Al igual que el desarrollo, la pobreza es multidimensional, pero este hecho no se tiene en cuenta en las cifras globales. El Informe de este año presenta el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), que complementa a los índices basados en medidas monetarias y considera las privaciones que experimentan las personas pobres, así como el marco en que éstas ocurren. El índice identifica una serie de privaciones en las mismas tres dimensiones del IDH y muestra el número de personas que son pobres (que sufren privaciones) y el número de privaciones con las que usualmente vive una familia pobre (figura 5.8 del Informe). Es posible agrupar el índice por región, grupo étnico, dimensión de la pobreza y otras categorías, por lo que representa una herramienta muy útil para los encargados de formular políticas. A continuación se resumen algunos hallazgos:

Estos nuevos indicadores arrojan resultados y conclusiones adicionales y novedosas que pueden servir de referencia para el debate y la formulación de políticas de desarrollo. Las grandes pérdidas en desarrollo humano debido a la desigualdad indican que la sociedad se verá enormemente beneficiada si concentra sus esfuerzos en implementar reformas para promover la equidad. Asimismo, un IPM alto que coincide con un bajo nivel de pobreza por ingresos sugiere que podrían lograrse importantes avances sólo mejorando la prestación de servicios públicos básicos. Los indicadores dejan la puerta abierta para nuevas investigaciones que permitan abordar los problemas más apremiantes. Por ejemplo ¿Qué países han logrado reducir con éxito la desigualdad en la distribución del desarrollo humano? Los avances en equidad de género ¿son causa o efecto de otras tendencias más generales de desarrollo? ¿Es posible reducir la pobreza multidimensional con la disminución de la pobreza por ingresos? ¿O viceversa?