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Las dimensiones faltantes en materia de pobrezaSabina Alkire y Emma Samman, Oxford Poverty and Human Development Initiative |
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¿Por qué nos referimos a las “dimensiones faltantes” al hablar de la pobreza?Si entendemos que el desarrollo es el proceso para ampliar las libertades que las personas valoran y que tienen motivos para valorar (Sen 1990), un aspecto básico para evaluar estas libertades es que todas se midan para la misma persona o el mismo hogar de una manera consistente y comparable a lo largo del tiempo y del espacio. Los análisis multidimensionales de la pobreza destacan la existencia de varias dimensiones pertinentes a ella, tales como la educación, la malnutrición y la igualdad entre los géneros, y de indicadores adecuados. Sin embargo, la falta de buenos datos, en ámbitos elementales y a nivel de personas y de hogares, que se puedan comparar internacionalmente suscita dificultades fundamentales para estudios de desarrollo humano y pobreza multidimensional. Los objetivos de desarrollo del Milenio (ODM) captan el carácter multidimensional de la pobreza; ¿para qué se necesita algo más?La campaña en pro de los ODM ha identificado y abogado claramente por la recopilación de datos y la presentación de informes sobre 49 indicadores. Estos datos enriquecen notablemente los análisis del desarrollo humano, lo cual representa un avance que se aplaude con toda razón. No obstante, los indicadores de los ODM, por muy importantes que sean, no abarcan todas las dimensiones fundamentales del desarrollo humano ni, al decirlo claramente, las de la seguridad humana ni los derechos humanos. Estos indicadores excluyen temas tales como la seguridad contra la violencia, la potenciación y el empleo. ¿Qué dimensiones podrían explorarse para desarrollar un entendimiento más amplio de la pobreza en capacidades?El estudio Voces de los Pobres (Narayan-Parker y otros, 2000) encontró que los pobres valoraban el empleo, la dignidad, la “libertad de elección y acción” y la “tranquilidad de espíritu”. Sen ha llamado la atención repetidamente acerca de las personas como agentes activos. El también aborda la capacidad de las personas de vivir sin vergüenza, una dimensión que emerge en la literatura sobre el VIH/SIDA y la exclusión social. La Iniciativa de Oxford sobre la Pobreza y Desarrollo Humano (OPHI, por sus siglas en inglés) hizo uso de esta literatura y del trabajo de muchos otros autores que han planteado observaciones semejantes con respecto a dimensiones sumamente importantes para las cuales existen pocos datos disponibles. OPHI (2007a, b) y Akire (próximo) han identificado cinco áreas clave en las cuales existen datos insuficientes en los ámbitos de personas y hogares y han propuesto listas breves de indicadores para medir cada uno de ellos:
El último tema, el bienestar psicológico y sujetivo no se considera una dimensión de la pobreza y existe duda acerca de hasta qué punto las personas que carecen de esta dimensión puedan ser consideradas como pobres y acerca de su pertinencia en políticas. Al mismo tiempo, parece ser un área importante que merece ser estudiado en el futuro, así como una en la cual “faltan” datos adecuados. ¿Es esta dimensión útil y factible?La OPHI propone que las encuestas internacionales de temas múltiples comparables incluyan una serie de módulos para medir dimensiones importantes, pero no normativas, del desarrollo. Estos módulos, si son “livianos” y se estructuran bien, pueden incidir en las políticas, por lo menos en base a tres razones. Primera, las dimensiones faltantes son discutiblemente importantes de manera intrínseca. Segunda, estas dimensiones pueden ser instrumentos de alto impacto en el desarrollo humano y el controlarlas podría bloquear o retrasar la reducción de la pobreza en otras dimensiones. Cada una de estas dimensiones parece estar interrelacionada, de manera causal y compleja, con otros aspectos de la pobreza. Tercera, las medidas multidimensionales de pobreza pueden iluminar mejor ciertas cuestiones, por ejemplo con el establecimiento de objetivos y la distribución de la pobreza aguda, si los datos son agregados primero entre las dimensiones y segundo entre las personas. Esto genera un argumento a favor de recopilar datos de la misma encuesta o de encuestas que se pueden comparar en el ámbito individual; de ahí el énfasis en las encuestas dirigidas a personas y a hogares. Es más, esta iniciativa es factible dado que existen varias actividades que ya exploran la forma de medir las capacidades y las funcionalidades en estas cinco áreas. La OPHI se ha fundamentado en tales iniciativas, y procura apoyarlas. Más generalmente, una profusión de investigaciones acerca de indicadores no normativos en años recientes, particularmente en salud y en psicología, pueden brindar información sobre la selección de indicadores técnicamente exactos y transculturalmente comparables. Además, los principales instrumentos de encuestas utilizados por organismos