seis del periodo 2000-2002. La diferencia de fechas limita las comparaciones directas entre países, ya que las circunstancias pueden haber mejorado, o empeorado, desde la fecha en la que se obtuvieron los datos.
  • ¿Por qué existen tales discrepancias en tantos países entre las estimaciones de la pobreza del IPM y los cálculos hechos en base al baremo 1,25 $ por día?
El IPM complementa las medidas de pobreza basada en criterios económicos. Al medir directamente varias carencias a la vez, en la práctica, a pesar de que exista un evidente vínculo general entre el IPM y la pobreza calculada en base al 1,25 $ por día, las estimaciones difieren para muchos países. Se trata de un tema en el que hay que profundizar, pero algunas de las posibles causas de esta situación pueden deberse a los servicios públicos, así como a las diferentes habilidades para convertir los ingresos en resultados tangibles, como puede ser una buena alimentación.
  • ¿Por qué en algunos países las estimaciones del IPM son mayores que las de pobreza nacional?
El IPM, al igual que el planteamiento de 1,25 $ por día, es una medida de pobreza comparable a nivel global. Mide la pobreza multidimensional severa y sólo incluye indicadores que estén disponibles para muchos países. Generalmente, las mediciones de la pobreza llevadas a cabo por los países se suelen basar en criterios económicos y, por lo tanto, reflejan algo diferente. El hecho de que existan diferencias no significa que las cifras de pobreza nacionales o que los valores del IPM estén equivocados, sólo que analizan la pobreza desde distintos puntos de vista. Por contra, la forma de medir la pobreza nacional suele plantearse para que los resultados reflejen la situación nacional de forma más exacta y, a menudo, estos valores difieren de forma significativa de las estimaciones obtenidas al utilizar el criterio del 1,25 $ por día, ya que algunos países podrían desear elaborar un índice de pobreza multidimensional nacional adaptado a su contexto, como complemento del IPM global.
  • ¿Pretende el IPM reemplazar la medición estándar de la pobreza basada en el 1,25 $ por día utilizada en los ODM y para otras finalidades en la escena internacional?
No. El IPM está diseñado para complementar las mediciones económicas de la pobreza, incluyendo los cálculos basados en el 1,25 $ por día. La relación entre estas mediciones, así como sus implicaciones políticas y las eventuales mejoras metodológicas son temas prioritarios en los que hay que profundizar.
  • ¿Cuáles son las implicaciones políticas del IPM?
La metodología del IPM saca a relucir aquellos aspectos en los que los pobre sufren carencias y ayuda a mostrar cómo se interrelacionan dichas privaciones. Esto permite a los políticos mejorar la asignación de recursos y diseñar políticas más efectivas, lo que resulta especialmente útil allí donde el IPM muestre que existen áreas o grupos que padecen graves. Entre los países que han llevado a la práctica el IPM se encuentra México, que lo ha aplicado concretamente en su programa de reducción de la pobreza, tal y como se recoge en el Informe sobre Desarrollo Humano 2011.
  • Según se afirma, el IPM mide la pobreza “severa”. ¿Es distinta a la pobreza “extrema”?
El IPM refleja las carencias graves a las que se enfrentan simultáneamente las personas. Dado que fue diseñado para comparar a los países en desarrollo, resulta más relevante para analizar los países menos desarrollados. Hemos descrito el IPM como una medición de la pobreza “severa” para evitar confusiones con la medida de pobreza “extrema” del Banco Mundial, que se basa en el cómputo de las personas que viven con menos de 1,25 $ al día.
  • ¿Cómo interpreto los distintos valores presentados por el IPM?

El IPM constituye una familia o conjunto de medidas de pobreza, que se pueden aislar para mostrar la  composición de la pobreza tanto entre los niveles nacional, regional y mundial, como dentro de los países, comparando grupos étnicos, zonas rurales y urbanas, así como otras características relevantes de las familias y las comunidades. Éste es el motivo por el que la OPHI define el IPM como una lente de alta resolución para observar la pobreza, ya que puede utilizare como una herramienta analítica con la que identificar las carencias predominantes. A continuación, se explican las medidas del IPM:

Incidencia de la pobreza: proporción de personas pobres según el IPM (que tienen carencias en, al menos, el 33,3% de los indicadores tomados en consideración).

