Preguntas frecuentes - Índice de Desigualdad de Género (IDG)

No existe ningún país con una igualdad de género perfecta; por lo tanto, todos los países sufren cierta pérdida en los resultados obtenidos en aspectos clave del desarrollo humano desde el momento en que se tiene en cuenta la desigualdad de género. El Índice de Desigualdad de Género es similar en cuanto a método al Índice de Desarrollo Humano ajustado por la Desigualdad (IDH- D) – vea detalles en la Nota técnica 3. Puede ser interpretada como una pérdida combinada en los logros de salud reproductiva, empoderamiento y participación en la fuerza laboral debido a las desigualdades de género. Dado que Índice de Desigualdad de Género engloba dimensiones diferentes a las recogidas en el IDH, no se puede interpretar como una pérdida en el IDH en sí. Los valores más altos en el Índice de Desigualdad de Género indican más desigualdades y por lo tanto, una mayor pérdida para el desarrollo humano.

La puntuación media global en el Índice de Desigualdad de Género es 0,451. La cifra refleja una pérdida porcentual de 45,1% en los avances obtenidos en las tres dimensiones a causa de la desigualdad de género. Las medias regionales van desde 12,6% entre los Estados miembros de la Unión Euroea, hasta casi 57,8% en África Subsahariana. A nivel de país, las pérdidas atribuibles a la desigualdad de género oscilan entre 2,1% en Eslovenia a 73,3% en Yemen. África Subsahariana, Asia meridional y los Estados árabes sufren las mayores pérdidas por cuestiones de desigualdad de género (57,8%, 53,9% y 54,6%, respectivamente).

El Índice de Desigualdad de Género se basa en datos incluidos en las principales bases de datos públicas internacionales: la tasa de mortalidad maternal del Grupo Interagencial para la estimación de la Mortalidad Materna (MMEIG) de Naciones Unidas, la OMS, UNICEF, UNFPA y el Banco Mundial; la tasa de partos adolescentes del World Population Prospects del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas, las estadísticas sobre escolarización de los cuadros de logros de escolarización del Instituto de Estadísticas de la UNESCO y el conjunto de datos Barro-Lee, representación parlamentaria de la Unión Parlamentaria Internacional, y la participación en el mercado laboral a través de la 7ª edición de Indicadores Clave del Mercado de Trabajo (KILM) de la Organización Internacional del Trabajo.

Es verdad que los indicadores de salud reproductiva utilizados en el Índice de Desigualdad de Género no tienen indicadores equivalentes para los hombres. En esta dimensión, la salud reproductiva de las niñas y las mujeres se compara a lo que deberían ser objetivos sociales, es decir, que no haya muertes maternales ni embarazos de adolescentes. La razón es que la maternidad refleja la importancia que la sociedad le confiere a la función reproductiva de las mujeres. La maternidad temprana, medida por la tasa de partos adolescentes, está asociada con mayores riesgos para la salud de las madres y de los bebés. Asimismo, las madres adolescentes suelen quedar excluidas de la educación y se ven obligadas a desempeñar labores de perfil bajo.

Solo 1 de los 152 países incluidos en el Índice de Desigualdad de Género tienen una cuota de representación parlamentaria de mujeres igual a cero. Debido a que la forma funcional es multiplicativa, hemos sustituido el valor cero por un 0,1% para poder hacer los cálculos. La razón es que aunque no exista representación femenina en el parlamento, tienen cierta influencia política. La clasificación relativa del país es sensible a la elección del valor de sustitución. La representación parlamentaria femenina más baja observada distinta a cero ha sido el 0,7% de Yemen.

No, no ha habido cambios en el método de cálculo. Al igual que el IDH de 2011 y 2013, la tasa de mortalidad maternal entra en el IDH dividida por 10, lo cual afecta a los valores del Índice de Desigualdad de Género, que teóricamente debería estar entre 0 y 1. Este hecho se corrige normalizando la tasa de mortalidad maternal dividiéndola entre 10. Esta intervención ha reducido en general los valores del Índice de Desigualdad de Género. Para facilitar la comparación, se ha calculado una tendencia del Índice de Desigualdad de Género según unas series de datos temporales consistentes. Vea: Tendencias del Índice de Desigualdad de Género (2000-2013).

El Índice de Desigualdad de Género desvela las disparidades de género en salud, empoderamiento y mercado laboral para casi 152 países. Puede ayudar a los gobiernos y otros organismos a comprender las brechas existentes entre mujeres y varones. Índice de Desigualdad de Género, al igual que otros índices compuestos globales, está limitado por la necesidad de la comparabilidad internacional, pero se puede adaptar rápidamente para utilizarlo a nivel nacional y local.