internacionales comprenden varios módulos en torno a diferentes temas; los módulos adicionales que se proponen son cortos y se han diseñado para adecuarse a este formato. ¿En qué forma representarán los indicadores a las dimensiones seleccionadas?Se utilizaron los siguientes criterios para seleccionar indicadores adecuados para su inclusión en los módulos propuestos de encuestas. Primero, los indicadores debían ser comparables internacionalmente. Esto es particularmente importante puesto que existe una escasez de información disponible en indicadores comparativos de las “dimensiones faltantes”. Segundo, los indicadores buscan evaluar no solamente los aspectos instrumentales, sino también los intrínsecos de las dimensiones propuestas. Tercero, fue esencial seleccionar indicadores de políticas relevantes que pudieran ser capaces de identificar cambios en las dimensiones a lo largo del tiempo. Cuarto y crucialmente, la selección de indicadores se basa en la experiencia con ciertos indicadores hasta la fecha, es decir, cuan frecuentemente se han probado estos indicadores en el terreno y se ha encontrado que son medidas adecuadas para propósitos de investigación. Los indicadores basados en la percepción se han utilizado con menos frecuencia en encuestas nacionales representativas, pero han estado sujetos a pruebas psicométricas en búsqueda de confiabilidad y validez; sin embargo, se deben examinar a fondo estos indicadores, particularmente en el contexto de los países más pobres. ¿Cómo debe proseguir esta iniciativa?Para cada una de las cinco dimensiones, OPHI (2007b) ha formulado módulos livianos (8 a 10 minutos) que podrían añadirse a los instrumentos de encuesta existentes y ser implementados por encuestadores capacitados en forma estándar. El resultado final fue un juego de 5 a 8 indicadores para cada categoría. En lo que respecta al juego completo de indicadores y módulos, ver: http://www.ophi.org.uk. Cualquier comentario o sugerencia serán bienvenidos puesto que continuamos examinando, revisando y mejorando este trabajo de manera crítica. También agradecemos escuchar de grupos que deseen llevar estos módulos al terreno. Las encuestas de personas o de hogares comparables internacionalmente son representativas nacionalmente, se encuentran en el centro de esta iniciativa, debido a la escasez y profundidad de la cobertura, de la posibilidad de comparar datos acerca de las dimensiones propuestas con datos que ya han sido recolectados; y la capacidad de alimentar directamente la investigación acerca de políticas relevantes. Con relación a lo que se menciona más arriba, la capacidad de comparar nuevos datos con los ya existentes en personas es fundamental para el éxito de la iniciativa. Los indicadores y cuestionarios propuestos para representar las cinco dimensiones son solamente el primer paso de este proceso que continuará para incluir el examen crítico y las pruebas de los indicadores y preguntas con datos cualitativos y cuantitativos, investigación acerca de su valor agregado y su contribución y los esfuerzos para facilitar su inclusión (cuando estén adecuadamente perfeccionados) en varios instrumentos de recolección de datos. Se espera que este trabajo proporcione una contribución sobresaliente, no solamente para medir la pobreza, sino para crear un marco para la investigación y la pobreza que reducirá la pobreza, tal como es descrita por los pobres. Referencias1. Alkire, Sabina (Forthcoming), "The Missing Dimensions of Poverty Data: Introduction to Symposium", Oxford Journal of Development Studies. 2. Diprose, Rachael (2007), Safety and security: A proposal for internationally comparable indicators of violence. OPHI Working Paper no. 1. 3. Ibrahim, Solava and Sabina Alkire (2007), Agency and Empowerment: A proposal for internationally comparable indicators. OPHI Working Paper no. 4. 4. Lugo, Maria Ana (2007), Employment: A proposal for internationally comparable indicators. OPHI Working Paper no. 2. 5. Narayan-Parker, D., Chambers, R., Shah, M.K. & Petesch, P., 2000. Voices of the Poor: Crying Out for Change. New York, N.Y.: Published for the World Bank, Oxford University Press. 6. OPHI (2007a), Missing Dimensions of Poverty Data: Background Information on the Indicators and Survey Modules. 7. OPHI (2007b), Missing Dimensions of Poverty Data: A Proposal for Internationally Comparable Indicators. 8. Samman, Emma (2007), Psychological and subjective wellbeing: A proposal for internationally comparable indicators. OPHI working paper no. 5. 9. Sen, A. K. (1990) Development as Capability Expansion, in: K. Griffin and J. Knight (Eds.), Human Development and the International Development Strategy for the 1990s, London: MacMillan. 10. Zavaleta, Diego (2007), The ability to go about without shame: A proposal for internationally comparable indicators on shame and humiliation. OPHI Working paper no. 3. Nota: Entendiendo el DH es una contribución de los miembros de la red y no necesariamente representa la opinión del PNUD. |
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