Intensidad media de la pobreza: cantidad media de carencias que sufren simultáneamente las personas.

Valor IPM: Resume la información sobre las múltiples carencias en una única cifra, que se obtiene de multiplicar la incidencia de la pobreza por la intensidad media de la pobreza.

  • ¿Cómo está relacionado el IPM con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)?
Los indicadores del IPM se extraen de los propios ODM en la medida que lo permitan los datos internacionalmente comparables. Los 10 indicadores del IPM son los mimos o tienen que ver con los indicadores de los ODM: alimentación (ODM 1), mortalidad infantil (ODM 4), acceso a agua potable (ODM 7), acceso a instalaciones de saneamiento (ODM 7) y utilización de un mejor combustible para cocinar (ODM 9). El IPM general se puede desglosar en sus componentes, revelando las necesidades superpuestas de las familias y las comunidades en una serie de indicadores que, a menudo, se han presentado de forma aislada. Por lo tanto, ayuda a los políticos a determinar dónde se encuentran los desafíos y cuáles son las cuestiones que hay que tratar.
  • ¿Cuáles son las principales limitaciones del IPM?
El IPM tiene algunas desventajas, principalmente debido a la limitación de datos disponibles. En primer lugar, los indicadores incluyen, resultados (como los años de escolarización) aportes (como el combustible utilizado para cocinar) y un indicador censal (mortalidad infantil, lo que podría reflejar un fallecimiento reciente o sucedido hace tiempo), ya que los datos no está disponible para todas las dimensiones. En segundo lugar, los datos referentes a la salud son relativamente inconsistentes y pasan por alto algunas carencias grupales, especialmente en lo referente a la alimentación, aunque los patrones que emergen son plausibles y resultan familiares. En tercer lugar, en algunos casos, hubo que tener especial cuidado para realizar las valoraciones sobre los datos faltantes. No obstante, para considerar a un hogar multidimensionalmente pobre, debe tener carencias al menos en seis indicadores de la calidad de vida, o en tres indicadores de calidad de vida y un indicador de salud o educación. Este requisito supone que el IPM sea menos sensible a las inexactitudes menores. La cuarta desventaja es que las desigualdades entre hogares podrían ser severas, pero podría no quedar plasmado en el índice. La quinta, aunque el IPM sea mucho más que un mero recuento por incluir la intensidad de la pobreza padecida, no mide la desigualdad entre los pobres, aunque los desgloses por grupo se pueden utilizar para revelar las desigualdades grupales. Por último, las estimaciones presentadas aquí están basadas en datos disponibles públicamente y cubren varios años entre 2000 y 2010, lo que limita la posibilidad de realizar comparaciones directas entre países.
  • ¿Cómo se puede utilizar el enfoque del IPM a nivel de país?
El enfoque de pobreza multidimensional puede ser adaptado utilizando aquellos indicadores y ponderaciones que sean relevantes a nivel nacional, con lo que se pueden crear medidas de pobreza adaptados a cada país. El IPM puede orientar a los gobiernos en la elaboración de medidas de pobreza que reflejen múltiples indicadores y datos locales. En 2009, México se convirtió en el primer país que adoptó una medida de pobreza multidimensional que reflejaran las múltiples carencias a nivel familiar.
  • ¿Se pueden adaptar los indicadores a nivel de país?
Sí. Las estimaciones globales del IPM están limitadas por la necesidad de que sean comparables. Los equipos de cada país deberían utilizar los indicadores y las ponderaciones que les resulten más relevantes. A nivel de país, sin embargo, el enfoque de pobreza multidimensional puede aplicarse a la determinación de las carencias familiares utilizando datos e indicadores específicos para el país, pudiendo así ofrecer una visión más detallada de la pobreza a nivel nacional.
  • ¿Puede adoptarse el IPM para los programas nacionales de erradicación de la pobreza?
Sí. La metodología del IPM puede y debería modificarse para generar Medidas de Pobreza Multidimensional nacionales que reflejen los factores culturales, económicos, climáticos, etc. locales. El IPM internacional fue ideado como una herramienta analítica para comparar la pobreza severa entre distintos países.
  • ¿Cómo responde el IPM al reto que supone disponer de datos que difieren en el tiempo?

