Derechos Humanos y Desarrollo Humano
Universidad Candido Mendes, Río de Janeiro, Brasil
9-10 de octubre de 2000
Introducción
Más de 300 importantes académicos, legisladores y activistas destacados del ámbito del desarrollo y los derechos humanos se reunieron en la Universidad Candido Mendes de Río de Janeiro, en el marco del Segundo Foro Mundial sobre Desarrollo Humano (9-10 de octubre de 2000). El objetivo de la convocatoria era discutir y analizar las repercusiones del Informe sobre Desarrollo Humano 2000: Derechos humanos y desarrollo humano.
El informe, centrado en los derechos humanos y el desarrollo humano, sirvió como estímulo para que los participantes pudieran identificar nuevas áreas de investigación y sugerir cambios en las políticas, con el fin de poner en práctica las propuestas principales del Informe en todo el mundo. El Foro fue organizado por la Oficina encargada del Informe sobre Desarrollo Humano y el PNUD en Brasil, en colaboración con la Canadian International Development Agency.
El evento fue organizado con el propósito de ampliar las fronteras de la investigación sobre el desarrollo humano y el debate acerca de las políticas pertinentes. Mediante sesiones plenarias y mesas redondas simultáneas, los participantes debatieron y analizaron el Informe sobre Desarrollo Humano 2000, identificaron nuevas áreas de investigación que aún deben ser exploradas y propusieron cambios en las políticas con el fin de implementar las propuestas principales del informe. Los temas más importantes de las sesiones fueron las relaciones entre los derechos humanos y el desarrollo humano (incluso la responsabilidad empresarial), las desigualdades mundiales, las estrategias nacionales y regionales para promover el desarrollo humano y las mediciones del desarrollo humano.
Otros temas secundarios analizados en el Foro fueron las tendencias de desarrollo humano en Brasil, los derechos humanos y las estadísticas, la maquinaria internacional de derechos humanos: los desafíos y las perspectivas futuras, la democracia en América Latina, la legitimación de los derechos humanos en el marco del desarrollo, el fomento de los derechos económicos, sociales y culturales: la responsabilidad de los agentes estatales y no estatales, la liberalización, la pobreza y las desigualdades: América Latina y el Caribe en el decenio de 1990, el enfoque basado en los derechos fundamentales del sistema de las Naciones Unidas: lecciones desde la práctica y estrategias para reducir la desigualdad y la pobreza.
Entre los oradores estuvieron Marco Maciel, vicepresidente de Brasil; Enrique Iglesias, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo; Leif Pagrotsky, Ministro de Comercio de Suecia; Kenneth Roth, director ejecutivo de Human Rights Watch y Ann Pettifor, directora de la coalición Jubileo 2000 en el Reino Unido.
Al cierre del Foro Mundial, los Informes Nacionales sobre Desarrollo Humano producidos en Armenia, Bolivia, Brasil, Bulgaria, Burkina Faso, Chile, China, Costa Rica, Egipto, Letonia, El Líbano, Mozambique y Filipinas fueron premiados por su calidad sobresaliente.
Acerca del Foro
Más de 300 importantes académicos, legisladores y activistas destacados en el ámbito del desarrollo y los derechos humanos se reunieron en la Universidad Candido Mendes de Río de Janeiro, en el marco del Segundo Foro Mundial sobre Desarrollo Humano (9-10 de octubre de 2000). Entre los prominentes oradores estuvieron: Marco Maciel, vicepresidente de Brasil; Luis Filipe Marques Amado, Secretario de Estado para Asuntos Exteriores de Portugal; Ann Pettifor, directora de la coalición Jubileo 2000 en el Reino Unido (un movimiento que aboga por la cancelación de la deuda de los países más pobres del mundo); Enrique Iglesias, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo, quien pronunció el discurso en memoria de Mahbub Ul Haq; Leif Pagrotsky, Ministro de Comercio de Suecia; Kenneth Roth, Director Ejecutivo de Human Rights Watch; Kamal Hossain, Relator Especial de las Naciones Unidas para Afganistán; Nancy Birdsall, Asesora Especial del Administrador del PNUD; Elena Martínez, directora del PNUD para América Latina y el Caribe y Sakiko Fukuda-Parr, directora de la Oficina encargada del Informe sobre Desarrollo Humano (HDRO del PNUD).
