OIDH
Según el Informe sobre Desarrollo Humano 2009, la esperanza de vida puede diferir en hasta 30 años
Bangkok, 5 de octubre de 2009—Aunque muchas áreas han registrado avances en los últimos 25 años, sigue habiendo desigualdades inaceptables en el bienestar humano en los países desarrollados y en desarrollo, según lo que revela el Índice de Desarrollo Humano (IDH) publicado hoy como parte del Informe sobre Desarrollo Humano 2009. El Índice de este año, un indicador sinóptico del bienestar humano que combina medidas de esperanza de vida, alfabetismo, matriculación escolar y PIB per cápita, fue calculado para 182 países y territorios, la cobertura más extensa hasta la fecha.
“A pesar de haber conseguido mejoras significativas, los avances han sido dispares”, sostiene Jeni Klugman, directora del informe. “Muchos países sufrieron retrocesos en los últimos decenios como resultado de depresiones económicas, crisis relacionadas con conflictos y la epidemia de VIH/SIDA; todo ello incluso antes de que se hicieran sentir los efectos de la actual crisis financiera mundial”, agrega, “puesto que los datos más recientes comparables entre los países se refieren al año 2007”.
El Informe sobre Desarrollo Humano es una publicación independiente encargada y publicada todos los años por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que aborda los desafíos mundiales más urgentes. Este año, titulado Superando barreras: movilidad y desarrollo humanos, ha sido traducido a más de 12 idiomas y publicado en muchos países a lo largo del mundo.
Nuevas clasificaciones
Los países que ocupan los tres primeros lugares del IDH son, en orden descendente, Noruega, Australia e Islandia. Francia se integró nuevamente al grupo de los primeros 10 países después haber estado fuera un año, mientras que Luxemburgo quedo desplazado de este grupo.
Cinco países subieron tres o más posiciones en comparación con el año 2006: China, Colombia, Francia, Perú y Venezuela, en gran medida gracias a aumentos en el ingreso y en la esperanza de vida y, en el caso de China, Colombia y Venezuela, también debido a mejoras en la educación.
Hubo grandes cambios generales en las posiciones de los países: 50 países cayeron una o más posiciones respecto de su ubicación en 2006 y un número similar subió en la clasificación, aunque la mayoría en no más de dos puestos. En África subsahariana, por ejemplo, Ghana avanzó dos lugares (debido a logros en educación), mientras que Chad, Mauricio y Swazilandia retrocedieron dos puestos. Siete naciones cayeron más de dos lugares: Luxemburgo, Malta, Ecuador, Líbano, Belice, Tonga y Jamaica.
Los países que ocuparon los tres últimos lugares en el IDH de este año son, en este orden, Níger, Afganistán (incluido por primera vez desde 1996) y Sierra Leona, respectivamente. En otras palabras, un niño nacido en Níger puede esperar vivir apenas algo más de 50 años, esto decir, 30 años menos que uno nacido en Noruega. Por otra parte, las diferencias en el ingreso per cápita son enormes: por cada dólar de ingreso devengado por una persona en Níger, se ganan 85 dólares de EE. UU. en Noruega.
Klugman subraya que debido a las revisiones y actualizaciones de los datos, el IDH suele sufrir ajustes; por consiguiente, recomienda a los lectores no comparar el IDH de este año con los índices publicados en informes anteriores. Más bien, la sugerencia es referirse directamente al informe de 2009, ya que éste contiene datos actualizados desde 1980.
Grandes diferencias
El Informe sobre Desarrollo Humano de este año incorpora una nueva categoría de países: aquellos con un IDH muy alto; según éste, las personas que viven en países clasificados con un desarrollo humano más alto pueden esperar mejor educación, una vida más prolongada y mayores ingresos. Por ejemplo, el ingreso per cápita fluctúa entre menos de 1.000 dólares de EE. UU. en los países de IDH bajo a más de 37.000 dólares de EE. UU. en los países de IDH muy alto.
Las diferencias en la esperanza de vida y los niveles de instrucción también son asombrosas. Por ejemplo, un niño que nace en un país de IDH bajo puede esperar vivir sólo un poco más de 50 años, esto es, 17 años menos que si hubiera nacido en un país de IDH medio y 30 años menos que en uno de desarrollo humano muy alto. Uno de cada cinco adultos de los países de IDH medio y uno de cada dos de los de IDH bajo son analfabetos, situación muy poco frecuente en otros lugares.
Tendencias a largo plazo
A partir de 1980, las tendencias en el IDH muestran avances notorios en materia de desarrollo humano, con mejoras promedio de 15% en las puntuaciones del IDH. Quienes más terreno han ganado son China, Irán y Nepal. No obstante, el progreso ha sido mucho más significativo en educación y salud en comparación con el ingreso.
“Si bien el cierre de la brecha en muchos de los indicadores de salud y educación constituye una buena noticia, la persistente desigualdad en la distribución del ingreso mundial es un problema que debiera preocupar a los encargados de formular políticas públicas y a las instituciones internacionales”, señala Jeni Klugman, quien advierte que estas tendencias se están analizando en profundidad para el informe 2010, el que marca el vigésimo aniversario de esta publicación.
El Informe sobre Desarrollo Humano: más allá del IDH
Más allá del IDH, el informe incluye cuadros sobre varias medidas del desarrollo humano, como tendencias demográficas, economía y desigualdad, además de educación y salud. También provee abundantes datos comparables internacionalmente que permiten a los usuarios identificar las características fundamentales del desplazamiento humano al interior de los países y más allá de sus fronteras.
“Estos cuadros entregan referencias básicas a periodistas, estudiantes, autoridades encargadas de formular políticas públicas e investigadores interesados en conocer más acerca de la función que desempeña la migración en el cambiante mundo actual”, indica Klugman.
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