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Informe sobre desarrollo humano - Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)

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Entendiendo el DH  Redes IDH   Febrero 2007   Número 5

Frances Stewart HD Insights
¿De qué manera el Conflicto debilita el Desarrollo Humano?

Frances Stewart
Queen Elizabeth House, Universidad de Oxford


Desarrollo humano y conflictos

Ocho de los diez países con el IDH más bajo han experimentado conflictos durante las dos décadas pasadas. Un Desarrollo Humano (DH) débil – especialmente cuando existen agudas desigualdades horizontales (HIs) – hacen que los países sean más propensos a enfrentar conflictos. De ahí que puede surgir un círculo vicioso en el cual los conflictos empeoren el Desarrollo Humano y un Desarrollo Humanos débil y excluyente de lugar a mayores conflictos (este tema enfatizará lo anteriormente mencionado).

¿En qué forma el conflicto impacta al desarrollo humano?

Los conflictos violentos tienen un extenso impacto negativo en el DH a lo largo de las generaciones – no solamente en los tres componentes del Índice de Desarrollo Humano (expectativa de vida, ingresos y educación) sino también en mayor dimensión las capacidades, notablemente en la seguridad humana y más generalmente en las libertades del ser humano. La mayor parte de los costos humanos y económicos de la guerra no son el resultado directo de muertos y heridos en el campo de batalla, sino indirectamente de la pérdida de sus medios de vida ocasionada por el trastorno de la economía y de la sociedad. Los conflictos debilitan el desarrollo humano:

  • Interrumpen las actividades económicas, como resultado de una compleja combinación de destrucción de la infraestructura económica, degradación del medio ambiente, empeoramiento de las comunicaciones, menor inversión, mercados de exportación y de ingresos restringidos en la tasa de cambio de la moneda, todo esto reduce el crecimiento económico, y por lo tanto los derechos económicos de las personas.
  • Un bajo crecimiento y una administración debilitada reduce los ingresos tributarios y consecuentemente los recursos para financiar servicios sociales. Estos también sufren por la pérdida de mano de obra debido a que la mano de obra calificada emigra. Consecuentemente, los derechos sociales también sufren una caída.
  • Las guerras pueden llevar a hambruna como resultado de la interrupción de suministros y/o a un alza en los precios de los alimentos. Las hambrunas de Sudan en la década de 1980 y nuevamente en 1998, y la hambruna en Etiopía en el año 1984 en la cual murieron millones de personas, son un ejemplo de estas experiencias.
¿Cuál es el alcance del impacto?

El impacto exacto del conflicto varia enormemente en los diferentes países y dentro de los países. Con frecuencia, los grupos sociales, políticos y económicos excluidos, incluyendo las mujeres, son los más vulnerables a estos impactos. Las variaciones dependen de la naturaleza de la guerra, sea que ésta hace furor en todo el país o está confinada a solamente una parte:

  • La naturaleza de la economía – cuán flexible es la economía o si se pueden rápidamente encontrar substitutos a los productos que previamente se producían o importaban a través del sector formal de la economía;
  • La naturaleza del gobierno – sí éste se vuelve muy débil y no puede proporcionar servicios básicos, o si mantiene su capacidad de sustentar, o más aún de mejorar sus contribuciones al DH, o, si es fuerte, pero toma partido y deliberadamente priva de tales servicios a una parte de la población; y
  • La naturaleza de una respuesta internacional – sea que ésta continúe comercializando y suministrando crédito de manera de mantener las divisas, o introduciendo embargos estrictos.
¿Qué es lo que indica la evidencia?

Se encontró un impacto negativo del PIB per cápita en 13 de los 14 países que sufrieron los peores conflictos entre 1975 y 1995, con una considerable variación en magnitud. Las peores pérdidas se produjeron en guerras prolongadas y generalizadas. El análisis de regresión sugiere una pérdida anual de 2-2.5% durante la guerra y en los años inmediatamente posteriores, comparados con situaciones de no guerra. Los estudios de caso y análisis econométricos muestran un fuerte impacto negativo sobre la inversión. Se estima que el gasto para el desarrollo en Nepal tuvo una caída de un tercio entre 2001 – 2004.

  • En Mozambique, alrededor de dos tercios de los diques fueron destruidos, y casi 60% de las escuelas primarias fueron cerradas o destruidas.
  • En Uganda, a finales de la década de los 70, aproximadamente la mitad de los médicos y 80% de los farmacéuticos abandonaron el país.
  • El consumo calórico descendió por encima de 70% en los países más afectados por el conflicto, 1970-1995, descendiendo por debajo de 1.700 calorías por persona por día en Etiopía, Liberia, Mozambique, Sierra Leona, Somalia y Afganistán.
  • Se estima que el gasto público en salud y educación tuvo una caída en 10 de los 14 países afectados por la guerra (1970 – 1995), y por encima de un 40% en Angola, Liberia, Uganda, El Salvador e Irán.
  • La tasa de matriculación en escuelas primarias descendió sustancialmente en algunos países – notablemente en Angola y Mozambique
  • En Uganda, las muertes infantiles adicionales, comparadas con tendencias regionales no en tiempos de guerra, alcanzaron a más del 2% de la población en 1995. Las estimaciones econométricas a lo largo de los países, muestran un incremento de la Tasa de Mortalidad Infantil (TMI) de 13% durante una guerra civil de cinco años. Mas aún, alguna evidencia de estudios de caso sugiere incrementos en las Tasas de Mortalidad Adulta, que algunas veces sobrepasan los incrementos de la TMI.
¿Cuál debería ser la respuesta política?

Una implicación importante de los sustanciales costos indirectos del conflicto violento, es que las políticas podrían tener la capacidad de reducir sustancialmente los costos si fueran diseñadas apropiadamente, aún cuando el conflicto esté en curso.

La comunidad internacional generalmente aporta poco al desarrollo durante el conflicto, enfocándose al alivio humanitario. Frecuentemente agrava la situación aplicando embargos comerciales y recortes en la asistencia. Este es un grave error. El Desarrollo Humano puede ser protegido, inclusive promovido, aún durante las guerras. Se requieren políticas para:

  • Ayudar a evitar el retroceso macroeconómico evitando embargos y proporcionando asistencia y crédito;
  • Apoyar al gobierno (o autoridades alternativas) con asistencia financiera y técnica para permitir una provisión continúa de servicios básicos, especialmente para salud;
  • Supervisar la situación alimentaria, buscando señales tempranas de deficiencias, tanto en la oferta como en la demanda; en el primer caso la provisión de ayuda alimentaria es apropiada; en el segundo el asegurar que la gente tenga acceso adecuado a dinero en efectivo para comprar alimentos (por ejemplo, mediante esquemas de empleo o transferencias de efectivo);
  • Es preferible proporcionar asistencia a las poblaciones – particularmente alimentos y servicios de salud – en los lugares donde habitan regularmente y no en campos. Una vez que las personas se movilizan a campos, ya no pueden realizar actividades agrícolas o participar en otras actividades generadoras de ingresos, por lo tanto, agravando las consecuencias negativas del conflicto en la actividad productiva y en la distribución;
  • Casi siempre es preferible – a no ser que hubiera un a declinación catastrófica en la producción de alimentos – proporcionar derechos financieros en vez de ayuda alimentaria debido a que esto incrementa el poder adquisitivo local y distribuye los ingresos de los agricultores locales, en tanto que la provisión de asistencia alimentaria deprime los mercados locales, diseminando las carencias.
Algunas fuentes generales

1. Collier, P. 1999. On the economic consequences of civil war. Oxford Economic Papers, 51(1): 168-183.
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2. Franche, Marc-Andre. 2004. Conflict Prevention Guidance Note. NHDR Occassional Paper Series. New York: UNDP/HDRO.
Haga clic aqui
3. Guha-Sapir, D. & Forcella, E. 2002. Mortality risks in recent civil conflicts: a comparative analysis. Brussels: Centre for Research on the Epidemiology of Disasters.
Haga clic aqui
4. Hoeffler, A. & Reynal-Querol, M. 2003. Measuring the costs of conflict. Oxford: Centre for the Study of African Economies.
Haga clic aqui
5. Imai, K. & Weinstein, J. 2000. Measuring the economic impact of civil war, Center for International Development at Harvard University Working Papers: 51. Cambridge, Mass.
Haga clic aqui
6. Ra, S. & Singh, B. 2005. Measuring the economic costs of conflict: the effect of declining development expenditures. Manila: Asian Development Bank.
Haga clic aqui
7. Stewart, F., Huang, C., & Wang, M. 2001. Internal wars: an empirical overview of the economic and social consequences. In F. Stewart & E. V. K. Fitzgerald & a. Associates (Eds.), War and Underdevelopment, Vol. One. Oxford: OUP.
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Nota: Entendiendo el DH son las contribuciones de los miembros de la red y no necesariamente representan el punto de vista del PNUD.


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