El Foro fue organizado por la Oficina encargada del Informe sobre desarrollo humano (HDRO) del PNUD y la Oficina del PNUD en Brasil, en colaboración con Carnegie Council on Ethics and International Affairs, Latin American Caribbean Economics Association (LACEA) y la Universidad Candido Mendes, además de la ayuda financiera de la Canadian International Development Agency (CIDA).
Participantes
El discurso de apertura del Foro estuvo a cargo de Marco Maciel, vicepresidente de Brasil, quien dio la bienvenida a los participantes y señaló que Brasil recibió al Segundo Foro Global sobre Desarrollo Humano con mucha satisfacción debido a su importancia, ya que constituye uno de los principales objetivos de gobierno del presidente Fernando Enrique Cardoso y forma parte de la agenda política del país. El vicepresidente indicó que el gobierno de Brasil es consciente de que el desarrollo humano es un componente indispensable y esencial del proceso democrático y que se ha convertido en una cuestión que actualmente trasciende las fronteras ideológicas e incluso, los confines de la política.
En un discurso muy franco que promovió el libre comercio como instrumento para moldear la globalización, el Ministro de Comercio de Suecia Leif Pagrotsky recalcó que los líderes políticos de los países ricos tienen la responsabilidad principal de desarrollar políticas y tomar iniciativas “para combatir la exclusión de los países en desarrollo”. “Debemos sostener argumentos sinceros y fundar nuestras decisiones en la solidaridad. Ese es nuestro imperativo moral, pero también es nuestro genuino interés. Deseo que la Unión Europea asuma un liderazgo mundial”.
Pagrotsky agregó que la retórica del libre comercio a menudo no se corresponde con las acciones. Los países ricos sostienen que el libre comercio es muy bueno cuando se trata de bienes y servicios producidos por sus empresas, pero no son tan entusiastas cuando se trata de los productos de los países en desarrollo. “La Unión Europea”, indicó, “es un ejemplo de este comportamiento, ya que la retórica del libre comercio incluye la agricultura, los productos textiles y la indumentaria, pero la toma de decisiones y las acciones políticas toman un rumbo distinto”.
El ministro sueco también declaró que está comprometido con el desarrollo de la “coherencia” nacional, que supone tratar de resolver las incoherencias entre los intereses de los sectores comerciales, de desarrollo y sociales, en lo que respecta a las políticas comerciales. Como respuesta a una pregunta, el ministro opinó que no hay demasiadas esperanzas de que surja un movimiento de políticas anticompetitivas y que hay escasas probabilidades de volver a negociar el acuerdo de la Organización Mundial del Comercio sobre derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio (ADPIC). No obstante, admitió que es más probable que se pueda interpretar y aplicar en forma más flexible. Como parte de su llamamiento a los países ricos para que pongan en práctica lo que pregonan, el ministro Pagrotsky finalizó diciendo que la globalización debe funcionar tanto para los países pobres como para los ricos, y que estos últimos deben eliminar las barreras que restringen las importaciones desde los países en desarrollo.
“Los derechos humanos y las políticas económicas: la intersección entre los derechos humanos y las políticas económicas fue un tema central que varios oradores abordaron en repetidas ocasiones”, indicó Sakiko Fukuda-Parr, directora de la Oficina encargada del Informe sobre desarrollo humano del PNUD, “y todos ellos subrayaron que los derechos humanos deben proporcionar un marco de control de las políticas económicas para que promuevan el desarrollo humano en lugar de menoscabar el bienestar, la dignidad y la libertad de las personas”. Esta idea se puso de manifiesto en el trabajo titulado “Promoción de los derechos económicos, sociales y culturales: obligaciones de los actores del sector público y responsabilidad de los actores del sector privado” presentado por Asbjørn Eide del Instituto Noruego de Derechos Humanos, en las intervenciones de Steven Marks de la Universidad de Harvard, EE. UU. y en el discurso de apertura de Ann Pettifor, directora de la coalición Jubileo 2000. Tras calificar a los derechos humanos como un “andamiaje” para la gobernabilidad económica internacional, la oradora puso énfasis en el fundamento moral que subyace en la condonación de la deuda y comparó el trato que reciben actualmente los países deudores con aquel que se les daba a los deudores encerrados en prisiones especiales en la Gran Bretaña del siglo XIX.
