Terra.com
Así lo pone de manifiesto el Informe sobre el
Desarrollo Humano en Asia y el Pacífico 2006 del Programa de la ONU
para el Desarrollo (PNUD) difundido hoy, en donde se señala que los
gobiernos de la zona deben concebir medidas que aseguren que la
liberalización de esos mercados genera puestos de trabajo y promueve el
desarrollo humano.
'El comercio y la
expansión no deben ser un fin en sí mismos sino, simplemente, medios
que conduzcan al combate de la pobreza y de las privaciones', afirmó en
la presentación del documento en Ginebra el director de operaciones del
PNUD para Asia-Pacífico, Hafiz Pasha.
Los
autores apuntan que aunque en los últimos quince años la cuota de esos
países en el comercio global casi se ha duplicado, hay una 'preocupante
tendencia al crecimiento sin empleo' y mientras que en los ochenta se
crearon 337 millones de empleos, durante los noventa apenas se
registraron 176 nuevos millones de puestos.
Sin
embargo, 'Asia y el Pacífico se están revelando no sólo como la fábrica
del mundo, sino también como su servicio de gestión, debido al
dinamismo que han adquirido allí los negocios de contratación externa',
dijo Pasha.
Ese sector ha pasado de
generar 570.000 millones de dólares en 2002 a 1,2 billones en 2006,
mientras que el volumen de otro servicio como el turismo, de menos del
10 por ciento del tráfico global en los cincuenta, en 2004 abarcó el 40
por ciento.
Los expertos señalan el
potencial de ambas actividades para mejorar la vida de las personas,
pero advierten de que se ha abandonado la agricultura aunque de ella
depende la gran mayoría de los pobres de la región, y de que en países
que tradicionalmente tenían excedentes agrícolas, como Filipinas y
China, presentan ahora un déficit alimentario neto.
Los
especialistas también indican que aunque el levantamiento en 2005 de
las cuotas restrictivas sobre la confección y el textil ha beneficiado
a algunos de los mayores productores de Asia y el Pacífico, como China
e India, 'siguen existiendo grandes vulnerabilidades para los más
pequeños y menos competitivos'.
Para
enmendar parte de los efectos que esos desequilibrios producen en la
población, en el informe se propone utilizar la acumulación de reservas
de divisas de la zona, que ascienden a 1.800 millones de dólares, para
financiar las inversiones necesarias en servicios públicos e
infraestructura.
En esa misma línea se
sugiere además un programa que aboga por la necesidad de invertir en
favor de la competitividad, adoptar políticas comerciales e
industriales estratégicas que eviten una apertura demasiado temprana o
apostar por el desarrollo rural.
Combatir
el crecimiento sin empleo, preparar un régimen fiscal que garantice que
los impuestos sean equitativos, mantener los tipos de cambio estables,
promover la cooperación regional y proseguir con una política
multilateral, completan las propuestas de los especialistas del PNUD
para Asia-Pacífico.
Vovler a la lista <<<<<