Mural
Paulina Martínez
Los niños serán los más afectados por el calentamiento global, debido a que están más expuestos a riesgos en su salud, a la
posible falta de alimento y a la carencia de un lugar seguro para vivir.
De acuerdo al informe "¿Un futuro de catástrofes? El impacto del cambio climático en la infancia", de la organización Save the
Children, realizado en España, los menores son los más perjudicados por la degradación del medio ambiente.
La insalubridad del agua, expone la organización, hace más susceptibles a los pequeños de países subdesarrollados a
enfermedades como la malaria y el dengue, o a padecimientos gastrointestinales.
"Ellos son un sector de la población que es mucho más susceptible a algunos casos muy específicos de parte del cambio
climático, como podría ser la contaminación de las aguas", apunta Hermes Ramírez Sánchez, investigador del Instituto de
Astronomía y Meteorología de la UdeG.
En las zonas costeras podrían aumentar las enfermedades propagadas por roedores o mosquitos, como el dengue hemorrágico y
la fiebre amarilla.
Save the Children señala que en países como México, niños que viven en zonas rurales o costeras dejarán su lugar de
nacimiento a causa de los desastres naturales o por el aumento del nivel del mar, porque sus familias buscarán moverse a
zonas urbanas más seguras y para encontrar un empleo.
Esto implicará que los infantes también se integren al trabajo y deserten de la escuela.
Ramírez Sánchez señala que el aumento del nivel del mar es algo que se prevé a mediano plazo para Jalisco. En contraste, la
zona seca de los Altos tendría temporadas sin lluvia mucho más prolongadas, lo que expondría a los niños a oleadas de calor
que pueden ocasionar hasta la muerte.
Las sequías e inundaciones también pueden afectar la disminución en la producción de alimentos lo que podría desembocar en
problemas como hambrunas.
El investigador de la UdeG añade que dentro de las regiones urbanas, las altas emisiones de gases afectan el sistema
respiratorio de las personas.
En su último informe, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo advierte que las medidas que se tomen hoy
respecto al cambio climático perdurarán un siglo más. Sin embargo, los gases que se emiten actualmente a la atmósfera
permanecerán ahí hasta el año 2018.
"Por lo tanto, lo que decidamos hacer hoy no sólo afectará nuestra propia vida, sino aún más la vida de nuestros hijos y nietos.
Esto es lo que hace del cambio climático un desafío distinto y más difícil que otros desafíos en el campo de las políticas
públicas", añade el informe de las Naciones Unidas.
En su informe, Save the Children llama a los gobiernos de los distintos países para que trabajen en convertir a los niños en
activistas en pro del medio ambiente.
Ramírez Sánchez agrega que motivar a los niños para ser inspectores ecológicos, que cuenten con una credencial, sería un buen
paso para concientizarlos, pero es más importante que los adultos los impulsen con el ejemplo.
Mal augurio
Retourner à la liste <<<<<