OIDH
Bangkok, 5 de octubre de 2009 —La recesión mundial es una oportunidad para modificar las políticas migratorias, en especial para los trabajadores poco calificados, sostiene el Informe sobre Desarrollo Humano 2009, cuya presentación tuvo lugar hoy en esta ciudad.
El informe Superando barreras: movilidad y desarrollo humanos subraya que la migración interna e internacional puede mejorar sustancialmente el desarrollo humano de todos los involucrados, incluidos los migrantes, su familia y las comunidades de origen y de destino. Se trata de un tema de particular importancia en momentos en que todos los países del mundo hacen esfuerzos por superar las consecuencias de la depresión económica mundial.
“Una vez que el mundo se haya recuperado de la recesión, resurgirá la demanda de trabajadores migrantes. Por consiguiente, negar los beneficios que éstos generan implica tener poca visión de fututo”, sostiene Jeni Klugman, directora del informe. “En especial en épocas de recesión, es necesario avanzar en el debate y las reformas a las políticas de migración”, agrega.
Ésta es la publicación más reciente de la serie mundial de Informes sobre Desarrollo Humano, los que apuntan a estructurar el debate de los desafíos más urgentes que enfrenta la humanidad, desde el cambio climático hasta los derechos humanos. Se trata de un informe independiente encargado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Crisis del empleo
Una crisis del empleo suele ser muy desfavorable para los migrantes. Por lo general, los empleadores recurren a ellos cuando enfrentan escasez de mano de obra, pero también son los primeros en quedar sin trabajo durante contracciones económicas. Ello se debe en parte a que el perfil de los migrantes corresponde al de los trabajadores más vulnerables a una recesión, es decir, son más jóvenes, tienen menos educación formal y experiencia laboral y con frecuencia ejercen como trabajadores temporales. Es el mismo patrón que ya se ha revelado en las tendencias de desempleo en Europa.
“Muchos migrantes se encuentran frente a un doble riesgo”, sostiene Klugman. “Ser víctimas del desempleo, la inseguridad y la marginalización social, pero al mismo tiempo ser acusados de ser la causa del problema. No es el momento oportuno para reacciones proteccionistas contra la migración, sino para emprender reformas que propicien beneficios a largo plazo. Se requiere valor para convencer a la opinión pública al respecto”.
Entre las medidas importantes a corto plazo, el informe recomienda darle tiempo a los migrantes despedidos para buscar otro empleador o para finiquitar sus asuntos. Otra sugerencia es que el sector público y privado, así como las organizaciones de la sociedad civil, ayuden a publicitar las perspectivas de empleo en el país de origen. El registro de los migrantes que se marchan podría evitar otra ronda de costos de contratación y mitigar los costos de la recesión, tanto para los actuales migrantes como para los futuros.
Klugman destaca el análisis de las tendencias a largo plazo que se hacen en el informe, según la cual la recuperación hará resurgir muchas de las mismas fuerzas motrices que impulsaron la movilidad e instará a más personas a cambiar su lugar de residencia. Por consiguiente, es de vital importancia que los gobiernos implementen medidas para estar preparados, lo que implica permitir que más personas, en especial aquellas con bajas calificaciones, se trasladen de manera lícita a los lugares donde hay empleos.
Tendencias demográficas y económicas a largo plazo
Se calcula que la población mundial aumentará en un tercio en el transcurso de los próximos cuatro decenios. Prácticamente todo este crecimiento demográfico ocurrirá en los países en desarrollo, en tanto que la población de la mayoría de las naciones desarrolladas se contraerá y envejecerá. Estas tendencias demográficas son señales que apuntan a la necesidad de reconocer los derechos de los migrantes y de eliminar las restricciones que obstaculizan el desplazamiento.
Superando barreras revisa los datos sobre la opinión pública en el tiempo para más de 50 países y constata que muchas personas están dispuestas a aceptar la inmigración si hay disponibilidad de empleos. El informe propone vincular la cantidad de migrantes con la demanda laboral, de manera que la afluencia de nuevos trabajadores coincida con los niveles de puestos vacantes. Basándose en las tendencias demográficas y proyecciones económicas, el informe afirma que necesariamente volverán a surgir nuevas oportunidades laborales.
El Informe sobre Desarrollo Humano sostiene que los gobiernos de los países de destino deben mirar más allá de la actual crisis económica y comenzar a preparar a sus países para la recuperación. Para ello, requieren implementar reformas estructurales que liberalicen y simplifiquen los canales regulares para los trabajadores que cubrirán los puestos de trabajo y al mismo tiempo velen por los derechos de los migrantes. Superando barreras percibe la actual depresión como una oportunidad para instituir un nuevo trato para los migrantes, uno que beneficie tanto a los trabajadores en casa como en el extranjero y que evite caer en tendencias proteccionistas contrarias a la inmigración.
“Este enfoque a largo plazo debiera favorecer el bienestar de todos”, dice Klugman.
Vovler a la lista <<<<<