Los oradores también señalaron que los derechos humanos aportan justicia y responsabilidad al desarrollo, un concepto especialmente subrayado por Sakiko Fukuda-Parr y Kamal Hossain. Hossain agregó que los derechos humanos empoderan a las personas y el director ejecutivo de Human Rights Watch, Kenneth Roth, coincidió plenamente con esta idea.
Vitit Muntarbhorn, el representante de la Universidad Chulalongkorn de Bangkok que presentó el informe titulado “Derechos humanos y desarrollo humano: el caso de Tailandia” y Siddiquir Osmani, miembro de la Universidad de Belfast, añadieron que es preciso incluir los derechos humanos en los procesos de desarrollo y en el proceso de formulación de políticas.
Un panel sobre América Latina y el Caribe, presidido por Enrique Ganuza de la Universidad de Chile, presentó documentos en los que se analizaron los diversos efectos de la liberalización económica en Argentina, Brasil, Chile y Jamaica. Entre tanto, el panel de Desigualdad en la distribución de los ingresos presidido por Nancy Birdsall, asesora especial del Administrador del PNUD, incluyó tres trabajos de investigación recientes. El primer informe elaborado por Francisco Ferreira de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro analizó la interacción entre las desigualdades en términos de riqueza, educación y política. Miguel Székely, representante del Banco Interamericano de Desarrollo, presentó un documento en el que se analizaron políticas en materia de desigualdad y liberalización, reforma económica y diferencias salariales en América Latina. Finalmente, Ernesto Pernia del Banco Asiático de Desarrollo, analizó el índice de crecimiento económico de los pobres y de desigualdad en la distribución del ingreso en Asia. En el mismo panel de debate, Thomas Pogge de la Universidad de Columbia planteó el análisis filosófico moral de la excesiva carga que se les atribuye a los compatriotas en la evaluación de sus obligaciones para ayudar a otros a salir de la pobreza por sus propios medios.
Los participantes también examinaron la nueva iniciativa de Brasil contra la pobreza, que utiliza el análisis de desarrollo humano en sus políticas provinciales y municipales. El “Programa de Brasil para la pobreza”, un programa de varios miles de millones de dólares anunciado recientemente, emplea adecuadamente las herramientas analíticas de desarrollo humano para la formulación del programa. Este programa, denominado Índice de desarrollo humano 14, está dirigido a las provincias y los municipios de las provincias donde se registra un índice de desarrollo humano bajo.
Ceremonia de premios NHDR
Durante el Segundo Foro Mundial sobre Desarrollo Humano se anunciaron los primeros Premios anuales al Desarrollo Humano. En la lista de menciones del Foro se incluyeron trece oficinas del PNUD de distintos países de las cinco regiones del PNUD. Varios representantes de las oficinas nacionales hablaron durante las sesiones plenarias de cierre del Foro acerca del valor de ser reconocidos por la sede del PNUD por su trabajo en los Informes Nacionales sobre Desarrollo Humano.
“Durante el último decenio, aproximadamente 350 informes nacionales, subnacionales y regionales han sido elaborados por más de 125 países. El propósito de los premios es destacar el análisis de políticas y las iniciativas de fomento sobresalientes e innovadoras de los países donde se ejecuta el PNUD, a través de la preparación y la presentación pública de los Informes Nacionales sobre Desarrollo Humano”, señaló Sakiko Fukuda-Parr.
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