Erradicar la pobreza en todo el mundo es más que un imperativo moral: es una posibilidad concreta. Ése es el mensaje más importante del Informe sobre Desarrollo Humano 1997. La humanidad cuenta con los recursos y el conocimiento técnico para crear un mundo sin pobreza en menos de una generación.
El Informe se centra no sólo en la pobreza de ingresos, sino también en la pobreza desde una perspectiva de desarrollo humano; la pobreza concebida como la negación de elecciones y oportunidades para vivir una vida digna. Las estrategias que propone el Informe van más allá de la redistribución de los ingresos, ya que contemplan acciones en áreas que se ocupan de la igualdad de género, el crecimiento económico de los pobres, la globalización y la gestión democrática del desarrollo.
Erradicar la pobreza implica: