|
Aspirar a un mundo mejor
El desarrollo humano y la seguridad
humana representan mucho más que el crecimiento económico. El desarrollo
humano sienta las bases para un mundo mejor, un mundo sin pobreza,
donde todos disfruten la educación y la salud.
El acceso universal a tan
sólo las instalaciones más
básicas de agua y
saneamiento, permitiría
un ahorro a los sistemas
de salud, de los países en
desarrollo, de casi 1,6 mil
millones de dólares al año.
El agua limpia y el saneamiento se relacionan
estrechamente con el desarrollo humano. La segunda causa más importante
de mortalidad infantil en el mundo es la combinación de agua sucia
con la falta de servicios de saneamiento. Estas condiciones matan
cada día a 4.900 niños. El acceso universal a tan sólo las instalaciones
más básicas de agua y saneamiento, permitiría un ahorro a los sistemas
de salud, de los países en desarrollo, de casi 1,6 mil millones de
dólares al año. Cuando los niños caminan largas distancias para ir
a buscar agua, o se enferman porque beben agua insalubre, faltan a
las clases y perjudican gravemente su educación. Una formación incompleta
y la mala |
|
.
salud limitan su capacidad de trabajo
y los hunden en un círculo vicioso de pobreza de la que difícilmente
podrán salir.
Afortunadamente, son posibles grandes
mejoras. El plan de acción mundial del Informe sobre Desarrollo Humano
estima que necesitamos al año 10 mil millones de dólares para alcanzar
los objetivos de desarrollo del Milenio y mejorar notablemente el
acceso a agua limpia y servicios de saneamiento en el mundo. Aunque
10 mil millones suenen a mucho dinero, los gobiernos del mundo gastan
esa cantidad en equipos militares ¡cada ocho días! Imagínense los
resultados si usáramos un pequeño porcentaje de los gastos militares
para proporcionarles servicios de saneamiento y agua limpia a todo
el mundo.
Da en qué pensar también el hecho de
que en Bengala Occidental, India, se han logrado grandes avances en
el saneamiento, la salud y el desarrollo comunitario a un costo increíblemente
bajo. Gracias a un pequeño préstamo, los miembros de la comunidad
construyeron letrinas en más de seis aldeas. El dinero -30 dólares
por letrina- fue un préstamo de un año, sin intereses, que ayudó a
los aldeanos a construir las letrinas y a crear pequeños negocios
familiares. Antes de esto los aldeanos hacían sus necesidades en el
campo abierto, una situación que carecía de higiene, seguridad e intimidad. |
|