Calculamos el IPM en base a la diferencia temporal y realizamos análisis de las tendencias para una serie de países, para los que obtuvimos datos adecuados que están disponibles. Para obtener más información al respecto, consulte página 51 de Alkire y Santos 2010, y página 50 del Informe 2011.

  • ¿Cómo responde el IPM a los efectos de las crisis?
Los efectos de las crisis son difíciles de reflejar en cualquier medida de pobreza. Dado que los datos de las encuestas estándar utilizados para calcular las medidas globales se recogen con poca frecuencia, la capacidad de detectar los cambios está limitada por los datos disponibles. El IPM reflejará aquellas repercusiones de las situaciones de crisis que, por ejemplo, supongan que los niños y niñas dejen recibir educación primaria o que les haga padecer malnutrición. Si a nivel nacional o local se dispone de datos obtenidos con más frecuencia, se pueden utilizar para intentar reflejar los efectos de crisis a mayor escala, tanto si son económicas como de otro tipo.
  • ¿Será el IPM uno de los componentes de los IDH anuales del PNUD?
El IPM es uno de los tres nuevos índices experimentales presentadas en 2010, junto con el IDH ajustado por la desigualdad y el Índice de Desigualdad de Género. El IPM se revisará en base a la disponibilidad de feedback y datos, y se espera que cada informe anual actualice las estimaciones en la medida que lo permitan los datos.

Preguntas frecuentes sobre otros índices utilizados en el Informe

  • ¿Qué es el Índice de desarrollo elativo al Género (IDG)?

El Índice de Desarrollo relativo al Género (IDG) es un indicador compuesto que mide el progreso promedio de una población en las tres dimensiones básicas que componen el IDH y está ajustado para reflejar las desigualdades entre hombres y mujeres en el nivel de progreso en los tres aspectos básicos del desarrollo humano. Utiliza las mismas variables que el IDH pero está desagregado por género. Para obtener detalles sobre cómo se calcula el IDG, consulte la  PDF Inline (GIF) Nota técnica 1: Cálculo de los índices de desarrollo humano IDH 2007/2008 [465 KB].

  • ¿Qué es el Índice de Potenciación de Género (IPG)?

El Índice de Potenciación de Género (IPG) es un indicador compuesto que calcula las desigualdades de género en tres ámbitos fundamentales:

  • Participación política y poder de decisión, medidos como la proporción porcentual de hombres y mujeres que ocupan escaños parlamentarios.
  • Participación económica y poder de decisión, medidos con dos indicadores: participación porcentual de hombres y mujeres en cargos de legisladores, altos funcionarios y directivos y participación de mujeres y hombres en puestos profesionales y técnicos.
  • Poder sobre los recursos económicos, medidos según el cálculo de los ingresos percibidos por mujeres y hombres (PPA en US$).

Para obtener detalles sobre cómo se calcula el IPG, consulte la  PDF Inline (GIF) Nota técnica 1: Cálculo de los índices de desarrollo humano IDH 2007/2008 [465 KB].

  • ¿Cómo se utilizan el IDG y el IPG?

El IDG no es una medida de desigualdad entre los géneros. En realidad, es una medida de desarrollo humano que ajusta el índice de desarrollo humano (IDH) para sancionar las desigualdades entre hombres y mujeres en los tres aspectos del IDH.

Para demostrar que la potenciación de género no depende de los ingresos, es útil comparar los rankings relativos de IPG y el nivel relativo de ingresos nacionales. Por ejemplo:

  • En IPG de este año, Eslovaquia ocupa el número 32 en el GEM, por delante de Japón, el lugar 57, sin embargo, el ingreso por persona en Eslovaquia es muy inferior a Japón (20.076 dólares de los EE.UU. PPP vs 33.632 dólares de los EE.UU. PPP para 2007).
  • Noruega e Irlanda tienen ingresos per cápita muy similares (41.420 PPA en US$ y 38.505 PPA en US$ en el año 2005), pero en el ranking de IPG Noruega está en el puesto 1 e Irlanda en el puesto 19.

Es posible desagregar ambos indicadores para destacar la desigualdad entre los géneros en un mismo país, que puede ser muy distinta entre diferentes regiones.

  • ¿Qué es el Índice de Pobreza Humana (IPH-1 e IPH-2)?

Tradicionalmente, la medida de la pobreza ha sido la falta de ingresos. Pero esta definición es muy limitada. La pobreza humana es un concepto que refleja los distintos aspectos de la pobreza en países pobres y ricos: la ausencia de opciones y oportunidades para poder vivir la vida que las personas valoran. El Índice de Pobreza Humana IPH-1 para países en desarrollo y en transición mide las privaciones humanas en los tres componentes básicos del desarrollo humano que refleja el IDH (vida larga y saludable, educación y un nivel de vida digno). El Índice de Pobreza Humana IPH-2 para países de la OCDE mide las privaciones en los mismos aspectos que el IPH-1, pero además evalúa la exclusión social.

Para el IPH-1 (países en desarrollo y en transición), una vida larga y saludable se mide en términos de la probabilidad al nacer de no vivir hasta los 40 años; la privación en la educación se mide según la tasa de analfabetismo de adultos y la privación para tener un nivel de vida digno se mide según dos variables: el porcentaje de la población sin acceso sostenible a una fuente de agua mejorada y el porcentaje de niños menores de cinco años con peso insuficiente para su edad. Consulte el  PDF Inline (GIF) Cuadro I1 IDH 2009 [99 KB].

Pare el IPH-2 (países de altos ingresos de la OCDE seleccionados), una vida larga y saludable se mide en términos de la probabilidad al nacer de no vivir hasta los 60 años; la privación en la educación se mide en términos del porcentaje de adultos que carecen de aptitudes de alfabetización funcional y la privación de tener un nivel de vida digno se mide según el porcentaje de personas que viven por debajo del umbral de pobreza de ingresos (50% de la mediana del ingreso familiar disponible ajustado). La exclusión social se mide según la tasa de desempleo a largo plazo (12 meses o más). Consulte el  PDF Inline (GIF) Cuadro I1 IDH 2009 [99 KB].

Para obtener detalles sobre cómo se calculan el IPH-1 y el IPH-2, consulte la  PDF Inline (GIF) Nota técnica 1: Cálculo de los índices de desarrollo humano IDH 2007/2008 [465 KB].

  • ¿Cómo se utiliza el IPH?

Para atraer la atención hacia las personas con mayores privaciones y hacia las privaciones en capacidades básicas humanas dentro de un país, en lugar de un promedio de progreso nacional. Los índices de pobreza humana se concentran directamente en la cantidad de personas que viven con privaciones. Presentan una imagen muy distinta a la del promedio de progreso nacional. También se centra en otros temas relacionados con la pobreza, más allá de la pobreza de ingresos.

Para destacar la presencia de pobreza humana tanto en los países ricos como en los pobres. Los ingresos per cápita altos no garantizan un país sin pobreza. Hay pobreza humana hasta en los países más ricos. El último índice de pobreza humana para los países de la OCDE (IPH-2) muestra que los niveles de pobreza humana de un país como los Estados Unidos - que el ingreso por persona es de entre 5 primeros en la categoría - es más del doble que en Suecia, un país que el ingreso per cápita representa el 80 por ciento de los Estados Unidos.

Para guiar la planificación nacional hacia la mitigación de la pobreza. Actualmente, muchos Informes Nacionales sobre Desarrollo Humano desglosan el IPH por región o por grupos socioeconómicos para identificar las áreas o grupos sociales con más privaciones en términos de pobreza humana dentro del país. Los resultados pueden ser dramáticos, pueden suscitar debates nacionales y contribuir a redefinir las políticas.

  • ¿Por qué no se incluyen todos los países en el IDG, IPG e IPH?

Una de las dificultades para el seguimiento de las desigualdades entre los géneros y la pobreza es la falta de datos. La cobertura del IDG en el HDR 2009 se limita a 155 países, la del IPG a 109 países, la del IPH-1 a 135 países en desarrollo y en transición y la el IPH-2 a 25 países de la OCDE (consulte también “Why isn’t HDI compiled for all UN member countries?”).


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